"Lázaro, engañado me has: jurare yo a Dios que has tu comido las uvas tres a tres.""No comí -dije yo-más ¿por qué sospecháis eso?"
Respondió el sagacisimo ciego:
"¿Sabes en que veo que las comiste tres a tres? En que comía yo dos a dos y callabas." , a lo cual yo no respondí.
Hay silencios que son absolutamente deleznables. Tan blanco como los silencios sepulcrales. Tan grises, como los huesos que los contienen.


Respondió el sagacisimo ciego:
"¿Sabes en que veo que las comiste tres a tres? En que comía yo dos a dos y callabas." , a lo cual yo no respondí.
Hay silencios que son absolutamente deleznables. Tan blanco como los silencios sepulcrales. Tan grises, como los huesos que los contienen.


2 comentarios:
Buenisimo, la vida misma!!!!!!!!
Cariños
¿Cuándo uno es coherente, honesto, honrrado? ¿Cuándoooooooo???????.
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