09 septiembre, 2009

La vida es un juego.


Una de las satisfacciones más grandes que tengo como persona, es la de haber tenido una infancia en la que pude jugar mucho. Vivía en el campo y pude desarrollar muchos juegos relacionados con el aire libre: volar cometas, correr por los carriles con un molinillo de viento, meterme con la bicicleta por todos sitios, hacer cabañas, saltar canales, bañarme en albercas, tirarme de alturas increíbles (pesaba poco) desde lo alto de un pajar, jugar al esconder dentro de un maizal, jugar con mis perros, contar estrellas por la noche... multitud de cosas, que guardo como un tesoro en mi mente, y que nadie me podrá quitar ya.
Pero también, con mis vecinos, cuando el clima era propicio jugábamos a juegos de interior. A saber. En aquella época años 70/80, no había videoconsolas. Y los juguetes que yo tenía no eran de los que yo hubiera querido tener. Llegué como mucho a tener un cinexin, pero el tren eléctrico nunca me lo pudieron traer los reyes magos. Hoy, claro, comprendo el tremendo esfuerzo de mis padres y mi hermana, para que los reyes nos trajeran algo.
Y a mis vecinos, les pasaba casi lo mismo. Pero aprendimos a construirnos los juguetes nosotros. ¿Queríamos un walki talkie? costaba mucho dinero.. qué hacemos... con vasitos de yogur y un hilo, hacíamos un teléfono. Claro que para distancias muy largas no servía y tenía que ser encima en línea recta... pues con espejitos y reflejos nos comunicábamos en la distancia, con un código morse particular... un reflejo: voy para allá. Dos reflejos: ven para acá. Varios rápidos: huyamos, viene el capataz jeje...
Pero con lo que nos divertíamos en los días de frío o lluvia era con los juegos de mesa, que no eran del todo caros, aunque algunos sí, un poco. Pero eso lo dejo para el final del post.
A mis vecinos les gustaba mucho jugar a las cartas o el dominó. A mí nada, me aburría. Tanto como el parchís o la lotería. Si me encantaba el juego de la Oca. Ahí no me cansaba de jugar. El ruido del dado en el cubilete, los dibujitos de colores....
El Rey era la caja de juegos reunidos Geyper. Donde venía la Oca y muchos más. Varios vecinos, los varones, nos aficionamos al ajedrez, y nos llevábamos las horas muertas mirando el tablero. Los mayores me decía a mí y a mi vecino Chanito, mira qué carajotes mirando ahí al tablero sin hacer ná jajaja, pero lo pasábamos bien, tirados allí en el suelo jugando... dejábamos la partida, íbamos a comer, y a la vuelta, venga, otra vez con lo mismo jaja.
Pero el juego que lo cambió todo fue el Monopoly. Ummm. Vender calles, comprar casas hoteles... hacerte rico, arruinar a tu amigo, hacer amistades de conveniencia, engañar al otro... nos salían nuestros instintos más bajos, ... y al final del juego, que podía durar un día entero, entre descansos para comer... terminábamos peleando y tirándonos de los pelos jjj... ahora que lo pienso el juego era de lo peor. Educativo sí, pero de mala educación.
Cuento esto porque San Google ha llevado a su plataforma el Monopoly y ya podemos jugar todos en la red y pelearnos con media humanidad por un puñado de dólares.
Ya más mayorcito nos aficionamos al Trivial. Yo ganaba en ocasiones depende de la suerte que tuviera. Yo siempre he sido empolloncete y sabía mucho, exepto de deportes. Como me preguntaran de fútbol, baloncesto... perdía. Recuerdo una vez que llegué a la final, y tuvieron que elegir la pregunta para terminar, y claro, siempre me hacían la de deportes y perdía, pero esa vez no recuerdo qué era, pero era tan fácil que hasta yo podía saberla. Así que me preguntaron de espectáculos. ¿Quién ganó el festival de Eurovisión de 1964 No tengo edad? Vieron el nombre imposible de la ganadora y pensaron que eso jamás podría saberlo yo. Ese día fue grande porque salí del armario como eurofans, (mis amigos no tenían ni idea que me gustase eurovisión) y dije solemnemente: Gigliola Cinquetti. Y gané :-D Y mis amigos se quedaron con la boca abierta. Pero con los juegos, no sólo gané triunfos, sino algunos de los momentos más felices de mi vida.



10 comentarios:

Maripaz Brugos dijo...

Alfonso, tienes razón, nadie podrá quitarte jamás, el tesoro de tus horas de juegos infantiles.Me pasa como a tí, conservo como un verdadero tesoro, en mi mente,todos los juegos de mi infáncia.

Me ha encantado escuchar a Gigliola Cinqueti...les dejaste con los ojos a cuadros ¿eh?

MIGUEL ANGEL dijo...

Ains. Qué me encanta leerte Alfonso!!!. En cuanto a lo que expresas, qué viejos recuerdos me traes a la memoria. Y tambíen pude disfrutar de esos ratos con el famoso monopoly. Gracias por hacer que el tiempo no pase de largo.

Isabel dijo...

Me acabas de llevar en volandas a mi niñez, a mi adolescencia y juventud, yo jugaba a todo eso, y ahora en casa, jugamos al trivial,y pasmos tardes preciosas. Saluditos

Norber dijo...

Que buen recuerdo Alfonso!. Muy linda entrada. Me gusta comprobar que a un lado y otro del Atlántico, los niños nos divertiamos y jugábamos de la misma forma, con los mismos juegos. Claro, hoy también es así, pero también es mas sencillo saber que pasa "al otro lado".
Eso si, con la pregunta de Eurovisión, yo hubiera perdido. Si bien se escuchaba por radio a Gigliola!.
Un abrazo desde Argentina.

Norber.

Ana dijo...

Ay...Alfonso...Me has traído unos recuerdos de otra época, y eran muy felices. Que bien nos lo pasabamos jugando los niños de entonces...

Muchos besitos.

elisa...lichazul dijo...

esos juegos me traen malos recuerdos, cada vez que ganaba mi hermano o hermana se enojaban y me quitaban todo, a ellos nunca les gustó perder...

en fin por eso prefería jugar con otros niños jajaja

besitos de luz

Anna dijo...

Qué lindos son los recuerdos de los juegos de la infancia! Yo me crié rodeada de hombres y mis juegos eran: las bolitas, barriletes, caw boys, guerras...como verás muy pocos femeninos! Pero ahora soy una señora con todos los honores jajja!
Te mando un abrazo. Anna.

belijerez dijo...

Lo mismo me pasaba a mi, discrepo en una sola cosa. Yo jugaba y sigo jugando al ajedréz.

Mucha veces riendo digo que todo esto de la burbuja inmobiliaria y demás es consecuencia del monopoly........jajajajja. Real como la vida misma aunque parezca un juego.

Satie dijo...

A mí el monopoly no me hace mucho tilín, pero el trivial y sobre todo el ajedrez me encantan.

Nerina Thomas dijo...

Tus recuerdos son únicos porque te hicieron feliz. UN niño feliz crece y enfrenta todo siendo adulto. Como en tu caso!!!
Estoy orgullosa de tu amistad!! Y mucho. Mil abrazos