09 agosto, 2009

Olivia and Bonnie




A fin de cuentas, lo que hago ahora, se puede decir que yo lo he hecho siempre. Siempre me gustó escribir, y en aquellos tiempos, en que la tele sólo tenía un canal y medio, en que uno no tenía internet ni pensamientos de que algún día se inventara y sin idea de lo que era un ordenador, yo me ponía antes de dormir con mi radio cassete a escribir las cosas que se me ocurrían y a grabar las canciones de la FM que me gustaban.
Los catorce años debería ser una edad bonita, pero para mí la verdad que era horrible. En plena edad del pavo, en un colegio que no quería estar, con unos maestros temibles, sobre todo porque daban asignaturas que no me gustaban y por el trastorno de dejar de vivir en el campo con mis padres para venirme a la ciudad, con todos sus jaleos, dejar los amigos, hacerlos nuevos... y la edad del pavo otra vez. Descubriendo como es uno, siendo un hombrecito en cuerpo de niño, o un niño en cuerpo de hombre, y solo, me sentía muy solo.
Y no es porque mi familia me tuviera abandonado, al contrario. Era esa soledad que se siente cuando no puedes compartir las cosas que tienes dentro, bien porque no confías en nadie de tu edad, bien porque no sabes explicarlas o bien porque ni tú mismo te enteras de las cosas que te pasan.
El refugio como decía era la escritura y el grabar música (antes la SGAE no se metía con eso). Y sobre todo la lectura. De mis tebeos, mis libros de Julio Verne de Brugera y demás, ya he hablado en otras ocasiones. Pero en esta noches de sábado de verano que me recuerdan el cine, no he podido sino acordarme de mis dos rubias.
Andaba yo encandilado por esas fechas con dos rubias rubísimas, que aún cantando en inglés ¡me llegaban tan dentro!
La primera, Olivia Newton-John, cuando la vi en el extinto Cine Delicias, en Grease me quedé impresionado. Por cierto, en esa película me enteré de que existían los condones. No para qué servían, eso me lo explicaron los compañeros en el colegio, pero recuerdo de verlo en la película y no tener ni idea de que estaban hablando jaja.
Olivia, esa niña tan buena, que se metían con ella, le gastaban burlas y luego, verla al final, tan chula ella y con el Travolta a sus pies.... ¡guau! De Grease hay muchas escenas memorables, pero yo pongo aquí la que más me motivaba a mí. Cuando ella salía a la puerta de la casa y se quejaba - cantando claro - amargamente de su desdicha. A mí me pasaba igual. Me sentía identificado. En ese tiempo no podía sino quejarme a las estrellas - qué bonito jjajajaj, es que es verdad miraba las estrellas ... - de todas mis penas y amarguras quinceañeras... no sé si alguien que lee esto me conoció en aquellas fechas. Pero era, yo, sí, yo, totalmente introvertido, incapaz de hablar en público, callado, intentaba quitarme de enmedio de todos los sitios que hubiera mucha gente, iba al cine solo, tenía un problema enorme para hacer amigos, porque llegué nuevo a la ciudad, los fines de semana al campo, y nunca cuadraba con nadie para poder quedar y cuajar una amistad... y ahora, jajaja, de introvertido nada, ¡quién me iba a decir que iba a poder hablar en público sin problemas, coger un micro, salir por la tele (local, si es a nivel eurovisión me pondría nervioso :-P )
Y para terminar, os dejo a mi segunda rubia: Bonnie Tyler, con su 'Corazón destrozado' y su voz bestialmente y maravillosamente quebrada, me acompañó en mis noches solitarias de verano pegadito al radio casette: play - rewind - play - rewind... sin cansarme...


3 comentarios:

elisa...lichazul dijo...

sabes que cuando vi esa película me volví fanática , hasta hoy jajaja
esta llenita de cliches socioculturales occidentales, sin duda no pasará de moda nunca.

a menos que los occidentales cambiemos de cultura jajajaj

besitos de luz alfonso querido
felíz domingo

bonnie tyler la verdad es que encontraba muy caóticas sus canciones , casi operáticas para ser estilo pop

Nerina Thomas dijo...

Bello amigo!! tú y tus historias que sólo hablan de tu persona, sana, noble y únicas.
Te quiero hasta el cielo!!
Escuchar al español que estuvo, me dio muchas ganas de poder llegar a tu patria. Ya pondré el post y las fotos.
Buen domingo para ti y para M!!

Maripaz Brugos dijo...

Alfonso, que bonito como lo cuentas...te he imaginado en tu mundo de quince años y me he emocionado ...

Un abrazo