11 agosto, 2009

Marginalidad.


La Iglesia jerárquica de nuevo se equivoca estrepitosamente. Ha respondido a Almodóvar - qué importante Almodóvar para la jerarquía, se ve que le conocen - con un comunicado que no tiene desperdicio:

"Dalla Torre manifestó que Benedicto XVI está conciente de lo que sucede afuera del Vaticano con la familia. A lo que agregó “la Iglesia Católica está presente en todos lo contextos humanos y ciertamente conoce mejor cómo funciona el mundo”. Esto es en respuesta a lo que expresó Almodóvar diciendo que "una familia es un grupo de personas (…) que se quieren y cumplen sus necesidades, sin importar si se trata de padres separados, travestis, transexuales o monjas con sida”.

A pesar del ánimo reconciliador de la autoridad eclesiástica, igual dijo que la familia a que se refería el artista español corresponde a un número y fenómenos “marginales”.

Marginales. Y lo dicen así y se quedan tan panchos. Yo no sé que entenderá la jerarquía por marginales. Tal vez ellos desde sus paraísos de Castengandolfo no conozcan como los misioneros trabajan o las monjas que atienden en los comedores sociales, la marginalidad.
Lo dicen como si fuera algo sin importancia. 'Marginal'. Bah, no hay que hacerles caso. Encima, chulos y arrogantes.
A ver, a ver. Precisamente, en la marginalidad encontramos a Jesús, por eso muchos cristianos lo buscan ahí. Otros, prefieren hacerse una estatua de madera o pintar una cúpula de un templo para tenerle ahí, al Maestro, pero quieto y siempre en el mismo sitio, para cuando yo llegue y le diga ¡bonito, bonito y bonito!
Qué lástima. Dos mil años y aún no han comprendido que Jesús está en el prójimo. Y mucho más en los marginales que en los elegidos. ¿O no?

Nota: ¿Cómo es que ha entrado al trapo el Vaticano con Almodóvar?

2 comentarios:

Abuela Ciber dijo...

Muy bueno, mi familia re unida y con sentires hermososo entre nosotros somos marginales!!!! si soy divorciada!!!!!

Cariños

belijerez dijo...

El Vaticano siempre entra al trapo de gente poderosa, sea ésta de poder económico, social o del mundo del arte. El caso es el poder, sólo le interesa el poder, no el servicio.
Jesús el de Nazaret, no es importante para el Vaticano, salvo si éste es simbolo de algún poder.