14 junio, 2009

Reflexión

Ayer, cuando llegué a la Plaza del Arenal y la ví tan llena de gente, no pude más que recordar las veces, que en los tiempos de Aznar, cuando ETA mataba un día sí y el otro también, nos encontrábamos allí, en esa misma plaza, cuatro gatos para para protestar en silencio por los antentados. Son cosas de la memoria.

1 comentario:

Blas de Lezo dijo...

Escribe libre sobre ese hombre de corta estatura moral, de bigote actual canoso y flequillo ye ye, pero recuerda lo que dijo Jesús a los que a Maria Magdalena iban a apedrear. "Quien esté libre de pecado tire la primera piedra"

Para mi desgracia he tenido que ver al actual lendakari dialogar con nazis y observar en la plaza de Indautxu (cerca de la casa de mis padres) a cuatro gatos que se manifestaban y no habia nadie de los que ahora se postulan con el fin de ETA. Como en la religión las organizaciones son puros mecanismos al que sus movimientos los dirigen en muchos casos razones que no son del mundo pedestre tuyo y mio ante un crimen.
Paz y Libertad, Fuerza y Hono; todas palabras de alto rango humano que los partidos al uso las vilipendian, no las arrogues a uno solo, recuerda a Mª Magdalena.

Un abrazo con fuerza, con el honor de poder leer tu blog, con la libertad de hacerlo y la paz de poder contestar.

Blas