22 junio, 2009

Miguel.

Por qué será que todavía me ponen las letras de Miguel Hernández los vellos de punta.


Me acurruco en mi sitio,
para hacerme poco,
y meterme en tu libro.
Vivir entre tu pecho
y tu espalda,
hacer de la nada, todo
enamorándome de tus palabras.
Al éxtasis llego
en cada sentimiento tuyo,
cobarde vida mía,
que mira la tuya,
con orgullo.
Eres lo grande entre los grandes,
el pastor de las ovejas,
que nunca abandonaste
hasta que el cristiano
te metió en la celda.
Recuerdo tus palabras en mi boca
de infante adolescente,
que recordaba la impotentemente mansa,
de los bueyes, su frente.
Cierro los ojos
al pensar en tu tragedia.
La tragedia de España,
en sus centros malheridas.
Y hoy, al paso del tiempo,
Ay, Miguel, que sigues dentro,
de las letras y los poemas,
de tu vida y tu sino expresa,
me acurruco en mi sitio
frente a la noche,
en estos días de tormenta,
viendo de nuevo ese rayo,
siempre el mismo,
ese rayo que no cesa...

¿No cesará este rayo que me habita
el corazón de exasperadas fieras
y de fraguas coléricas y herreras
donde el metal más fresco se marchita?

¿No cesará esta terca estalactita
de cultivar sus duras cabelleras
como espadas y rígidas hogueras
hacia mi corazón que muge y grita?

Este rayo ni cesa ni se agota:
de mí mismo tomó su procedencia
y ejercita en mí mismo sus furores.

Esta obstinada piedra de mí brota
y sobre mí dirige la insistencia
de sus lluviosos rayos destructores.


Miguel Hernández.



7 comentarios:

María dijo...

A mi también, me encanta este poeta, es mi preferido, sus versos, sus poemas, todos, me parecen preciosos.

Gracias, Alfonso.

Un beso.

Angie dijo...

A mi me gusta mucho también Miguel Hernández. Me acuerdo que cuando estaba en BUP una vez me sacaron a leer un examen de literatura porque (modestia y aparte, jeje) había hecho un comentario de texto muy bueno de un poema suyo.

Besos. Angie.

Satie dijo...

A mí también sigue estremeciéndome su poesía.

mia dijo...

Tan actual este enorme,

víctima de un régimen

que muchos añoran...

besos

Hisae dijo...

Porque Miguel es mucho Miguel...

Arantza G. dijo...

Sin lugar a dudas, estremece.
Besos

Nerina Thomas dijo...

Es un privilegio. Recién me voy a dormir, casi las seis de la mañana. Sarna con gusto, no pica!!
un abrazo