25 junio, 2009

¿Hasta dónde debemos llegar?


Uno de mis cuentos favoritos era aquél del autor de la Sirenita, Andersen, que nos contaba esa historia de los dos pícaros que se hicieron pasar por sastres y fueron a un imperio para convencer al Emperador que hacían los mejores trajes del mundo. Unos trajes especiales, preciosos, pero invisibles a la vista de los necios. Cuando comenzaron a hilar con nada, y a hacerle el traje, los empleados del Emperador vieron horrorizados que eran incapaces de verlo. ¿Tendrían que aceptar que eran necios? No. Dijeron que lo veían y punto. Cuando el Emperador vio el traje completo también se quedó pasmado ante su necedad manfiesta por incapacidad de ver el traje. Y calló. También le pasó al pueblo. Se hizo el desfile, con el Emperador desnudo, y todo el mundo aclamaba su precioso traje nuevo. Hasta que un niño dijo: ¡Si va desnudo! y todos se dieron cuenta del timo, y del error de haber callado.
El artículo anterior mío dando las gracias no era en serio. No decía absolutamente nada. Por educación no me habéis dicho, Alfonso, vaya tela de post sin pies ni cabeza. A lo más, que no lo entendíais. Y sé que lo hacéis porque me apreciáis.
¿Hasta que punto somos críticos con los demás? ¿hasta dónde somos capaces por aprecio a nuestros amigos, compañeros, de decirle 'creemos que te equivocas'?
Tenemos que decir la verdad. Aprender a hacer correcciones fraternas. A hacerlas y a aceptar que nos la hagan, siempre desde la educación y el respeto. Lo tenemos que hacer con nuestros amigos, con la gente que queremos.
También hay otro tipo de sugerencias y son las de los profesionales. La de las personas que su trabajo consiste precisamente en ese. En asesorar, en dar consejos. Ahí es más difícil. ¿Hasta que punto arriesgo diciéndole a mi jefe que esto y esto se hace mal? Aconsejar. Hasta dónde debemos llegar. This is the question.

6 comentarios:

Ana Belio dijo...

Eso es trampa...malo, travieso jejeje.

"hablamos el mismo idioma con algunas personas, y nos sabemos encontrar e identificar".

No te pareció irónica mi respuesta?

Malooooooooo

Bss

Agata dijo...

Saborío...:)

Agata dijo...

Siento lo de los entierros,amigo.Y lo que estás pasando con el papeleo de tu hermana.No es justo.

Maripaz Brugos dijo...

Muy bueno Alfonso ... jajajaja .Hemos caido en la trampa . Cuesta decír la verdad, pero pienso que a veces és necesario, sobre todo cuando a quien se la dices, és importante para tí.

Generalmente, cuando decimos lo que realmente pensamos de los demás, nos complicamos la vida. Aún así, a veces és necesario pasar un mál rato y ser honesto

belijerez dijo...

Anda yo te había dicho que era de un manual político...jajaj no me había equivocado era como decir que no decías nada....jajajajajaajaj.

Genial.

Satie dijo...

¡Eh! que yo ya te lo dije...