29 junio, 2009

Ejercer nuestros derechos.


Buen día he tenido hoy. Uf. De estos que deseas que pase de largo.
Tenía hoy una jornada especial de trabajo. No tenía que hacer lo habitual. Así que a las nueve de la mañana fui a mi banco. A una sucursal de mi banco. Misión: pagar el crédito de una tarjeta y dejarla a cero. Saldar la deuda. No es que fuera mucho, pero bueno. No me gusta tener tarjetas ahí con débito.
La operación es fácil. Llego a la caja y me encuentro al cajero detrás de la mampara blindada fumando. Empezamos bien. En España no se puede fumar en los lugares públicos. Yo soy un fumador que dejé de fumar y por lo tanto, impertinente.
Le cuento al cajero lo que necesito.
- No le entiendo.
Se lo explico otra vez.
- Eso no se puede hacer.
- Sí se puede hacer. Lo he hecho otras veces en otras sucursales.
- No se puede hacer. Eso sólo lo hace el director o mi compañera. Pero mi compañera está de vacaciones y el Director está fuera haciendo una gestión.
- ¿Entonces?
- Que no se puede hacer.
- O sea, que me está diciendo usted que me quede con el débito y le siga pagando al banco los intereses.
Se encoge de hombros.
- Bueno, pues deme una Hoja de Reclamaciones para que conste el día en que he venido para reclamar que no se me cobren los interes.
- Eso no puede ser.
- Sí puede ser. Es más. Está usted obligado. La persona que presta los servicios en Andalucía tiene la obligación de facilitar una Hoja de Reclamaciones al cliente cuando lo requiera.
- Eso no puede ser, sólo lo puede dar el Director y mi compañera bla bla bla.
Ya siento como se me hinchan las narices.
- Pero hombre, ¿no me irá usted a hacer que tenga llamar a la Policía para semejante pamplina?
- Llame usted a quien quiera.
Bien.
Llamo a la Policía Local de Jerez. Les cuento lo que me pasa y que no me quieren dar la Hoja de Reclamaciones.
Tardan los agentes en llegar diez minutos. Les explico lo que me pasa y me acompañan al interior del banco. Durante este tiempo vi salir de un establecimiento de la acera de enfrente a un señor a toda carrera entrar en el banco y sentarse en una mesa aparte.
Los policías se dirigen a este señor, se supone que el director que ha llegado avisado por teléfono por el cajero, y le dicen que he solicitado la Hoja y que no me la quieren dar. Su obligación de darmela y si no lo hacen, de levantar acta.
El señor de la mesa dice 'le hemos dicho que yo venía en cinco minutos y que le atendería ahora', a lo que digo yo seriamente, que cuando me pongo serio tengo más guasa que la mar, que no, que no me han dicho nada.
El policía le pregunta si me van a hacer la gestión. Dice que sí y yo acepto. El policía me pregunta que si aún así, quiero presentar la queja. Le digo que no, que si me atienden, que me doy por satisfecho, a lo que el agente me dice que se van, pero que si necesito algo, sólo tengo que llamarlos.
Y muy bien. Me hicieron la gestión. Me dieron las gracias y me pidieron disculpas. A lo que le di las gracias, y les dije que si era necesario montar todo eso para hacer las cosas bien.
En fin.
Agradezo a la Policía Local de Jerez la eficiencia. Diez minutos en llegar. Educación exquisita. Voluntad de mediar, de arreglar las cosas. Lo mejor, la sensación que te dan de sentirte protegido. De que la ley te ampara. De que no estas solo cuando te enfrentas a una mole como es un banco.
Así que gracias, muchas gracias a la Policía Local de Jerez.
Después del sofocón, porque la verdad es que la situación no es agradable, me quedó esa satisfacción de ser ciudadano en Andalucía. De saber que tengo mis derechos y de que se me respeta, y sobre todo, que le gané esa pequeñita batalla a un banco gigante.
A ese mismo banco que le está cobrando a mi hermana, fallecida en febrero de este año, mes a mes, la cuota del plan de pensiones que tenía contratado, a pesar de estar muerta. A ese mismo banco que hace días hizo llorar a mi padre de ochenta años, al recibir una carta para mi hermana, amenazándola con quitarle el plan de pensiones si no pagaba, a pesar de tener sobre la mesa el certificado de defunción. Pero esa ya es otra historia que contaré en su debido momento.

4 comentarios:

mia dijo...

Espero que no me lea ningún banquero

pero la gente más incompetente

la he descubierto en ese sector,

tan dogmáticos e ineptos!

besos

Satie dijo...

¿Cómoooooo? Son unos sinvergüenzas y deberías poner una denuncia por ladrones y maleducados.

Angie dijo...

pues yo se la hubiera puesto! para que el director de la sucursal le remarque a su subordinado que para la próxima sea un poquito más dispuesto y más todo!

muyyyyyyyyy fuerte lo del plan de pensiones de tu hermana! qué poca vergüenza, por Dios!!!

Un beso. Angie.

Agata dijo...

Lo que no es normal es que se llegue a esos extremos.A que nos enfademos.A que la Policia Local tenga que venir dejando sin atención,y no por tu culpa,a otros ciudadanos.A que vuelva a ocurrir.A lo que le ha pasado a tu padre...