14 mayo, 2009

Palabras estériles.


Los mismos que deciden que el matrimonio —esa maravillosa y fragilísima realidad humana, o mejor, divina— no es un bien que necesita ser protegido. Los mismos que han decidido que a cualquier cosa —incluso constitutivamente estéril— se la puede llamar matrimonio, haciendo burla de los millones de personas de las que ellos viven, porque son quienes pagan como pueden sus impuestos (...)

De nuevo, la Iglesia peca insultando a las personas homosexuales. Que obsesión. Tienen la homosexualidad de manera perenne en sus pensamientos.
A ver. Quien dice esto, o una de dos, o vive en los mundos de Yupi o nos quiere tomar el pelo.

¿Estériles los homosexuales? Homosexual es la persona que ama y mantiene relaciones con personas de su mismo sexo. Pero son fértiles. Constitutivamente fértiles. Anda que no hay homosexuales con hijos. A montones.
¿Y qué ocurre con los matrimonios heterosexuales? ¿qué piensa la Iglesia de ellos? ¿también les echará en cara su 'esterilidad'?
Ay, ¡cuánto hace sufrir a las personas esta Iglesia que nos ha tocado vivir!
Matrimonio. Pues sí. Matrimonio. Más que les pese. Porque viene en nuestra ley. Porque lo ha aprobado el Congreso de los Diputados. Matrimonio, sí. MATRIMONIO. En grande y en mayúsculas. Y al que le pique, que se rasque.
Además... que no se olviden que hay muchos matrimonios homosexuales católicos. Que aunque no reciban el sacramento (qué curioso, a ellos no se los quieren dar y en las primeras comuniones reparten la Sagrada Hostia como chicles), si consagran su amor – AMOR HOMOSEXUAL – ante Dios en los templos católicos.

Y pagan sus impuestos. No están exentos de pagar ningún impuesto por ser homosexual. No ocurre como con la contribución urbana de los templos,...
Parece mentira que pueda una persona estar siempre hablando de sexo, sin practicarlo. Los psicólogos deberían decir algo sobre eso.

Ya está bien de insultar al homosexual por mera homofobia, o por vaya usted a saber qué motivos.
La Iglesia ha olvidado que el homosexual es el prójimo. Y en el prójimo y en el amor homosexual está Dios. Le pese a quien le pese, y que si le pica, que se vuelva a rascar.
Y que no pretenda hacer daño llamando ‘constitutivamente estéril’ al matrimonio homosexual, porque para ‘constitutivamente estéril’ ya tenemos los modelos de vida célibe de los curas y monjas.

3 comentarios:

Gu1ta dijo...

ay qué dolor me causa tu iglesia amigo...
criticando la esterilidad como si fuera un castigo divino los muy desgraciados...
y yo, ahora mismo, veo a una de mis más amadas amigas sufrir lo indecible porque no puede tener hijos, y hacerse cuanto tratamiento hay. ¿Castigo divino a esa mujer buena, casada con un hombre bueno por la IGLESIA? ¿Es malo su matrimonio porque es estéril? (y paga impuestos, muchos)...
yo creo que va a ser que sí necesitan siquiatras estos tíos...

Nerina Thomas dijo...

La iglesia, ya lo he comentado: es un poder y lo siguen, quienes lo deciden.
Deja de gruñir y "vive como quieras".
SÉ TU MISMO, LOS DE AFUERA SON DE PALO.
No me gusta descubrir que te pones mal, vive tu vida.
tqm

belijerez dijo...

http://www.agapea.com/libros/La-fe-y-la-estafa-isbn-8492211652-i.htm

Jesús, según nos cuenta el Evangelio, en el único sitio que se rebeló violentamente fue en el templo. San Agustin dijo; Ama y haz lo que quieras.
Yo digo que el silencio tiene la palabra, el amor los hechos.