23 mayo, 2009

Maestros.

Aquél maestro no tenía vocación. Era bajito, moreno, despeinado y con cara de mala leche. Sus alumnos no eran sus amigos. Eran sus adversarios.
Los niños le odiaban. Era el único que no pegaba. Pero quizás fueran mejor las tortas que las humillaciones que hacía pasar.
Años más tarde me enteré de que había dejado la docencia. Me alegré. Por los niños y por él. Podría tener una oportunidad de ser feliz, y dejar ser feliz a los demás.
El ser acomplejado le había convertido en un ser malo.
Y además, era un descuidado.
Un día nos dío la Tabla Periódica, y en los metales alcalinos,  puso a sus alumnos de 13 años:  Litio, Sodio, Potasio, Rubidio, Cesio y Faradio.
Al día siguiente, preguntó la tabla y todos los niños sacaron un cero porque nadie dijo la tabla periódica.
Rojo y encolerizado, gritó: Litio, Sodio, Potasio, Rubidio, Cesio y FRANCIOOOOOOOOOO. ¡Torpe, Vagos! 
- Don xxxxxxxxx, en la fotocopia pone Faradio.
- ¿cómo?
- Faradio.
- Ah, es verdad. Está mal. Tachad Faradio y poned Francio.
Y no se disculpó.
Nunca se disculpó.
Hoy, tengo 43 años,  y sigo diciendo, Faradio en vez de Francio.

Pero hay otros maestros, como el del vídeo de abajo. Esos sí que son maestros.




12 comentarios:

Nicolás dijo...

Hay profesores, que no maestros, que creen que tienen almacenes de vagos y predelincuentes en las aulas y actúan en consecuencia. Hay profesores y maestros que deberían estar jubilados sin importar la edad porque los alumnos no los merecen.

Agata dijo...

El primero no es un maestro,es un amargao.Maestro no es todo el mundo.Es una palabra que le viene grande a más de una persona.Yo anoche tuve la suerte de cenar con dos MAESTROS.Y si son una delicia como profesionales,no te cuento como personas.
La película... es bonita y cruel como la vida misma.

Satie dijo...

Qué importante es tener a alguien que te guíe correctamente, con cariño, pero con criterio. Ojalá quien tu y yo sabemos acabe pronto en esto.

Ana dijo...

Ay...Ahora los niños se permiten replicar a los maestros, y estos se disculpan...
Muchos besos y disfruta del finde.

Hisae dijo...

¿Es a esta edad cuando nos llegan de golpe todas estas anécdotas de nuestra vida?
Es verdad, aún recuerdo a Manolo, mi profesor de Geografía y Latín... me gustaría verlo hoy, tantos años después, y preguntarle porque hizo eso...

Un abrazo, Alfonso.

Arantza G. dijo...

Tenía una amiga que durante años sufrió pesadillas por culpa de un profesor, siempre se le aparecía con una regla en la mano para golpearla...
Hoy, es al revéx, creo que son los profesores los que tienen pesadillas con los alumnos; se les aparecen con un móvil en la mano dispuestos a zurrarles de lo lindo.
Verguenza pura.
Ni lo uno ni lo otro.
Besos

Júcaro dijo...

La de maestro no debe ser una vocación sino un compromiso. Si fuera así no verian en sus alumnos a unos incordiantes ni a unos vagos.

Comparto todo lo comentado por Nicolás.

Nerina Thomas dijo...

El ser humano es tan duro para aprender!!
Nunca un adulto, debe ponerse en contra de un niño, alumno, hijo.
Por ser adulto debe ser astuto, por sus años, por haber crecido y ser lo suficientemente inteligente como para caminar, enseñando al lado del mismo. Eso, sí...amorosamente.Jugando, haciéndoles creer que son lo máximo...aunque en realidad, por la pureza interior son los grandes!!
El amor es lo único que cura.
Hay maestros, profesores que por serlo confunden ese poder que les brinda su lugar.
En síntesis, no es porque ocupen el cargo que sea...es de atrás su comportamiento. De la relación con su padre y madre.Ejemplos noadecuados.
Lugar tan maravilloso, el de instruir y que a veces esté tan mal aprovechado.
Y como tú dices, hay muchos destacables. Como "M".Unico.
Disfruten ir al teatro, son momentos de fiesta compartidos. Al final, es lo único que nos llevamos, esos de alegría.
Cuando yo vaya van a cansarse de pasear conmigo. Ja!!
Los quiero mucho a ambos!

belijerez dijo...

Para mi educar es una de las razones más importantes de la vida, no es maestro quien quiere sino quien puede. Porque hay que saber escuchar y respetar los sueños de los alumnos, hijos o quizas compañeros o amigos, y animarlos a alcanzar otros todavía mayores. Hay que actuar con generosidad, justicia e integridad para enseñar esos valores sin esfuerzo.
En mi vida me he encontrado con maestros, sobre todo maestras que me han ayudado mucho a ser feliz y lo agradezco a la vida. es lo mejor que puede pasarnos.
PD: Nunca tuve que aprenderme la tabla periódico pero si poemas universales.

Josito dijo...

El maestro debe ganarse la autoridad. Hoy en día hay muchos maestros que van a clase como funcionarios, sin vocación, y esa actitud los alumnos la perciben.

Josito dijo...

El maestro debe ganarse la autoridad. Hoy en día hay muchos maestros que van a clase como funcionarios, sin vocación, y esa actitud los alumnos la perciben.

Ana Belio dijo...

Me hiciste recordar a un profesor, que sólo se dirigía en clase a los que aprobaban de notable y sobresaliente, a los demás les decía que los cristales en invierno, no tenían vaho por el contraste de frio del exterior con el calor del interior, que era la ignorancia que se quedaba allí acumulada.

Era además subdirector del colegio y nadie le quería.

Y es curioso, una de las alumnas ignorantes, es doctora en el hospital donde murió. Estaba solo, nadie iba a verle, y gracias a su alumna ignorante, no murió solo.

Por cierto, yo también entraba en el grupo de las ignorantes.