13 abril, 2009

Si mi voz muriera en tierra...

Playa de las Redes de El Puerto de Santa María, esta tarde, vista desde Cádiz.

Ya habréis observado que le he dado un cambio a la cabecera del Blog. Lo que se ve es la ciudad de Cádiz. Tengo la suerte en estos días de primavera boreal, cuando voy a trabajar, hacia las siete y cuarto de la mañana ver amanecer. Y desde encima de un puente, puedo ver la Bahía de Cádiz iluminarse a las claras del día. Ver el mar azul. El río San Pedro, como una lengua que lo lame, brillando al Sol que repecha por las sierras de Málaga. Y el Puerto de Santa María asomado como para dar empuje al vaporcito que ya está pitando en el puerto, avisando a los visitantes.
¿Sabéis el gusto que da respirar? Abrir la ventana del coche, y sentir ese aire fresquito, húmedo, salado. Dios, que placer. Qué suerte tengo de vivir a sólo diez minutos del mar.
Porque sí, uno es de Jerez y ama Jerez, nací aquí, en esta ciudad maravillosa. Pero hace tiempo que dejé de estar enfermo del localismo que padecen algunos, y amo a Cádiz como si fuera mío. Y a El Puerto, y a Sevilla, y a Granada, y a Málaga...
Andalucía me puede. España me puede. El mundo me puede. El Universo con sus millones de galaxias y estrellas, me pueden.
Pero lo que más me puede, es el mar. Entiendo al poeta vecino, aunque no podré escribir tanta belleza como la que salió de sus labios. De los labios de Rafael Alberti:

.
El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?
¿Por qué me desenterraste
del mar?
En sueños, la marejada
me tira del corazón.
Se lo quisiera llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste
acá?
* * *
Gimiendo por ver el mar,
un marinerito en tierra
iza al aire este lamento:
¡Hay mi blusa marinera!
Siempre me la inflaba el viento
al divisar la escollera.
* * *
...Y ya estarán los esteros
rezumando azul del mar.
¡Dejadme ser, salineros,
granito del salinar!
¡Que bien, a la madrugada,
correr en las vagonetas,
llenas de nieve salada,
hacia las blancas casetas!
¡Dejo de ser marinero,
madre, por ser salinero!

Si mi voz muriera en tierra,
llevadla al nivel del mar
y dejadla en la ribera.
Llevadla al nivel del mar
y nombradla capitana
de un barco bajel de guerra.
¡Oh mi voz condecorada
con la insignia marinera:
sobre el corazón un ancla
y sobre el ancla una estrella
y sobre la estrella el viento
y sobre el viento la vela!


10 comentarios:

Nerina Thomas dijo...

Una maravilla tu cambio. El mar te acompaña, te da energia, calma, tranquilidad, es bello.
Dichoso de ti que cuentas con él en tus días.
Ya llegará el día que camine contigo por su orilla.
un mimo al alma!!!

Ana dijo...

Precioso cambio...A mí también me gusta Andalucía y España, y todo el mundo...Y hasta las estrellas quew no conozco.
Muchos besos.

Bely dijo...

Los cambios, a veces son necesarios, nos traen nuevas miradas. A mi me pasa como a ti, disfruto muchísimo de la Bahía. Alberti cantó al mar como nadie.

Es una suerte vivir en esta tierra tan cerca del mar y la montaña.
Que bien lo pasabamos en Grazalema!!! ¿Te acuerdas?

Antonio Lobo dijo...

Cuanta razón llevas... que privilegio...

Para los enamorados de este paisaje siempre recomiendo una pelicula en la que participe hace tres añitos ya: "La leyenda del tiempo" de Isaki Lacuesta. Pego un link desde mi página: http://www.antoniolobo.es/la-leyenda-del-tiempo/

Saludos

yoyoyo dijo...

como le dije a Laura un día, imperdonable pero todavía no conozco vuestra ciudad. A ver si pronto....

Miguelo dijo...

yo tengo familia por andalucia pero nunca he ido :(

cynthia dijo...

Que bello que siempre compartas con nosotros, es un lujo poder estar aqui y abrazar tus emociones.

cariños
besos muchos

Agata dijo...

Me gusta la foto que has puesto de cabecera.Me da tranquilidad.Hoy me viene muy bien. Y me anima a seguir "navegando" por la vida.Un beso.

Hisae dijo...

Puedo entenderte. Yo nací tierra adentro, pero desde hace años, que no me separen de mi mar...

Arantza G. dijo...

Tenemos una tierra de lujo.
De norte a sur, de este a oeste.
España es una maravilla.
Un beso.