20 abril, 2009

Mi primo Luis.

No soy amigo de ir a los cementerios. No me gusta, además, de que no creo que allí haya nada en particular. Sólo restos de lo que una vez fuimos. Restos de nuestra coraza. De nuestra funda. De nuestro cuerpo. Y nada más. Creo que se puede honrar a los muertos de otra manera, pero la costumbre, es la costumbre, y eso a las personas mayores es difícil de hacerles comprender y cambiar.
Por eso, el domingo pasado llevé a mi padre al cementerio por la mañana, porque quería quitarle unas flores a mi hermana y a mi madre, que estarían ya viejas, porque se las puso el Viernes de Dolores.
Yo entro en el cementerio de Jerez, que es bastante grande, para una ciudad de 200.000 habitantes, con el coche, porque el Ayuntamiento da permiso para entrar con él, cuando llevas a una persona mayor como mi padre, de 80 años.
Y cuando iba llegando a la tuma de mi hermana, vi a lo lejos a un joven agachado, haciendo algo. Me preocupé un poco porque no sabía que podía estar haciendo, pero cuando llegué ya se había ido, y a lo lejos no lo reconocí bien.
Pero un hombre, que estaba al lado arreglando la tumba de su nieta de cinco años, me dijo: Ha estado un muchacho ahí y ha puesto una flor.
Y efectivamente, entre las flores viejas, había una rosa fresca para mi hermana.
¿Quién era? ¿por qué lo había hecho?
Entonces me emocioné, porque yo, que conocía a mi hermana bastante bien, sé que ese gesto la hubiera llenado de felicidad
Más tarde, el muchacho volvió y ví que era mi primo Luis. Hijo de mi prima, joven, no sé que edad tendrá, pero no pasa de los 19 años aunque llega a los dos metros de altura.
La relación que tengo con él no es que sea muy fluida, salvo alguna vez que he quedado con él en el campo para enseñarle a manejar un planetario, ya que le gusta mucho también, como a mí, la astronomía.
Pero cuento esto, por la importancia del gesto. Porque si yo no llego a ir en ese día, y en ese momento, al cementerio, jamás me hubiera enterado de quién le puso una rosa roja a mi hermana.
Durante el funeral, te agobian a pésames. Se agradecen, pero no te enteras de nada, aunque luego, con el tiempo, también te son muy perceptibles las ausencias, quién dedició no estar junto a ti compartiendo tu dolor.
Pero un gesto así, sencillo, sin que nadie se entere, de ponerle una flor a mi hermana, una rosa, sin pedir nada a cambio, ni un agradecimiento, es algo digno de mención.
La providencia quiso que me enterara quién fue y hoy le agradezco en el alma que se acordara de mi hermana, porque sé que a ella ese gesto le haría - le habrá hecho - muy feliz. Gracias, Luis.


12 comentarios:

Agata dijo...

Cuando uno hace algo de corazón...no hace falta nada más.Y la de cosas que no nos enteraremos nunca,Alfonso.

cynthia dijo...

Lo grato es lo simple y sencillo de la acción voluntaria, sentido y entregado sin más ni menos, solo eso y asi llega al alma pura y transparent entrega a corazón abierto.

De mi parte si acostumbro a ir al cementerio, más aún con la perdida de mi padre, siento la necesidad de ir, no lo hago seguido pero cuando el dolor pesa me ahoga, voy a sentarme un rato junto a su lápida y lloro libremente enojada, furiosa todavia a pesar de todo.


besos muchos... cariños.
muakkkkkkkk

Hisae dijo...

Me gustó leer esta historia.
Me alegro mucho por tu hermana. Le encantaría haberlo visto...

Blog de Paco Piniella dijo...

Alfonso te veo preocupado por la MUERTE. Yo perdí a mi madre y significó mucho para mi vida, te comprendo, pero es verdad que la vida hay que comérsela pronto y saborearla con los demás, chupándose los dedos como aquel helado de chocolate de pequeñito.
Buenas noches.

P Vázquez "ORIENTADOR" dijo...

Si que es bonito el gesto. Y la gente siempre dice que la juventud no tiene sentimientos...

Alfonso dijo...

Gracias por vuestros comentarios. Paco, claro que estoy preocupado por la muerte, es que es lógico, y el escribir me desahoga.
En dos años he perdido a mi madre y a mi hermana. Y mi familia, éramos cuatro. Quédamos, mi padre de 80 y yo. Con que en breve, porque mi padre el pobre tiene la edad que tiene, me quedo absolutamente solo.
Con mi pareja, si. Pero mi familia, siento que se me ha escapado por las manos.
Por eso, me sale el tema de vez en cuando.
Dicen que el tiempo lo cura todo, pero, mira yo estaba preparado para perder a mis padres, digamos que entra dentro de la lógica.
Pero ¿mi hermana? que era mi amiga, mi segunda madre, mi todo, para eso no estaba preparado, y luego verla sufrir con una enfermedad tan dura... la verdad, que a veces se hace irresistible. Claro, que no me conoces en persona, y ahora mismo estoy haciendo un programa de radio, riéndome, así que...
Gracias por leerme, ahora voy a tu blog, que hoy has escrito una cosa muy interesante (como todos los días) que me pasa a mí también... los anónimos. Un abrazo, compañero.

Nerina Thomas dijo...

Muchas otras personas han querido a tu hermana amigo y hoy "la extrañan". Otros no irán porque eligen recordarla con una oración, o una sonrisa, o memorando aquel tiempo compartido, ese almuerzo, ese mensaje que aquel día le dejó al hablarle.
Sabrá quién, cómo.
Ella lo ve a todo y está en todos lados. Su espiritu vuela y es libre ya.
Cuando me inicié en TAO,el profesor me preguntó si sabia por qué lloraban los bebes al nacer, y como no tenia conocimiento del motivo real, me explicó que lloran porque el cuerpo atrapa el alma.La cierra, la encarcela.
Ya es libre y feliz amigo.
Muchas veces estará a tu lado y tu no puedes verla. Ja!! Misterios.
Hoy a nosotros nos corresponde estar en la tierra. Pues vive y se feliz con tu pareja.
Nunca vas a estar solo. "M" ESTÁ CONTIGO Y MIRA QUE ELECCION: UN GRUÑÓN!! TE ACEPTO ASI!!JAAAAAAAAA
TE QUIERO MUCHO, LOS QUIERO MUCHO!! A LOS DOS.

Ana dijo...

Precioso gesto...
Muchos besos.

Satie dijo...

Ánimo, amigo Alfonso, muchas personas dejan flores, aunque sean imaginarias, en la tumba de tu hermana.

Angie dijo...

¡precioso gesto! lógico que te emocionara, Alfonso..

Besos. Angie.

Agata dijo...

Uy,lo que ha dicho Satie es muy bonito.

Sinretorno dijo...

Yo también le leo y te deseo una Feliz Pasc ua. Veo que tienes muchos seguidores y blogs muy interesantes, no puedo con todos, pero un abrazo. A usted Alfonso no le gusta nada lo convencion al, al final se puede ser convencional por no ser convencional.