07 abril, 2009

La religión turística.


Anoche estuve viendo las cofradías de Jerez en la calle. Como siempre, la estampa es preciosa. Preciosa, si la puedes ver, claro. Porque lo que pasa en Jerez es que o te vas a algún cercano a las salidas o recogidas para ver los pasos bien, o te gastas tu buena pasta de dinero en un palco en la carrera oficial, que más que carrera es autovía por lo larga que va siendo cada año, o bien, intentas hacer lo que las jirafas de Lamarck, alargar tu cuello lo imposible para ver por encima de los palcos.
Lo de los palcos en Jerez clama al cielo, y nunca mejor dicho. En la plaza del Arenal, cuya foto adjunto es prácticamente imposible.
Ya de por sí es indecente el cobrar por que las personas puedan ver de cerca las figuras que representan a Jesús, María y demás figuras sagradas. No quiero ni pensar en comparar esta situación con la que se encontró Jesucristo cuando se encontró el templo de Jerusalén lleno de mercaderes.
No se puede consentir. Y no se puede consentir porque la ciudad es de TODOS y TODAS. Tenemos derecho a saber que ocurre en las calles porque son NUESTRAS. ¿No se pueden poner los palcos más bajos? Claro que sí, claro que sí se podrán poner, pero no. En la Plaza del Arenal no hay palcos, hay gradas, como en un campo de fútbol, y parece lo que siempre digo, el sambódromo de Río de Janeiro.
¿Y qué hacemos? El ayuntamiento poco tiene que hacer ya que le da entera libertad a las hermandades a elegir sus recorridos y organización de palcos. Las hermandades, harán lo que harán, visto lo visto. Cuántas más sillas mejor. Más dinero a ingresar.
Pero yo propongo una cosa a las hermandades. ¿Porque no leer un poquito más el Evangelio? Y desde ahí, desde el mensaje de humildad, de solidaridad, de revolución, de Jesús de Nazaret, pensar en como hacer la cosas. Quizás entonces se den cuenta, de que Jesús prefería a los pobres, a los enfermos, a los excluidos, a los que no tienen dinero para gastarse en un palco, para tenerlos como amigos. Y quizás, entonces los desfiles procesionales dejarían de ser un objeto turístico, para convertirse en una manifestación que exprese que con el cristianismo - el de verdad, no el de pacotilla - otro mundo - el Reino de Dios - es posible.

3 comentarios:

Satie dijo...

¿Y por qué no cobra el ayuntamiento impuesto por el uso de suelo público igual que a los bares con los veladores?

Jose Antonio Chacón dijo...

Yo diría sobre tu frase de que el ayuntamiento tiene poco que hacer , es que el ayuntamiento poco hace en ese asunto...en jerez tenemos dos circuitos pero uno de ellos vulnera nuestros derechos.

Juan José López JARILLO dijo...

Coincido contigo Jose Antonio ..uno de ellos vulnera nuestros derechos,pero..¿no se puede realmente hacer nada al respecto?:Yo creo que si...