24 abril, 2009

Alejados de Dios y de los enfermos.


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He vivido durante estos tres últimos años con la enfermedad de mi hermana. Cáncer de mama.
He sufrido cuando se notó el primer síntoma.
Sufrí con su diagnóstico. Con su operación. Con su tratamiento. Con su caída del pelo. Con sus mareos. Con sus vómitos. Con sus dolores musculares.
Sufrí con el miedo de cada revisión.
Sufrí cuando no se sentía la mano, ni la cara ni el pie. Sufrí cuando me dijeron que tenía metástasis cerebral. Sufrí viendo como se le paralizaba sus piernas, sus brazos. Como dejaba de hacer sus funciones vitales. Sufrí con sus dolores irresistibles. Sufrí con su miedo. Sufrí con su muerte a los 50 años.
Y de camino, sufrí viendo muchas mujeres igual. Axfisiándose. A críos sin pelo. A padres tristes, muy tristes. A niñas llorando.
Y ahora que hay avances, para evitar esta enfermedad, vienes tú, a ponerte en contra. Siempre eres igual. Te alejas del enfermo, y le das más importancia a un embrión que una persona humana con familia, con padres, con hijos.
Tú. ¿Tú dices que defiendes la vida?
¿El que puso a Francisco Franco bajo palio?
¿El que dió de comulgar a Pinochet?
¿El que defiende la política del partido que apoya las guerras?
¿El blandito con ETA?
Por Dios, no me vengas con patochadas.
Cada vez te alejas más del enfermo y del sufrimiento, y cada vez, te alejas más de Dios. De 'tu' Dios.

4 comentarios:

Nerina Thomas dijo...

El Padre del cielo es el que nunca se muda.
Los demás, son tan sélo hombres adorando el poder. Tan sólo eso.
Tú sigue conectado con el cielo y la oración,cada uno debe "actuar", "pensar" y "sentir" bién. Es una labor individual.Una elección.
Besos

Blas de Lezo dijo...

Contigo de acuerdo estoy, Alfonso.
Sólo una pequeña aclaración. Siempre ha sido así, tan solo que ahora no controlan la situación como lo habían estado haciendo hasta ahora y saltan como el lince por el campo.

Un abrazo

Hisae dijo...

Es muy fácil hablar por hablar... "Ellos" están haciendo que cada vez sea mayor el porcentaje de personas que se alejen del Díos que adoran, un díos que no es el mismo que el que creen.
Qué fácil es refugiarse en esas palabras que tan bonitas dicen... Pero sólo son unos pobres cobardes...

Feliciano dijo...

No te conozco personalmente, pero comulgo totalmente con tus ideas.Suscribo tu comentario totalmente.
Un saludo