23 marzo, 2009

Complicarnos la vida...

Escribe mi amiga Mercè Perelló a través de Twitter - Facebook que "Nos complicamos demasiado las cosas, cuando se pueden resolver con un papel y un boli", y me ha traído a la mente una de estas historias urbanas, o más bien, historias urba-stronómicas, que se cuentan mucho en el ambientillo de aficionados a la ciencia.

Cuentan que cuando la carrera espacial, los americanos se encontraron con un problema. Bueno, un problema entre muchos. Era escribir. ¿Cómo hacerlo? Sin gravedad, la tinta del bolígrafo no tiene suficiente presión para mojar la bolita del bolígrafo que es la que realmente escribe. Ya sabéis que pasa cuando escribimos con un boli en vertical, que se para. Así que idearon un carísimo, avanzadísimo y tecnologísimo bolígrafo con una especie de corazón que bombeaba la tinta, y así, cuando tenían que escribir sin gravedad, no había problema.

Siguen contando que en una reunión internacional donde se encontraron los americanos con los rusos, presumieron ante estos, con su bolígrafo espacial.

Y les preguntaron ¿y ustedes como solucionan este problema en el espacio? Y los rusos pusieron cara de haba, se encogieron de hombros, y le contestaron: 'Es que nosotros escribimos a lápiz'.

Toma ya. Habría que ver la cara que se les pusieron a los ingenieros americanos.

Pues leyendo a Mercè y recordando esto, me doy cuenta, de que en el fondo, todos somos iguales. Unos más que otros, claro está.

El viernes me compré una memoria usb. Me llevé cerca de veinte minutos intentando abrirla. Miraba el esquema y no lo entendía. Pasa lo mismo con las baterías de los móviles Nokia. Media hora para encontrar la manera. Luego cuando lo descubres, ves que es un click. Y ya está. Se te queda una cara de tonto que pa qué.

Con las relaciones personales pasa igual. Con lo fácil que es llevarse bien unos con otros. Con lo fácil que es decir: perdón, me he equivocado. Con lo fácil que es decir: te entiendo, yo tampoco soy perfecto y también me equivoco.

Pues nada. Ahí estamos erre que erre. Complicando lo fácil y haciéndonos un poquito la vida más difícil.

Será que a veces nos aburrimos y nos creamos los problemas porque no sabemos vivir sin ellos. Será que cada vez somos más torpes. O será, que no vemos más allá de nuestras propias narices.

6 comentarios:

Nerina Thomas dijo...

Cuando uno descubre que estamos de paso, que la vida es un préstamo del Padre para cumplir una misión, la vida se transforma en una fiesta.
No vale la pena estar siempre a la defensiva, sino ser humilde y compartir la existencia amorosamente.
El tiempo no existe, por ello hay que estar, mirar mas hacia el cielo y cantar, reir, dar, dar hasta que duela.Como dijo la Madre Teresa.
mi cariño y mi respeto incondicional para ti
Que el programa sea gratificante un lunes mas!!!

Jesús dijo...

ole, ole y ole ¡ ¡ ¡

cynthia dijo...

Eso mismo, me dices porque lo hacemos....? y me incluyo, seria tan facil todo si no fueramos tan rebuscados y complicados,siendo directos y sinceros, pero no cuando tenemos que hablar cayamos, como si el otro fuera adivino...
jejeje

besotes.. cariños muchos.

Ana dijo...

Parece que me describes...Yo siempre ando pidiendo perdón...
Muchos besos.

belijerez dijo...

La sencillez es la madre del amor.
Para mi es lo elemental.

Moncho López dijo...

Tengo la rara habilidad de complicarme la existencia sin proponermelo, y siempre acabo mal. Lo peor es que sé que mañana no será una excepción.