27 marzo, 2009

Aunque siembres el mal, crecerá el bien.




Seguirás sembrando dudas y negruras,
en tu huerto salado y áspero.
Y nosotros,
tan lejos y tan cerca de ti,
aún tenemos las regaderas en las manos.
Seguirás talando árboles de tajo,
colgando hojas de mentira
y pétalos de hojalata.
Nosotros,
tan lejos y tan cerca de ti,
regaremos con nuestras lágrimas
las acequias que llevarán la sangre viva.
Tú, seguirás arando tu huerto
vestido de negro con zapatos,
y nosotros, nosotros
descalzos colocaremos la semilla
en su justo punto.
Al calor del Sol
y protegida de tu negra sombra.
Tú, prenderás en llamas tu campo
- lo que tú crees tu campo -
y huirán linces y niños
mordidos ambos en las pancartas
por no ver el fuego de tu odio.
Nosotros,
tan lejos y tan cerca de ti,
veremos nacer las flores
y oleremos los aromas
que nunca imaginaron tu mente.
Te quedan siete día de cruces
con colgajos y letras,
quemando incienso,
ahogando al azahar,
donde tú te creerás protagonista.
A nosotros nos esperan
la cruces partidas y vencidas,
la luz nueva renaciente,

- esa sí es Protagonista -
la ropa blanca
y lo que tú no tienes
aunque dices que defiendes:
La vida.


.

4 comentarios:

Nerina Thomas dijo...

Siempre perdura el bién, doy fe de ello. Aunque tarde a veces.
te abrazo

Ana dijo...

Alfonso...Llevas mucha razón...
Muchos besos y feliz finde.

Antonio Ruiz Bonilla. dijo...

No sé muy bien a qué o a quién te refieres, pero seguro que tiene que ser de derechas. Es broma.
Un saludo

Alfonso dijo...

Es de derechas, sí jejeje