27 febrero, 2009

Violencia ... ¿justificada?

Es muy curioso la doble vida con la que conviven los católicos de derechas. Con dolor en el pecho de tanto golpetazo de Fe, tan criticado por Jesús en el Evangelio de la pasada misa, y tanto predicar el amor a los demás, el perdón y bla bla bla... son los primeros que alaban, justifican, pregonan, y ensalzan al 'señor' que se lió a palos con una herrikotaberna.
Pues por muy 'entendible' que parezca ser la actitud de este señor, como somos cristianos - si somos católicos, debemos serlo -, debemos primero condenar claramente la violencia. La violencia siempre es violencia. Sea de derechas, de izquierdas, nacionalista, contra adultos, contra niños, a golpes, con abusos sexuales... etc. Es siempre violencia. Y condenable.
Y como cristianos, tenemos que perdonar. Siempre. Aunque nos duela. Y encima, amar al que hace daño. Si no se arrepiente, entonces tendremos que tomar medidas contra él. El Estado de Derecho las tiene. Pero nunca emprenderlas a palos.
Juan Pablo II perdonó al terrorista que intentó matarle. Tendríamos que hacer lo mismo. Lo que pasa es que quizás, estos católicos de derechas, sean laicos o con ministerios sagrados, que justifican la violencia, ni son católicos ni son de derechas, y sólo quieren utilizar la Iglesia Católica a su beneficio, como un partido político más.

3 comentarios:

Nerina Thomas dijo...

Ya sabes, en todos lados se cuecen habas. Aqui, allá. El ser humano no cuenta con conciencia. Muchos no han despertado aún.
mi cariño

Blas de Lezo dijo...

Creo que en este caso los árboles de la derecha no deben ocultarte el bosque de miedo y dolor frondoso tabús y lustros, en el que además de victima has de sentirte culpable mientras ellos, los violentos y los que los "perdonan" desde el partido gobernante en aquél pais imaginario, campan a sus anchas por la calles. Algo similar ya pasaba aunque con 60 años de diferencia, algo que hacían los falangistas al terminar la sangrante y brutal guerra civil en toda España incluida esa parte por las calles su bares y centros sociales.

No podemos pararnos en los árboles y obviar el bosque. Hay una masa enorme y silenciosa que no es políticamente correcta (constitucionalistas considerados vasquitos, no verdaderos vascos) que o se calla o entra a aceptar sus ruedas de molino.
Este hombre no era de derechas, simplemente es un hombre que en su vivir y sentir no pudo más.

Alfonso, deja a un lado aquí la Iglesia, las derechas y las izquierdas; esto es un problema de violencia, sangre, opresión y doble moral basado en las fuentes de un loco llamado Sabino Arana que es digno de estudiar a nivel mundial para cercenar cualquier posible brote de similarres caracteristicas.

Un abrazo de uno que ya no vive allí y desea que sus hijos permanezcan en esta Asturias que, como tu Jerez es libre aunque haya izquierdas, derechas, católicos y ateos.

Blas, o también puedes llamarme Josu.

Nota: si te interesa tengo un libro ya descatalogado editado en 1981 titulado Obras escogidas de Sabino Arana que leyendolo un mes de vacaciones y haciendo un recorrido por los lugares de esa tierra enfundado en ropas de investigador del National geografic quizá te produjesen arcadas o hasta lágrimas. otro abrazo

El Peregrino Ruso dijo...

La violencia en ningun tipo es justifcable. Un abrazo