24 febrero, 2009

La vida sale al encuentro.

En estos días me ha pasado una cosa curiosa y que me ha llenado de excursión. Ya he contado en anteriores post que me gusta leer, y que lo hago desde pequeño. Y como lector, he tenido mis épocas. De pequeñajo, con los cuentos de toda la vida: Caperucita, el Gato con Botas, la Ratita Presumida... buf, todos los de Perrault, Andersen, Hermanos Grimm... lo típico. Ya más crecidito me empeñé en los tebeos de mi añorada editorial Brugera: Mortadelo, El botones Sacarino, Pepe Gotera y Otilio... y de ahí dí el salto a unos libritos medio cómics, medio libros sobre clásicos de la literatura juvenil - y no tan juvenil - universal, entre ellos, los de Julio Verne, que me llevó en otro salto a los libros originales de él, que se puede decir que me los leí casi todos. Ahí tendría yo trece - quince años. Ya entonces a partir de esa edad empecé a variar: libros de divulgación científica - más bien 'paracientífica' de ovnis y esas cosas, que me lo creía todito todo - y también de tipo religioso. Y ahí voy. Mira por dónde una prima mía me dejó un libro de un cura, un tal Martin Vigil, que se llamaba 'Una Comuna en Madrid', sobre un piso de jóvenes estudiantes y sus problemas de entonces: amoríos, trabajo, Fe, uno que era homosexual, política, etc... me gustó, y como me gustó, pues empecé a leer más novelas del autor.
Y bueno, cuando leí unos pocos, como Los curas comunistas, Y ahora qué señor Fiscal, y algunos más, pasé a otros temas. Pero siempre los recuerdo con cariño, porque son libros de los que me engancharon, de los que tenía ganas de cogerlos para leer. Y encima, releerlos.
No sé por qué no hace mucho escribí un comentario sobre algo, y Mario me contestó con una referencia a Martin Vigil. Y lo que son las cosas, este señor escritor, Martin Vigil, de 90 años ya, un día buscando en google, da con el comentario de Mario ¡Y me escribe!
Imaginénse. Para mí esto era algo impensable, pero me ha dado una alegría inmensa. Hace años era imposible llegar al escritor, a no ser por una feria del libro o algo así. Pero hoy, es al revés, el escritor te llega a ti. Para mí es una satisfacción enorme, emocianante y me hace sentir muy feliz. Y yo sé, porque me lo cuenta, que él a sus 90, es muy feliz de encontrar todavía lectores que le recordamos. Dice que es su sueldo, que nuestro recuerdo es su pago. Y yo creo que sí. Que un escritor realmente cuando escribe, gana dínero sí, ( no todos claro) pero lo que gana de verdad, es amigos, gente, y la satisfación de haber parido un libro útil. Y eso es muy grande. ¿No pensáis lo mismo?

17 comentarios:

Nerina Thomas dijo...

Sabes!! vino un amigo de Capilla del Monte a visitarme, a contarme que se va a vivir a San Luis localidad con montañas y mientras compartiamos unos mates "escuchó tu programa de radio". Le ha maravillado. Siempre te vuelvo a escuchar, pues la ternura de tus palabras y tu forma llega al alma.
Las impresiones más sutiles le dan vida al alma y alas al espíritu
Estoy feliz de que estes allí ya con continuidad.
unmimo al alma!!!

Nerina Thomas dijo...

Ya voy a llegar. Falta menos que antes. Ya me tendrás por allí. No lo dudes.
un abrazooo!!que estes bien. saludos!!!

Ana dijo...

Hace mil años que lei "la vida sale al encuentro" ese y "la muerte esta en el camino" y un monton de Martín Vigil... Bonitos.

Agata dijo...

Qué maravillosa vivencia,Alfonso.Para tí y para él.Alguien que es capaz de crear algo,ya sea un libro,una pintura,una pulsera hecha a mano...se emociona con un desconocido que es capaz de valorar dicho trabajo llevándoselo a casa.Y no hay mejor publicidad que el boca a boca.Somos los mejores críticos.

Hisae dijo...

Estoy 100% contigo en todo el texto que escribes, Alfonso. Primero, porque comencé leyendo los mismos cómics que tú, después a Julio Verne y llego a la adolescencia y devoro a Martín Vigil. Creo que yo llegué a leer todos sus libros (guardo muchos aún). No sé si todos, pero sí todos los que por entonces encontré.
Como muy bien le dije a él, en respuesta a su mensaje compartido contigo, sus libros fueron mi biblia en una época que tanto necesité y no encontraba.
Y ahora, con esta edad, poder recibir un mensaje de Martín Vigil, me ha llenado de alegría.
Gracias Alfonso, porque por ti recibí su mensaje.
Gracias José Luis por escribirnos a Alfonso y a mí, algo muy importante para nosotros.

Un abrazo.

Ana dijo...

Yo leí ese libro...Me has hecho recordar otros tiempos...
Muchos besos.

Laura dijo...

Por supuesto que si. Y me imagino como has debido sentirte al recibir noticias de tu escritor. Algo maravilloso.

SOMMER dijo...

Que curioso es el mundo global de internet. Curioso e increible. Como tu historia. Sorprendente y emocionante.

Lo bueno de escribir es saberse leido. Y admirado como el buen cura, para mi desconocido.

Leeré algo de él. Prometido.

Abrazos Alfonso.

Feliciano dijo...

Me alegra leer tu experiencia como lector, pues yo comencé con los mismo pasos que tu diste.
De Martín Vigil lo leí todo.
Un saludo

cynthia dijo...

Es algo maravilloso.. claro que si el precio del reconocimieto.. del agradecimiento... un mundo lleno de sentimientos.. algo impagable en materia.. solo el corazon sabe que lo más valioso para un escritor es la entrega y la devolución en aceptación y admiración...

besos muchos.

Angie dijo...

vayaaa... a veces el mundo de internet, con tó lo grande que es, se hace chico, eh.. Imagino tu cara de sorpresa cuando viste su mensaje, no? qué ilusión!

Yo conozco una historia aún más sorprendente, sabes? No es mía, pero lo pasó a una buena amiga mía. Le encantaban un par de libros de autoayuda de un joven autor sevillano. En uno de los libros venía el correo electrónico del autor. Así que le escribió un par de veces (y él le contestó amablemente). Al tiempo, un día charlando mi amiga con una conocida suya, resulta que esta conocida de mi amiga era prima del susodicho autor. Total, que la prima les prepara un encuentro, en un café, para intercambiar opiniones y demás sobre todo lo que se decía en el libro y tal. Y resumo, que me estoy enrollando... Al final, algunos meses más tarde, mi amiga y el escritor, han acabado siendo pareja y están super contentos y enamoraísimos los dos. No me digas que no es una historia bonita, eh? es que parece de película y todo, vamos! jejeje...

Un beso. Angie.

Rukaegos dijo...

Cielos! José Luis Martín Vigil ... Lo recuerdo como uno de esos descubrimientos repentinos cuando entre octavo de EGB y 1º de BUP mi pandilla y yo devoramos todo lo que pudimos encontrar en las librerías y la biblioteca de Reinosa: Una chabola en Bilbao, Ahora qué Señor Fiscal, Los curas comunistas (vaya, que hemos compartido lecturas, Alfonso), La muerte está en el camino, La vida sale al encuentro, Nación de muchachos, Tierra Brava...

Bella experiencia la de encontrarte con él gracias a la red. Fue importante, muy importante, en ciertos momentos de mi adolescencia.

Agata dijo...

Quilla,Angie...Qué bonito....

Ruth dijo...

¡Buenas noches!

Me alegro que hayas tenido una grata sorpresa, te lo mereces, y la vida es así cuando menos te lo esperas salta la liebre como dicen por estas tierras.

Un abrazote enorme

belijerez dijo...

Este libro precisamente lo leí cuando tenía 12 años. Fue lectura "recomendada" en la clase, en el colegio de las Esclavas. Es verdad que los libros que leimos de niño o joven marcan mucho más nuestro camino que los actuales. Al menos eso pienso yo.

Me alegra leerte.

Anónimo dijo...

te entiendo perfectamente!!! por coincidencia, yo también me lo he leído como lectura obligatoria en el colegio, belijerez, y quiero mandarle desde aquí un beso a Martin Vigil porque ha hecho un gran trabajo...

Alfonso Saborido dijo...

Hace un año que murió, descanse en paz y para siempre en nuestra memoria!