13 febrero, 2009

La vida que pasa.


Me tenéis que perdonar estos días de hospital. Ayer fue horrible, mi hermana lo pasó fatal por la tarde con grandes dolores, aunque hoy parece que está más recuperada. Ando descentrado y son muchas las cosas que quisiera escribir, pero o no me salen, o no tengo tiempo o...
Es difícil, qué le vamos a hacer. Leo los blogs desde el móvil, pero apenas puedo hacer comentarios, os ruego también que me disculpéis.
A veces las cosas que ves aquí te impresionan, porque te das cuenta de cuán alejados vivimos de la realidad. Vi llegar a una mujer presa, embarazada, para parir. Iba esposada y me dio por pensar en ese niño, en el que venía al mundo. Nacía libre de una mujer presa.
¿Dónde viviría después? ¿en la cárcel? ¿qué infancia tendrá? ¿quién y qué será cuando tenga veinte años?
La vida nos da lecciones que nunca aprendimos cuando menos lo esperamos. Y qué ciego estamos ante la realidad.
Creemos que la realidad es la que existe en los periodicos. Andamos todos alterados que si una cacería, que si presuntas corrupciones, que si espías...
Y un niño va a nacer (preso o libre, no lo sé) y ni nos enteramos.

15 comentarios:

Gu1ta dijo...

Alfonso me parece tan triste la historia que cuentas.
Pero me pongo a pensar que a veces nosotros (los de fuera) podemos interpetrar las historias de manera diferente a lo que de verdad son.
Digamos que ok, nace hoy un niño de una mujer encarcelada por haber cometido un delito, la mujer al ser madre por vez primera (es mi cuento, sígueme la cuerda) y tenerlo en brazos y pensar que esta en la cárcel y que le dará a su hijo una infancia entre rejas... decide que por su hijo, nunca más volverá a una cárcel, y que intentará aprovechar las oportnidades de la vida para darle al niño que nace entre rejas una vida feliz.
Es un cuento, pero la verdad es que cuando una tiene a su hijo en brazos se siente capaz de todo. Yo misma no he hecho nada de lo que pensé hacer cuando tuve a mi bebito por primera vez bebiendo de mi pecho y me nacía unas ganas de asesinar a quien ose interrumpir su inocencia... y de prtegerlo y de ser mejor y más buena, y más trabajadora, y más luchadora, y menos conformista y etc, etc.
La verdad es que soy casi la misma, pero ahora siento como que pienso mejor cada paso que doy y como que poco a poco voy poniendo los cimientos para llegar a ser la mujer que quise ser el día que tuve a mi niño por primera vez en mis brazos.
Un hijo, en la cárcel, en libertad, en soledad, en compañía... un hijo en tus brazos es una puerta abierta a las bendiciones del cielo... y hay que estar dispuestos a recibirlas.
Espero que aquella mujer lo esté.
Un beso Alfonso, siento mucho lo de tu hermana, sigo pidiendo porque no tenga mucho dolor...

Gu1ta dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Hola Alfonso.
He sentido un pellizo cuando he leido el post. A mi me pasa muchas veces....
Vivimos tan deprisa que no nos paramos a mirar a nuestro alrededor...quizá porque tampoco queremos verlo.
Pasan esas cosas y más todos los dias a nuestro lado y nos parece ajeno.
Nos dan ganas de cambiarlo y aunque no esté en nuestra mano, quizá sea suficiente, con dejar que nuestros ojos miren de vez en cuando esa realidad y enseñarnosla, como tu has hecho.

Te dejo un poema de Benedetti que me hace pensar mucho, es hermoso y a la vez descarnado. Muchos ánimos para tí y para tu hermana.
Estrella Polar

Estados de Animo
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.
Unas veces me siento

como un acantilado

y en otras como un cielo

azul pero lejano.
A veces uno es

manantial entre rocas

y otras veces un árbol

con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas

como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.

María dijo...

No te preocupes por nosotros, la vida es así de dura, a veces, espero que todo vaya mejorando en tu vida y tu familia.

Un beso y feliz tarde.

mia dijo...

alfonso

que lo de tu hermana

pase y no sea nada

A ti se te quiere y espera siempre!

besos

Ana Belio dijo...

Lo que vemos en la tele, nada tiene que ver con la puñetera realidad Alfonso.

La realidad que tú vives ahora, a mí me duele, a esta desconocida que ni siquiera te ha visto los ojos, le duele que tu hermana esté mal y tú sufras por ello.

Miles de besos.

Hisae dijo...

Yo te leo y sólo te dejo abrazos, Alfonso.
Espero que te resguardes en el más cálido si ese te ayuda a llevar esto esto...

Miguelo dijo...

siento mucho lo de tu hermana espero q se ponga mejor

un fuerte abrazo

Nerina Thomas dijo...

La vida " amigo", pasa como pasó siempre. Lo que sucede que cada uno habitualmente elige un perfil de vida y esta dentro de él. Tu mundo está en la radio, la política, la astronomia y ves lo que embarga cada una de ellas. Si fueras empleado de la carcel, verías lo que hoy .
Cada uno debe ser responsable de sus hijos, padres y ,madres. Sobre todo la última, porque es parte de ella. Cada madre sabe la responsabilidad que nace al parir. Ya primero están ellos, los hijos y luego uno.
Además estás con la sendibilidad a flor de piel y es natural. Uno en momentos como los que estás viviendo, comienza a caminar más lento, se detiene en otras cosas. Lo importante de este tiempo, es que saques un cambio para siempre y disfrutes otras cosas y no corras tanto, haz menos pero serenate y vivi mejor. Se llega igual a todo. Eso se lo enseñé yo a mi padre, viniendo los lunes de tomar un café juntos, ya habiendo partido mi hija. Lo miré y le dije: a dónde vas tan apurado padre? me miró y comprendió que no valía la pena. Caminar con serenidad y sin correr hace que el cuerpo no se enferme.
Por los comentarios, ni te aflijas, has tus cosas y descansa lo que más puedas.
En el butacón o donde sea estamos contigo, tu no nos ves pero estamos allí.
Se te aprecia mucho por aquí. Es un honor contar contigo en el camino. FUERZA!!

Agata dijo...

Hijo mío,no te disculpes...
Un Hospital es un caldo de cultivo de historias.Infinitas posibilidades de ser feliz o ser infeliz.Como un bombo de la Lotería...Y puedes observar a alguien desconocido y vislumbrar una maravillosa historia de coraje,o de entrega o de mala leche.Depende de si miras a la derecha o a la izquierda.Un Hospital es un sitio donde los sentimientos son más fuertes y donde te paras a pensar en tantas y tantas cosas que en otro sitio no harías.Amigo mío,no te llamo ni mando correo porque sé que no debo hacerlo.Pero no se me olvida que tu vida estos días está en un Hospital.Un beso.

Laura dijo...

Siempre la eterna pregunta ¿qué pasará?
solo acierto a decirte que no estás solo.
Abrazo virtual...pero "asín" de fuerte eh?

Rukaegos dijo...

Que toda la tristeza que siempre se encuentra en los hospitales no empañe algunas cosas luminosas: tu apoyo a tu hermana, sencillamente amor, la esperanza, las ganas de luchar.

Y aunque sea con letra pequeña y desde lejos, todo el apoyo que queremos enviarte desde el blog.

Un abrazo y que pronto nos des buenas noticias.

Juan José López JARILLO dijo...

Llevas razón,Alfonso.Si la llevas,creo que la llevas.., y un niño va a nacer,y alguién va a morir...y ni nos enteramos...

P Vázquez "ORIENTADOR" dijo...

Hay gente libre en la carcel y gente presa en la calle. La libertad no está en el dónde(solo) sino en el cómo y el cuándo.

belijerez dijo...

Aunque cuesta comprenderlo. Incluso las etapas dificiles son para aprender y aprehendernos.

La vida que pasa, tiene con condicionante no pasa hasta que hemos vivido.

Te deseo VIDA.