25 febrero, 2009

El mundo es un pañuelo.

Qué pequeño es el mundo. Y mira que miro con telescopio. Que yo sí soy consciente de la profundidad del universo. De la dimensión del planeta. Redondo. Casi trece mil kilómetros de diámetro. Casi siete mil millones de personas. Y nos tuvimos que volver a encontrar.
Ahora eres progresista, eres tolerante, eres 'modenno'. Pero antes, antes... ¿te acuerdas cuándo éramos niños y me insultabas? ¿no? Yo sí. Lo recuerdo. Y ahora, mira por dónde, nos volvemos a encontrar.
Nos miramos a los ojos y reconocemos los niños que fuimos. ¿Tienes ganas de insultarme aún? Yo soy de los que creo que los niños suelen ser muy crueles. Como lo fuiste tú.
Pero me alegro de verte. Porque veo el recorrido de tu vida y veo el recorrido de la mía. Ahora que estamos frente a frente ¿quién ha ganado la batalla?
Pues creo que yo, porque tengo algo que tú no tienes: Soy libre. Y es lo mejor que puedes decir, cuando tienes 40 años. Haber alcanzado la libertad de poder elegir, de tomar decisiones propias. Por eso, ahora que te he vuelto a encontrar, me alegro de ser quien era de pequeño y quien soy de adulto.

8 comentarios:

Agata dijo...

No todo el mundo puede decir que es libre en esta vida.A muchos los ata los prejuicios,a otros la mala leche,a muchos más la cobardía...Enhorabuena.Todo en esta vida se paga.Los niños que son crueles son unos adultos sin esencia.

Ana dijo...

Es muy importante saber que ha pasado el tiempo y poder decir que somos libres. Es la mejor recompensa.
Muchos besos.

yoyoyo dijo...

pañuelo y de los pequeños, querido Alfonso. Lo que sí pasa a veces es que cambiamos a mejor. Pero no todos.

Hisae dijo...

Ups!!
Esto todavía no me ha pasado. Afortunadamente, este año pasado tuve el encuentro con un compañero de colegio, con el cual no tenía ningún contacto desde hacía 25 años. Los dos hicimos por encontrarnos y al final lo conseguimos. Fue un bonito encuentro.
Espero no encontrarme con aquellos que me insultaron...

Gracia dijo...

Me alegro de que hayas llegado a esa conclusión. Mi madre siempre decía que la vida pone a cada cual en el sitio que le corresponde y creo que es cierto. Cuando pasan los años te das cuenta de que aquellos que te insultaban siguen siendo tan pobres de espíritu como entonces.
Besos

emigrante dijo...

mi infancia no queda muy lejos (o sí?), pero a día de hoy ya he tenido encuentros como el tuyo.

satisfacción es la palabra que viene a mí mente cuando me cruzo con sombras del pasado.

encantado, por cierto.

cynthia dijo...

La vida sorprende.. el mundo nos enfrenta.. pero lo importante esta bien con uno mismo.. y sentirnos realizados...


besos muchos.

Satie dijo...

Eres demasiado bueno, yo no perdonaría a los que hacen sufrir de niños, a mala leche.