05 enero, 2009

Mal día, buena noche. Y de Reyes.

¿Os habéis sentido alguna vez como una mierda? ¿Qué os falten el respeto? ¿Qué te quedes mudo de indignación porque muy poca gente se atreve a hablarte con tan poco respeto?
Pues eso me ha pasado hoy. No me hablaban así desde que hice el Servicio Militar.
Os cuento.
Desde todo el tema del hospital de mi hermana, cogí un resfriado fuerte. El día que tenía para ir a mi consulta del médico de familia, surgió tener que llevar a mi hermana en ambulancia a Cádiz, a la radioterapia.
Me compré un jarabe para la tos en la farmacia, y se me quitó.
Pero desde el sábado estoy con la dichosa tos otra vez. Una tos pesada que te destroza el cuerpo, que no te deja dormir ni deja dormir a nadie. Así que pido hora para el lunes, y obviamente, con las fiestas, no hay.
Decido ir a urgencias de mi Centro de Salud. Hoy lunes, abarrotado de gente, normal con tantas fiestas navideñas.
Y entro al médico. Uno que no era el mío, y al que no conocía de antes.
Sólo entrar, me dice que no mira el ordenador y que la organización es un desastre. Cosa que a mí ni me va ni me viene. Que se dirija al Delegado Provincial de Salud que para eso está, no a las ciudadanos que vamos enfermos.
Le cuento que tengo una tos que no se me quita. Y me interrumpe, diciéndome: ¿y cree usted que una tos es importante para venir a urgencias? Le digo, para ir al hospital no, pero si no me dan cita, hasta dentro de tiempo, yo no voy a estar así, máxime cuando tengo a mi hermana enferma de cáncer, tratada con radioterapia y con las defensas por los suelos.
Y me dice: ¿Ah, y por eso qué pasa, que se para el mundo? Me hirió en lo más hondo, de verdad. Y le dije: pues sí, sí, con la enfermedad de mi hermana se me ha parado el mundo, como a usted también se le pararía.
Se calló, me auscultó, y me manda un aerosol para que me lo pongan en la enfermería. Y tratamiento, ninguno. Que vaya a mi médico. Que me dan cita para el viernes que viene. O sea, que me aguante una semana sin tratamiento.
Pues muy bien. El aerosol no me lo tomé, porque un médico con educación deficitaria, tiene mucho riesgo de tener una formación médica peor aún. Así, que por precaución, no le hice caso. Y me fui a la administración.
Puse una hoja de reclamaciones contándolo. Y ahí queda todo. Pero, una persona amable me dice: vente esta tarde a las cuatro, que tú médico, es el que esta de guardia. Verá como te atiende.
Y así fue y así fui. Me atendió a las mil maravillas, porque la tos que tengo, sí era importante. Era de mi alergia, la misma que me entra en primavera, y que no sé que pasa, que ahora entra en invierno también. A un familiar mío le pasa lo mismo.
Si no llego a ir, me quedo asfixiado hasta el viernes.
Pero lo que más me dolió, no fue ya el hecho de no ponerme tratamiento. Sino, el desprecio. El no meter mi tarjeta en el ordenador. En no leer mi historial. Y sobre todo, el sentirme insultado reduciendo a la nada el dolor que siento por la enfermedad de mi hermana.
Así es. Y no pienso parar, porque de la hoja de reclamaciones va a llegar copias hasta la Consejera de Sanidad y si no, también, al mismísimo Presidente de la Junta de Andalucía.
Para que vean, y ya hablo no como ciudadano, sino como político, como se cae por tierra una campaña de información que vale millones de euros, cuando el ciudadano se da de cara con una situación como ésta.
Por supuesto que la Sanidad tiene muchos problemas. Que el personal tenga sus quejas, pues también. Pero lo que nunca se ha de perder, es la humanidad, que eso, cuando hago mi matrícula en la Universidad, veo que no está en ninguna asignatura.
Así que este cinco de enero, este doctor me machacó psicológicamente.
Pero ¿saben? Que después del disgusto, resulta que esta noche es la noche de Reyes. Y ni él ni nadie, me la van a amargar. Me tomaré mi antihistamínico y dormiré como un bendito, que para eso da sueño, y quizás, entre ellos, escuche el ruido de las pezuñas de los camellos, los olisqueos de los caballos, la sombra grande con corona y piel de armiño, que esta noche vienen a España a llenarnos de regalos e ilusión. Y que espero deje algo en cada corazón de los que me leéis. Aunque seáis niños grandes.
Es noche de reyes. Os deseo lo mejor para todos y todas. Hasta para el médico. Que es lo que le falta. Mucho amor.

19 comentarios:

Mario dijo...

Querido Alfonso.
Comprendo como te puedes sentir. Hace año y medio me pasó más o menos igual en un hospital de aqui. No te lo cuento porque sería muy largo. Terminé poniendo una reclamación a la consejería de sanidad.
Mal me trató la sanidad entonces, pero la gota que colmó el vaso fue el gilipollas del médico que dijo que lo mío no era importante (después de andar 3 meses por el hospital).

Espero, de corazón, que esta noche te traigan el mejor de los regalos. Uno de ellos... mi amistad.

Un abrazo.

MIGUEL ANGEL dijo...

Ánimo Alfonso, no dejes que las palabras de un personajillo sin dignidad ni humanidad afecte tu ética como persona.Eso que cuentas se sucede varias veces en consultas médicas donde el " DOCTOR" sin vocación con unas condiciones qué mejor callar arremeten contra el paciente-enfermo desvalido.
Ay¡¡¡ si yo hubiera sido tú no se que hubiera hecho pero tranquilo no me hubiera quedado te lo aseguro.
Lo digo porque paciencia tengo pero cuando se desborda salta y puede salpicar sin más.
No es el único caso por tu experiencia, ya en Arcos ocurre a menudo, y lo peor de todo esto es que a pesar del expediente de denuncias de nada sirve porque la persona sigue ejerciendo.
Vaya juramiento que otorgan algunos médicos¡¡¡¡,
Bueno un saludo y felices reyes.

Nacho G.Hontoria dijo...

Vaya tela Alfonso. Está claro que gente sin educación hay en todo el mundo. Yo te comprendo a ti, y también quiero romper una lanza a favor del médico que te atendió, no ya por el trato que te dio, que fue lamentable, sino porque, seguramente, estaría, como muchos otros médicos en estas fechas, agobiado y estresado de la cantidad de pacientes que acuden a urgencias por un catarro o una tos.
En fin... ya sabemos todos como está la sanidad pública en este país...
Que te traigan muchas cosas los reyes, aunque hayan muerto...
Un saludo
Nacho

Blog de Paco Piniella dijo...

Siento que te haya ocurrido en mi Cádiz, donde la gente es alegre y desenfadada, pero la vida es tan justa como injusta, tan llena como vacía. Espero los reyes te pongan muchas ilusiones y muchos sueños.
Desde Cádiz...

civilis dijo...

Estimado Alfonso, comprendo cómo te sientes y estoy totalmente de acuerdo contigo. Pero no tanto con Nacho, que disculpa en parte al médico porque está estresado, y al mismo tiempo deja la coletilla: "ya sabemos todos cómo está la sanidad pública en este pais..."
Pues la sanidad pública en este pais es infinitamente mejor que la privada, y lo que digo es demostrable. Lo que sí ocurre en nuestro pais (y me imagino que en el resto del mundo) es que una misma persona (en el caso que sea médico de título, no de profesión) se comporta como un energúmeno en la consulta pública y como un lameculos en la consulta privada. El médico está al servicio del enfermo, y un 80% de su buen hacer está en el acogimiento, en el trato a la persona. El otro 20% lo dejamos para la parte estrictamente de conocimiento. Y da lo mismo que cobre por nómina en la consulta pública o poniendo la mano en la consulta privada. EDUCACIÓN y AFECTO, por favor.
Un abrazo.

yoyoyo dijo...

Alfonso, piensa como hace días, en lo bien que funciona el sistema de salud con tu hermana por ejemplo. Por eso, porque funciona en general, haces bien en reclamar cuando hay un profesional que paga su mal día con los pacientes. Un abrazo

Cat's dijo...

Joder Alfonso, qué coraje... a mi una vez me pasó lo mismo...pero directamente no me atendieron: me fui al centro de salud porque estaba con la tensión por el suelo, no fueron capaces de tomarme la tensión y volví a mi casa dando tumbos, porque la señorita de turno me dijo que "eso" no era una urgencia... era fiesta y no habia nadie.
Los virus no se toman vacaciones, pero ellos, que son los profesionales son los que deberian saberlo.
Me alegro que ya estes mejor, y con los bien que te has portado seguro que los reyes te traen algo muy bonito.
besos

Satie dijo...

Siempre hay ovejas negras, ponte bueno pronto.

Agata dijo...

He conocido a muchas clases de médicos.Como compañeros de trabajo y como mis especialistas.Desgraciadamente hay gente que se "equivoca" al elegir profesión.Ese señor no tiene perdón.Tú puedes estar cabreado por algo pero no lo debes pagar con el paciente.Porque los que trabajamos en Sanidad no queremos que nos traten mal los pacientes o familiares.Y porque los que trabajamos en esto debemos ser más pacientes y generosos.Los que van a visitar a un médico es porque están enfermos.No van por gusto.Y menos para encontrarte ejemplares así.Y sigue con la queja...que llegue a oídos de quien sea.Ya está bien de callarnos...Espero que los Reyes te hayan traído muchas cosas...jejeje.

pati dijo...

Hasta para el médico.
Y no sabes cuánto te honra ese gesto, Alfonso.

La humanidad no es ninguna asignatura -si acaso, de vida-, pero qué duda cabe que debería...

Los escuchaste, verdad? Sólo lo hacen los que tienen buen corazón ;)

Cuídate mucho.
Un abrazo :)

§♫*€lisa*♫§ dijo...

que los reyes te dejen mucha tinta:)!!

Paquito dijo...

En primer lugar decirte que espero que los reyes se hayan portado bien.
Decirte que este energúmeno es un imbécil. Desafortunadamente imbéciles de este tipo hay allí y en todos lados; da la casualidad de que hay muchos médicos que tratan con esa chulería porque a mi o algún conocido mío también lo han tratado así.
Gente como ésta es un desprestigio para la profesión. Además tienen muy buenos sueldos para atender a sus pacientes y a los de los otros médicos y se tienen que aguantar. Y si no saben o no quieren que se vayan a otro sitio. Desde luego una falta de respeto tremenda.
Cuídate la tos.

Paquito dijo...

Por cierto....te voy a decir una cosa. Yo también soy alérgico a todo tipo de plantas y agentes alérgenos además de tener la garganta bastante mal.
He encontrado un truco para este invierno, un truco muy casero que te recomiendo y he experimentado bastante mejoría. Tal es así que en lo que va de invierno aún no me he resfriado.
¿Sabes lo que es? Pues que voy a todos sitios con bufanda. La bufanda me protege el cuello y cuando voy con el cuello desprotegido noto o con poca ropa noto que la garganta se me pone peor. Por eso...es mejor ir protegido.
Es un remedio absurdo, pero lo estoy comprobando este año y aquí en mi pueblo te puedo asegurar que hace frío pero de verdad.

cynthia dijo...

De todo se aprende amigo...
hay de todo en esta vida.
cariños

Nerina Thomas dijo...

Amigooooooooo!!!
Que aquí Gaspar, les ha dejado dos presentes. Uno para ti, una caja roja envuelta con un moño de seda, en la misma " un manojo de paciencia" y " MUCHO AMOR DE HUMANIDAD",con aire de mar lleno de energía.
oTRA CAJA " ROSA" para " la princesa" con dulces y un seminario de vida que puedes llevártelo grabado y escrito por tu amiga bloggera argentina".
Pueden compartirlo, en esos minutos de silencio.
Gaspar es mi preferido desde niña y siempre deja lo que le pido, pues escucha cuales son mis sueños y los plasma como con uds.
Bendiciones muchas y desde mi lado izquierdo.

Alfonso dijo...

MARIO: Ya sé que lo que me ha pasado ocurre en todos lados, pero no nos podemos quedar callados. No me quiero ni imaginar que le pasaría a un abuelito en esas circunstancias.
MIGUEL ANGEL: No pretende que deje de ejercer, pero sí que cada vez que le entren ganas de hablarle así a alguien, se acuerde de la hoja de reclamaciones.
NACHO, yo entiendo el estrés, también lo he tenido en el trabajo, pero ellos que son médicos, deben entenderlo mejor. Una todos puede ser ser importante o no. Pero eso lo sabe el médico, no uno. Y yo ya estaba mal, tanto, que era mi alergia, que nunca me dio en invierno.
PACO PINIELLA, el susodicho médico era andaluz, pero no de Cádiz, se ve que me tocó uno de los pocos saboríos como yo :)
CIVITAS, te puedo decir que en el caso de mi hermana, ha ayudado mucho el cariño con el que la trataron en la quinta planta. A veces, iban los enfermeros sólo a hablar con ella y preguntarle como ésta. Eso hace mucho.
YOYOYO, yo reconozco lo bueno y lo malo, y a lo mejor este hombre es excelente en medicina, pero le pierde los modos.
CAT, ante eso yo tengo una fórmula mágica: les digo, vale, pues a partir de ahora, lo que me pueda ocurrir, es su responsabilidad. Y funciona.
SATIE, efectivamente las hay, pocas,menos mal.
AGATA: Esa es la cosa, si voy al médico es que estoy malo ¿no? y más a una urgencia, que no voy buscando una baja, leñe.
PATI, siempre hay que pedir por los que más falta le hacen.
PAQUITO, gracias por los consejos, yo hago eso con la garganta, llevo siempre una bufandita o algo que me la proteja. Aquí no hace el frío de Guadix ni soñando, pero una humedad que no veas. Y yo trabajo, justo en la orilla del mar y rodeado de pinos, no te digo ná, la de estornudos y picazones, pero bueno, lo que me mandan, me ayuda y me sirve mucho, hoy estoy mucho mejor.
CINTHYA, pues sí, de las experiencias se aprenden, y también, tenemos que contarla para enseñarlas.
Gracias a todos, y espero que os hay traído algo los reyes.

Alfonso dijo...

Nerina, muchas gracias por los regalos, ¡no sabía yo que los Reyes Magos andaban también por Argentina!

Anónimo dijo...

Estimado Alfonso: Hay tres profesiones para las que hay que tener una vocacion especial, religioso, pedagogo y médico. Lamentablemente algunas veces son ocupadas por personajillos indecentes que ni les gusta su profesión ni merecen ejercerla.
La mejor medicina, ejercer nuestro derecho de reclamación, pero... ya verás la respuesta que te llega.
Saludos y Feliz año.

P Vázquez "ORIENTADOR" dijo...

Es muy agradable ser importante,pero es más importante ser agradable, no sufras.