30 enero, 2009

Desapariciones.



No se me cae de la cabeza el caso de la desaparición de la chica sevillana Marta del Castillo. Como bien dice Sergio en su blog, tenemos muy reciente los andaluces el caso de Mari Luz (hoy ha ido el padre de ésta a ver los de Marta). El domingo pasado vi por la noche la película que Antena 3 Neox puso sobre el caso Mari Luz.
Ayer lo hablábamos en la radio. Cómo han cambiado los tiempos.
Antes, cuando yo era jovencillo mis amigos iban a mi casa de vez en cuando, a mi madre no le molestaba. Hoy entiendo que así conocía con la gente que yo andaba, y yo creo que eso es bueno.
Pero hoy, con internet, con sus buenas cosas y sus malas cosas, hace mucho más difícil esto. Cuando somos adolescentes somos muy celosos de nuestras intimidades. Empezamos a tener secretos, sobre todo, con nuestros padres. Hoy, como digo, es sumamente difícil para unos padres conocer a los amigos de sus hijos. A los físicos, sí, porque están al lado, pero ¿y a los ciberamigos?
No hace falta que el niño se meta en algún sitio raro. Es que los nosequenombreponerles estos son los que se acercan a ellos. Me enteré de que el presunto asesino de Mari Luz, ya había
entrado en contacto con una niña a través del messenger haciéndose pasar por otra niña.
Son peligrosos. Muy peligrosos los pederastas. Porque no van con un cartel puesto dando pistas, no. Se visten muy bien, hasta de curas, como ya sabemos por desgracia, si no que le pregunten ahora al arzobispo de Los Angeles.
Aún se me ponen los pelos de punta cuando recuerdo cuando tenía 14 años y en el Cine Delicias me persiguió un distinguido señor por toda la sala. Sentándose a mi lado como si cualquier cosa. Comentando la película hasta que le pedí que se callara y me fui a otra butaca. Viendo como me buscaba hasta encontrarme. Sentir como se sentaba al lado, hasta que me puso la mano en la radio. Como tuve que ir sin aliento y aterrorizado, sin salirme la voz del miedo, buscando al acomodador para que me ayudara. Como tuve que salir huyendo del cine, y como el distinguido señor me persiguió con su traje de chaqueta bien planchado, y como corrí, madre mía, como corrí por la Asunción para que no supiera donde vivía. Corrí hasta que me quedé sin respiración y le perdí de vista.
Y como llegar a casa y no contar nada, porque entonces esas cosas no se contaban, no salían en las noticias. No era malo ser pederasta.
Pero no se me ha olvidado la cara del cabrón. Hoy quizás esté ya muerto y arda en los infiernos.
Ojalá que Marta aparezca pronto. Sus padres tiene que estar pasándolo rematadamente mal.

10 comentarios:

Ana dijo...

A mi me preocupa, yo no tengo hijos, pero tengo nada más y nada menos que 6 sobrinos y digo sobrinos por que da igual el sexo de los mismos, lo que esta claro es que yo por ejemplo a los 9 años, edad que tiene mi sobrino mayor, yo bajaba a coger el autobus escolar sola, ahora a ningún padre se le ocurriría dejar ir a sus hijos solos de la puerta de casa a 20 metros.
Desde el otro lado de España, seguimos buscando.

mia dijo...

Pues si Alfonso,siempre han existido este tipo de maníacos obsesivos,monstruos capaces de todo.

Yo también recuerdo cuando de pequeña vi un exhibicionista al cual mi madre corrió tacón en mano tras mis alaridos desde el columpio...

Aún recuerdo,y me horroriza el tiempo que pasa sin que esta niña vuelva.

Todos le buscamos,he enviado correos con su foto a todos mis familiares de Francia y Holanda.

Besos Alfonso

Agata dijo...

Tengo los pelos de punta.Como ciudadana y como madre.Qué angustia,madre mía.Antes jugabamos en la calle,en la plazoleta hasta bien tarde en verano.Sin problemas.Aunque yo me fijaba en los mayores que nos miraban.En una ocasión ví a uno con una gabardina y no estaba lloviendo.Yo tendría unos 7 años.Estábamos unas pocas de amigas.Sólo ese adulto que se acercaba y no me gustaron sus ojos.Así que les dije a mis compis que saliéramos corriendo.El muy degenerado se abrió la gabardina y nos persiguió un poco con lo que ninguna niña ha visto aún de un hombre.Me hizo sentir asco.Y eso que yo estaba más lejos de él y nos siguió poco tiempo.Tampoco se lo dijimos a nuestras madres.Quizás pensando en que nos castigarían a nosotras.Pero yo a mis hijos les digo que si alguien alguna vez los ha acariciado,le ha dicho que se quiten algo o que toquen algo...que nos lo digan.Que existen personas así de malas.Y que los padres no riñen a los niños por eso pero sí a los adultos,que deben ir a la cárcel.Que los malos son ellos y no los niños.Y que chillen y chillen hasta que alguien los escuche.Es triste y doloroso tener que decir eso a un hijo...

Miguelo dijo...

tu historia es espeluznante. si de verdad hubiera justicia ha ese tio le tenia q haber cogido la poli y haberle dado una paliza y mandarlo al hospital una buena temporada.

lo de la muchacha esa no tenia ni idea, espero q aparezca pronto y sana. es q no veo mucha tele.

abrazos zaragozanos

civilis dijo...

Muy de acuerdo con lo que dices, Alfonso, apoyado con la historia que narras vivida personalmente.
Me puedo imaginar la angustia y la rabia de los padres aunque, afortunadamente, no he pasado por ese trance. Me repugna el ejercicio de la maldad sobre las personas. Pero si es sobre los niños, esa repugnancia de multiplica. Creo que, como en otras muchas ocasiones, con la educación se hacen milagros. La sociedad es consciente de que los niños aprendan un segundo idioma desde edades muy tempranas. ¿No habrá llegado el momento de enseñarles a usar la Red, ya desde la propia escuela? Así, desde pequeños, sabrán de sus ventajas, y también de los cuidados o precauciones que deben tener.
¡Saludos!

Nerina Thomas dijo...

Sin palabras. Aqui desaparecen muchos niños y me espanta. Me puso muy triste leerte este post.
Un abrazo

Nerina Thomas dijo...

Sin palabras. Aqui desaparecen muchos niños y me espanta. Me puso muy triste leerte este post.
Un abrazo

Nerina Thomas dijo...

Estoy en Funes en el nido de mi hijo desde el jueves. Todo sol y naturaleza. Hoy coerté el pasto, arreglé las plantas bellas con que cuenta.
Y de a ratos, terminé la pañoleta para La Princesa, si te la dejo en la ventana, con un moño rosa y mi tarjeta. No te olvides de entregársela. Gracias!!

Nerina Thomas dijo...

Estoy en Funes en el nido de mi hijo desde el jueves. Todo sol y naturaleza. Hoy coerté el pasto, arreglé las plantas bellas con que cuenta.
Y de a ratos, terminé la pañoleta para La Princesa, si te la dejo en la ventana, con un moño rosa y mi tarjeta. No te olvides de entregársela. Gracias!!

yoyoyo dijo...

internet tiene mucho de bueno y alguna cosa mala como puede ser la inseguridad para los menores. Esperemos que no haya sido nada de eso y la chica aparezca pronto y bien, que solo haya sido una aventura de adolescente