25 enero, 2009

2009. Año de la Astronomía (7). Galileo en Jerez.


Hace tiempo ya, conocía a un señor en una chatarrería. No tendría ni estudios primarios. Fui allí para no sé que cosa en particular. La cuestión está en que por H o por B, salió el tema de mi afición a la astronomía.
Estaba atardeciendo, y me dijo, pues mira a mi me gusta eso. Por las noches, cuando estoy aquí vigilando me quedo mirando aquella estrella con los prismáticos. Le dije, aquello no es una estrella, es el planeta Júpiter.
Me vuelve a contar: pues esa estrella que tú dices que se llama Júpiter, tiene una cosa muy interesante. Cuando las miro por prismáticos, se les ve unas estrellitas dando vueltas a su alrededor.
Entonces, sacó de un cajón un objeto que me emocionó: un cuaderno viejo, lleno de grasa. Lo abrió y me dijo: mira, aquí están apuntadas día a día los movimientos de las estrellitas.
Le pregunté: ¿de verdad, que usted no sabe lo que es esto? Me dijo: no, no , sólo que son estrellitas que dan vueltas alrededor de la estrella principal.
Claro que me emocioné. Se lo dije: Amigo, lo que usted ha estado haciendo, es registrar los movimientos diarios de los satélites de Júpiter: Europa, Calisto, Io y Ganímedes. Es lo que hizo Galileo, cuando empezó a utilizar el telescopio y que casi le cuesta la hoguera.
El hombre su puso muy contento, aunque sigo pensando que no acertó a entender la importancia de lo que estaba haciendo.
Hasta en la ciencia están los humildes, que nos enseñan más que los grandes.
Por supuesto que podemos y debemos aprender de los doctores que gastan su tiempo en los grandes observatorios astronómicos.
Pero nunca perdamos de vista al pueblo llano, a los consejos de los abuelos, a la voz de la gente del campo, que sin integrales, sin física cuántica ni inglés, ponen sus ojos y su sentido común en observar lo que les rodea.
Como digo, no son astrónomos profesionales, no son ecologistas, no son científicos, pero tienen un tesoro: las ganas de aprender, de interesarse por qué ocurren las cosas que suceden a su alrededor.
Ellos, la gente sencilla, humilde, inquieta, que se hace preguntas, son los que desde los albores de la Humanidad, han hecho avanzar a nuestra civilización.

11 comentarios:

Nerina Thomas dijo...

Qué buena historia de vida. Forma parte de la tuya, este cuaderno lleno de grasa y mira!!un maestro frente tenías.
La humildad es lo que hace grande al ser humano.
Siempre digo cuando me preguntan por mi forma de escribir y yo respondo:es llana, simple, al alcance de todo aquel que le sea útil y la necesite.
Mientras mas simple y claro sea todo va mejor la cosa.
un cariño afectuoso

Ana Belio dijo...

El ser humano está dotado de la misma naturaleza, de los mismos sentidos, lo que sucede es que unos lo desarrollan más que otros...en la universidad, en definitiva cuando los libros, la cultura, está muy al alcance de sus manos.

Pero a mí la vida me ha enseñado que a la larga, la intensidad de los sentimientos, ésos que nos nacen en las entrañas cuando respondemos a una emoción...superan con creces el curriculum de cualquier persona, sobre todo si ésta, es superficial y carente de sensibilidad.

Precioso Alfonso

Nerina Thomas dijo...

Ya llegará ese tiempo de plenitud en mi vida y llegaré a tu Patria, conoceré España de pe a pa. No lo dudes. Sólo es cuestión de acomodar algunas situaciones y estaré lista para volar.
Córdoba y toda esa tierra preciosa que ya en mi imaginación disdruto y atesoro en mis retinas.
Y estaré sentada un lunes en tu programa acompañándote.
Ya llegaré, ten paciencia amigo. Ella es la ciencia de la paz!!
mis cariños para todos

eva dijo...

me encanta esa gente con ganas de aprender, y que son humildes.
Un besito, por cierto a mi hermano también le encanta la astronomía

Satie dijo...

Bonita anécdota, curioso que todavía haya quien prefiera ver cielo que la tele.

pati dijo...

Acaso los grandes no fueron los más humildes?

Yo pregunto mucho y callo más... me gusta seguir siendo una de las estrellitas que giran alrededor de la principal

;)

Un abrazo, Alfonso :)

Nacho G.Hontoria dijo...

El otro día estaba viendo un documental sobre Júpiter y Saturno en el canal Oddisey, y vaya tela. Lo bonitos que son los anillos de Saturno y lo curioso que es ver y conocer que son planetas en estado gaseoso y que no poseen núcleo conocido. Pero no menos impactante fue ver como un satélite no sé si de Saturno, se deformaba según se acercaba o se alejaba del Planeta en cuestión.

cynthia dijo...

Que tengas una linda semana... cariños..

besos muchos

yoyoyo dijo...

Fantástico Alfonso. Mira, nos cuesta poco explicar o entender que un quiosquero de un barrio de París es capaz de ganar el Goncourt ya que creemos que escribir es un arte y viene innato a la persona, que puede ser un genio de la literatura sin mayor preparación. Cuando contamos que un pastor de Soria, o un señor de Jerez son genios de la metereología o la astronomía... como que cuesta más. Pero es lo mismo. La eterna canción de las ciencias y las letras.

Laura dijo...

Mi querido Astrónomo particular, ya que fuiste tu quien me metiste en esto de los blogs y con los que me lo paso en grande...ahora que he aprendido lo que es un meme, te he involucrado en uno que deberás pasar a recogerlo en mi caseta de perra feliz.
Un beso.

Nerina Thomas dijo...

Sabes...intenté darte una sorpresa y no se dio. Preparé todo para llamarte al programa de este lunes, para sorprenderte y el tel. llama y llama pero nadie atiende. Me aseguré en la carga horaria, le pedi por mail a Juanjo de vivir la característica justa y de tu programa corroboré el tel de tu radio comunitaria, asi todo fue en vano.
Te lo cuemto porque quería " regalarte mi llamada al aire o no ", como fuera.
Pàsarán dos lunes más pues este jueves me voy a Funes dos semanas a cuidar el nido de mi hijo, pues viaja a Brasil y debo acompañar a su mascota.
Compu hay, no abandonaré el blogg, pero no tel fijo, allí sólo mi celular.
Te debo el regalo para después del 15 del corriente.
Dicen que "la intención es lo que vale". Y tuve la mejor, mi buena voluntad.
Mi cariño y agradecimiento "amigo ".
Un dulce mimo para "La Princesa" a quien estoy tejiéndole una pañoleta para que se cubra la espalda y su lana acaricie la misma como si la abrazara.