31 diciembre, 2008

Para partirte el alma.

Ayer no puede escribir en el blog. Y no porque no tuviera tiempo, no. Tuve, pero desde que por la mañana entré en el blog amigo de las Trece Rosas, me quedé impresionado con una foto que os pongo aquí. No sé que agencia es, ni quién la hizo. Pero me dejó fuera de juego. Y eso, que uno, ya parece estar vacunado contra las impresiones. Pero no, no. Uno no deja de sorprenderse, y de dolerse viendo una imagen como ésta, que hace nacer en ti los más bellos sentimientos como la solidaridad, la empatía, el amor y otros peores como la venganza, y el odio.
Ayer, también me llamaron hijo de remilputa en uno de los comentarios a mi post sobre la guerra en Gaza. Bien. Estoy acostumbrado últlimamente a que me insulten por todo. Me da igual. Me ayuda a entender que en el mundo hay gente mala. Y gente cobarde, que trás el anonimato sacan lo peor del género humano. Ellos son los que explican esta foto y los q
ue explican las guerras. Y de camino, ETA también, sucursal del terror, nos pone una bomba en la Televisión vasca.


Esta nochevieja regaremos con sangre nuestras mesas.
¡El cura de negro clama en el desierto!
¡Sí, sí, están destruyendo a la familia!
Efectivamente.
Las familias de Gaza son destruidas.
Las familias de Iraq.
De Afganistán.
Y las de las guerras olvidadas.
Que no tienen nombre.
Ni onus ni resoluciones.
Esta nochevieja podríamos cambiar las campanas por gritos.
De niños. De hombres. De abuelos.
El silbido del matasuegras, el silbido de la bala.
Y los petardos. Las bombas. Tus bombas.
Las bombas de los hijos de Yavhé,
cuyo Dios de zarza ardiente le dijo a Moisés: NO MATARAS.
Y tú, hombre de bigote y terror,
sigues justificando las guerras.
¿Tendrás Satanás forma humana?
Campa por los campos de la política.
En forma de trajes de chaqueta,
y entre los silencios de quien puede hablar y detener.

Párate, guerra.
Y la guerra, se paró.
Y vio Dios, que la guerra no era buena.
Pero algunos hombres, pocos, vieron que sí.
Que era buena la guerra para ellos.
Esta nochevieja, todos brindaremos con sangre.
Cuida bien tu copa para que ninguna gota se escape y te salpique.

2 comentarios:

Agata dijo...

Jo...con la foto.
El niño parece implorar con la mirada y la mano ayuda.QUE SE ACABE YA ESTO.Espero que dentro de unos años no sea él el que sostenga a su hijo en brazos así...

El Peregrino Ruso dijo...

No entiendo como el pueblo de Israel con las calmidades que se cometieron contra ellos en el holocausto, sea tan agresivo, y practicamente quieran ellos praticar un genocidio. ¿Dónde esta el dialogo? Escenas como esas me parten el alma y hacen que me rebele con mi Dios, ¿Por qué siempre sufren los inocentes?