24 diciembre, 2008

Navidades en la Caverna.



Llevo ya algunos meses escribiendo en Religión Digital, que no es más que la versión religiosa de mi blog personal que tantas alegrías me ha dado, me da, y seguramente me dará.
Pero en Religión Digital es distinto, porque con la suerte de haberme encontrado con gente cristiana de buena fe, de las que aprendo mucho, también me he encontrado de frente con lo más oscuro de la Caverna.
Desprecios, insultos. Jamás de los jamases se habían dirigido nunca a mí de esa manera, precisamente, hermanos míos, que se llaman a sí mismos católicos, romanos, apostólicos. Como soy yo.
Os pongo una de las últimas lindezas que he recibido.

¿Alguien encuentra una diferencia entre un vómito con sangre putrefacta y el tal Alfonso Saborido Salado?
Usando tus mismas expresiones (cosa no correcta) y tus opiniones sobre el Papa te diría que eres peor que un vómito con sangre.. y si en algún momento quieres entrar en razón hablamos ..eso si deberías luchar a favor de la vida y no del asesinato de inocentes como son los no nacidos
Eres capaz de matar a tu madre y culpar al que la cuidaba ..a eso re reduce tu ética y tu moral. A partir de ahí cualquier cosa

He aprendido que nuestra Iglesia está enferma. Sí. Porque díganme si lo que he puesto arriba es normal. Tenemos miembros en nuestra iglesia, por desgracia, que han perdido el norte, han perdido la razón, han perdido aquél mandato de Ama a tu prójimo como a ti mismo y a Dios sobre todas las cosas.
Son nuestro pequeños talibanes, los que están destrozando nuestra Iglesia, los que cegados por su fanatismo, han perdido la visión crítica de las cosas, son incapaces de razonar y no aceptan la discrepancia. Ni en Navidad se apacientan los pobres.
Son esos mismos, los que entran en este blog a insultarme, los que odian que defienda a los homosexuales, a las putas, a los sacerdotes casados, y a todos los que sufren dolor por culpa de la intransigencia de los intolerantes que tenemos en nuestra Iglesia.
Pero a mí no me afecta. De verdad. Yo sé que lo que pretenden con los insultos es que me calle, que les tenga miedo y que me valla.
Pero no. Ni me callo. Ni les tengo miedo. Ni me voy.
Porque tengo un gran valor, y es el ser católico y cristiano y socialista. Tengo la confianza de la cercanía del Dios que hoy nace. Ese mismo Dios al que estos que hoy me insultan, le adorarán esta noche, para crucificarle en abril del año que viene.
Que Dios les perdone y les haga encontrar el camino de la paz y el amor, que falta les hace, porque tiene que ser muy triste tener tanto odio dentro.
Por lo demás. Feliz Navidad. Dios se vuelve a hacer Hombre para salvar al mundo y ponerse al lado del que sufre: homosexuales, prostitutas, pobres, hambrientos, enfermos... busquen este noche ahí al Niño Jesús. No le busquen en los palacios, que ahí les garantizo, no está.
Que pasen una buena nochebuena y feliz navidad. De corazón.

6 comentarios:

Satie dijo...

Esa gente no tiene ni idea de lo que es amar, sólo tienen una venda en los ojos y ya está. Igual hasta el que te ha escrito eso es una persona joven...

Agata dijo...

En fin,querido amigo.Que esto no te afecte.Mentes aburridas,calenturientas y retorcidas hay en muchos sitios.
Seguro que es alguien joven.Lo digo por lo "gore" de la expresión usada.Qué bichos más raros hay por ahí...og.

Nerina Thomas dijo...

Palabras necias, oídos sordos.
Siempre Alfonso, la gente que piensa, molesta.
Adelante!! tu carrera de periodista hace y permite que lo hagas. Tu inteligencia, el discernir, el ser libre de adentro.
Reza por ellos. Sabes que necesitan oración. Házloy verás como todo cambia. Es de grande hacerlo por quienes difieren y blasfeman por uno.
Un abrazo amigo español!! me pone ancha lo seas.

yoyoyo dijo...

cada vez me dan más miedo los católicos intransigentes. Muchos lo son, desgraciadamente. Un abrazo fuerte

Anónimo dijo...

No, estimado Alfonso:
No está Cristo al lado de los que sufren; está en los que sufren. Cada afrenta, cada amenaza, cada desprecio, cada abandono, cada falta de amor, hace presente a Cristo en el que sufre.
No lo busques a su lado; búscalo en el que sufre.
No es palabra del Magisterio de la Iglesia, sino del mismo Cristo. Échale un vistazo al capítulo 25 de Mateo. Allí lo dice alto y claro.
Felices quienes son perseguidos en su nombre...
Un fuerte abrazo, compartiendo la fe en el Dios hecho débil en un niño pobre en un pesebre: la auténtica muestra de solidaridad.
Héctor.

Carlos Benítez dijo...

...asesinato de inocentes como son los no nacidos.

Joé,qué putada,ni siquiera han nacido y ya los han "asesinado",:P

En fin,la semilla de la Inquisición,que sigue presente en muchos INTEGRISTAS católicos(no solo se les debería tildar como integristas a los musulmanes).

Alfonso,enhorabuena por tu encomiable lucha por la defensa de los valores progresistas dentro del círculo católico,aunque a veces te tengas que enfrentar con bastantes descerebrados.