07 diciembre, 2008

Mirando de frente.

Hoy me he tenido que quedar en casa. La calefacción del hospital y el frío del exterior, han podido con mi faringe, y he estado fuera de combate con 39 grados de fiebre. Cosas de los niños españoles de cuarenta años, cuando alguien decidió allá por 1969 extirparnos las amígdalas por sistema, dejándonos sin defensas y con nuestras faringes expuestas a la interperie.
He podido descansar. Dejar la mente tranquila, para que el raciocinio me entre dentro. Para poder asumir lo que veo, lo que siento, lo que padezco, y actuar como debo. Como un ser humano.
Nuestra especie es lo que es y ha llegado a lo que es por la inteligencia y así he de actuar. Es la única manera de poder dar respuesta a los problemas. Aunque las lágrimas me ahoguen, no me queda más remedio. Yo estoy vivo, tengo que seguir viviendo, y debo transmitirle vida a los que me rodean. Si no, no sería yo. Soy andaluz. Hombre de luz que a los hombres, alma de hombres les dimos. Pues eso.
Una sonrisa irónica se me ha escapado cuando tranquilo he visto los periódicos. Me encanta la política, y he visto los problemas del mundo. El de la muerte de un industrial vasco. Matado por ETA. Yo que estoy viviendo ahora la enfermedad, de la que nadie tiene culpa, y ves eso. El matar por matar. Ves que el dolor que pueden sentir sus familias es más grande de lo que pueden salir en los telediarios. Ves como otros utilizan esa muerte para su conveniencia. Ves que nuestro mundo está lleno de lobos.
Y luego, lo que me produjo la otra sonrisa. Los grandes ‘problemas’. Que si has llamado tonto a mis votantes. Que si te has puesto una cazadora de cuero y bailado, con los miles de parados que hay, ... Problemas. ¿Problemas? Váyanse todos ustedes a la mierda, hombre. Problemas.
Problemas el de la familia del vasco asesinado. Problemas los que yo vivo y veo en la quinta planta. Problemas, las guerras. Problemas, la miseria, el hambre, el paro. Pero no nos enseñen sus ‘problemas’ porque no son los nuestros.
Doy las gracias, no me canso a todas las personas que me habéis escrito en el blog. Al correo electrónico. A mi teléfono. Os doy las gracias de verdad, porque me ayudáis mucho a mi y a mi familia. Saber que uno, en estos momentos duros, no está solo.
Para lo bueno y para lo malo. En lo malo es dónde sabes quien te acompaña. Y yo tengo mucha suerte. Y mi hermana también. Lo agradezco, porque es de bien nacidos ser agradecidos.
Gracias también a las personas que rezáis. Siempre hace bien eso. Yo tengo fe. Soy cristiano. Ya sabéis que un tanto protestón. Esta jerarquía de la Iglesia Católica de hoy, entregada hasta el pecado a los ricos y al poder, me pone de los nervios. Pero Cristo no tiene culpa.
No creo en un Dios milagrero al que se le pide y da. No creo en un dios de azúcar, con barbas, y clavado en una cruz de plata que me sirva para justificar mis pecados de soberbia, de amor por las desigualdades, de apoyo a las guerras, de homofobia, de machismo, de violencia verbal, de apego a las riquezas, al poder. Un dios paseado en un paso que justifique mi pecado de creerme bueno – y hacerlo creer a la gente, envuelto en piadosísmo - cuando sé perfectamente que soy malo. No creo ni estos dioses ni en los santos exprés inventados al uso. No. No, porque no puede ser así. Un Dios no permite cosas como las que suceden.
Por esto mucha gente pierde la fe. Yo, como no creo de esa manera, no la pierdo.
Tampoco soy el cristiano masoquista que ama el dolor. Ni loco. El Dios en que creo no quiere el dolor. Por eso no le pido a Dios, lo que hay que pedirle a las personas.
Hay una escena de la vida de Jesús que a mí me marcó, y que me hizo ser cristiano porque entendí muchas cosas. La oración en el huerto. Jesús estaba como yo ahora, aunque la comparación no valga, como es natural. Pero tenía miedo. Miedo al dolor, miedo a la muerte. Miedo a sufrir. Miedo a sentirse abandonado. Dios Padre, le escuchó. Y no pudo librarle del dolor. No porque no quisiera. Si no porque no pudo, aunque nos hayan metido en la cabeza que es todopoderoso, como el Zeus griego.
Dios le escuchó, y le mandó un ángel para reconfortarle. Yo tengo mi ángel a mi lado, y sé que Dios me escucha y escucha a todos los que le hablamos. Por eso, me consuela y me ayuda. No sé si me explico.
Para un no creyente pensará que soy un carajote que me invento un Dios para aliviarme las penas, por no tener el suficiente valor para enfrentarme a la vida y al no tener respuestas a las preguntas más intensas del género humano. Pues vale.
Pero es que yo lo siento así, y no de ahora, sino desde siempre. Y no estoy loco. Tengo un C.I. normal, y ninguna anomalía digna de reseñar.

En cuánto a rezar, a orar, no soy de los que se pone a repetir y repetir jaculatorias. Ojo, que eso es oración también. Pero no es mi estilo.
Hay algo, una oración que me consuela y a la vez me lanza al mundo. Con esto me quedo esta noche, voy a dormir. Es de San Francisco de Asís, aquél que amaba a los animales.


Oh Señor, haz de mi un instrumento de tu paz:
Donde hay odio, que yo lleve el amor.
Donde hay ofensa, que yo lleve el perdón.
Donde hay discordia, que yo lleve la unión.
Donde hay duda, que yo lleve la fe.
Donde hay error, que yo lleve la verdad.
Donde hay desesperación, que yo lleve la esperanza.
Donde hay tristeza, que yo lleve la alegría.
Donde están las tinieblas, que yo lleve la luz.
Oh Maestro, haced que yo no busque tanto:
A ser consolado, sino a consolar.
A ser comprendido, sino a comprender.
A ser amado, sino a amar.
Porque:
Es dando, que se recibe;
Perdonando, que se es perdonado;
Muriendo, que se resucita a la Vida Eterna.




De nuevo os doy las gracias por estar ahí.

13 comentarios:

Laura dijo...

Y aquí seguimos. Aquí sigo pendiente que tus lágrimas no caigan al suelo y que si lo hacen, caigan sobre tierra fértil que germine la semilla de amor que llevas dentro.
Descansa. Duerme. Dormir ayuda mucho.
Un beso de buenas noches.

Maripaz Brugos dijo...

Alfonso, tambien quiero apoyarte desde mi rincon ...

Muy bueno tu escrito ...Describes perfectamente, cuales son los verdaderos problemas de la vida y por los que realmente hay que preocuparse

¡Animo! y cuenta con mi cariño

Agata dijo...

Mejórate de la fiebre,amigo.
Cuando me quejo de tonterías es cuando verdaderamente soy imbécil.Ya lo dije últimamente aquí en un post tuyo.Hay que valorar lo que se tiene.Tú,un millón de amigos.Como la canción de Roberto Carlos.Me emociona venir por aquí y saber que no estás solo.Que sentimos algo.Que internet no es tan frío.Que hay buena gente con mejores deseos.Que cuando te caigas hay un angel a tu lado que te va a levantar.Y que seguiremos viniendo por aquí.Y aunque no vengamos,siempre pensamos en tí y en tu familia.De eso puedes estar seguro.Y de que si te casas alguna vez,prometo ir en chandal al campo y llevar las tortillas de papas,volaores y cocacola...¿Vale?Un beso grande.Para tí y tu hermana.

Mario dijo...

Querido Alfonso, por mi parte, te doy las gracias a ti, pues a pesar de todo, tienes las energías de ponerte a escribirnos un texto tan largo.
Bien es cierto, que quizás también te sirve a ti de desahogo. Si es así, escríbenos todo lo que desees.
Estoy contigo totalmente en lo que la gente llama problemas cuando no quieren ver lo que son problemas reales.

Ánimo, un beso para ti y otro para tu hermana, y espero que la cosa, poco a poco, vaya mejorando.

Ana Belio dijo...

Un fuerte abrazo Alfonso, sólo eso, un abrazo.

Nerina Thomas dijo...

Alfonso!bienvenido!!
Ya va a pasar todo hermano bloguero!Falta menos. Todo llegará a su cauce.
Esta s palabras son muy bellas . Esa es una manera de estar conectado con el cielo. Y coincido contigo en lo que expresas, totalmente. La oración es para que la persona detenga la mente y decrete cosas buenas. El decreto es lo que vale.
Por ello aquello,...piensa lo bueno y se te dará...
Comparto todo tu comentario.Desde todos los lugares.
Que pase tu nana, que debe tener que ver con los cambios de temperatura bruscos y el otoño y las defensas bajas por lo que te toca vivir.
Ya falta menos y todo volverá a estar en su ritmo habitual.
y Los seguimos acompañando, desde el lado izquierdo. Desde el corazón.

Cat's dijo...

ay la negra Sosa me parte el corazon, en fin qué voy a decir que ya no hayas dicho, a mi me indigna tanta desfachatez, no entiendo sus mentes, no entiendo sus formas de actuar...No entiendo su derecho sobre la vida de otros, cuando miles, deseando tenerla...


Hoy caminaba por el Carref...fui a por una barra de pan, era el unico lugar abierto y estaba lleno de gente comiendo, consumiendo, bebiendo, riendo.... me dieron ganas de pasearme con una pancarta que dijera AHORRE, CRISIS. Pero no...estaban alienados...sordos.

VIVIR dijo...

Animo Alfonso... que de "to" se sale hombre... un poquito de compás de Jerez una copita de Jerez y vamonos que nos vamos...

Un saludo

Laura dijo...

¿Estás mejorcito? Espero que si.
Un beso.

Miguel Serrano dijo...

Hombres de luz que a los hombres; alma de hombres les dimos....(8) Duerme, descansa de tu fiebre para luego poder levantarte con más ganas, con mas fuerzas para pedir paz y libertad, por tu pueblo, por tu gente, por tu familia, por Andalucía y por toda la Humanidad. Un saludo

Ruth dijo...

Mucho ánimo amigo, un beso enorme para todos y espero que tú también te encuentres algo mejor.
Un abrazote

Olga S.Isidro dijo...

Que las estrellas del cielo iluminen tu camino, y como no el de tu familia.
Espero de corazón que todo vaya mejor.
Saludos.

José María G. dijo...

No suelo escribir comentarios en los blogs, aunque ya te comente que suelo leer el tuyo a menudo.
Hoy sólo escribo para darte ánimos tanto a ti como a tu hermana y decirte que puedes contar conmigo para lo que necesites.