31 diciembre, 2008

Familias vs. Familias


- ¡Se están cargando la familia!
- ¿Qué se la están cargando? ¿qué te ha pasado, le pasa algo a tu familia?
- A la mía... nada. No, estamos bien gracias a Dios.
- Entonces ¿a qué esa alarma?
- ¡A que se están cargando la familia de los otros!
- Ah, de los otros.. ¿y eso? ¿qué ocurre, los meten presos, los bombardean? Porque cargarse una familia es lo que hace Israel en Gaza.
- No, hombre no, se están cargando la familia por muchos motivos.
- A ver, cómo cuáles...
- ¡Qué dejan casarse a los mariquitas!
- ¿Y? ¿en qué te afecta a ti eso?
- A mí, la verdad, que ... en nada. Pero eso no está bien.
- ¿El qué no está bien?
- Los mariquitas.
- Ah. El problema no es ya el matrimonio homosexual en sí. Sino ellos mismos.
- Son pecadores, se acuestan entre ellos y hacen cosas guarras.
- Ya. Son pecadores, como tú y como yo. ¿Tú eres pecador?
- Sí, claro... pero se acuestan juntos.
- Y se quieren.
- Ah. Bueno, se quieren y se acuestan juntos.
- ¿Y tú crees que quererse y amarse es pecado? No parece serlo. El amor, un pecado. ¿no?
- Ummmm, ... ¡es que hacen cosas guarras!
- ¿Y tú que sabes lo que hace cada cual en su dormitorio? ¿no serás tú de esos que piensan en la vida sexual ajena y se excitan?
- No, no, yo no soy de esos.
- Entonces ¿qué mas da que se amen, y especialmente, qué más te da a ti?
- ¡Es que utilizan preservativos!
- ¿Y?
- Es que lo dice la Iglesia que es malo.
- No lo dice la Iglesia. La Iglesia somos todos. Lo dice la jerarquía. Además, no serán tan malos cuando hay sacerdotes que lo recomiendan, o incluso, algunos lo usan.
- Pues eso, que es malo.
- ¿Y tú crees que alguien que no utiliza preservativos porque no tiene relaciones sexuales con nadie, ni consigo mismo está cualificado como para dar consejos de ese tipo?
- Es que ellos dicen...
- Ellos dicen ¿qué? ¿nos dan consejos sobre nuestra vida sexual cuando tienen una vida sexual personal anómala, sin relaciones sexuales? ¿nos pueden dar consejos sobre nuestra vida matrimonial, alguien que no sabe lo que es dormir en tu cama con una persona que te ama por lo que eres? ¿nos pueden dar consejos sobre el amor conyugal alguien que no sabe lo que es un beso por las mañanas cuando te vas al trabajo y te dicen: ten cuidado, mi vida? ¿alguien que no sabe lo que es sentir repelucos cuando la persona que te ama te coge la mano y te dice que te quiero?
- Es que lo han leído en libros y por eso lo saben.
- Ah.
- Además, ¡se están cargando la familia con el tema del aborto!
- Efectivamente, el aborto es un asesinato y un grave problema que la humanidad debe resolver.
- ¡El PSOE es abortista!.
- Mentira. En el PSOE hay gente a favor del aborto y gente, como yo, en contra. Como ocurre en el PP. Como ocurre en muchos partidos. Además, ¿por qué no gritabas eso cuando el PP estaba en el poder? ¿te importaba entonces el aborto tres pitos, no? Nunca pediste que cambiaran la ley, ni que la quitaran, ni le hiciste manifestaciones en Colón. Tuviste un silencio cómplice lamentable y perdiste toda credibilidad.
- ¡Es que hay que prohibir el aborto!
- ¿Prohibirlo? ¿eso quieres? ¿y tú te llamas 'en contra del aborto? ¿qué pretendes, meter en la cárcel a las mujeres que aborten? ¿te crees que porque lo prohibas ya no va a ver abortos?
- Claro que no los habrá.
- Mentira. Los habrá. Pero no lo sabremos. No sabremos cuánto. Como en la España de Franco. Abortarán las mujeres pobres con la bruja de turno, y morirán ellas y sus hijos. Y abortarán las mujeres ricas, en Londres, y luego, no pasará nada. Estarán aquí tan panchas. Algunas hasta de mantilla en una procesión y sin problemas.
- ¡Tú eres un asesino, tú apoyas el aborto!
- Mentira. Quieres poner en mi boca lo que te gustaría oír. Estoy en contra del aborto. Pero a favor de una buena política anticonceptiva, que evite llegar al aborto.
- ¡Castidad, castidad, castidad!
- Sí, es una solución. Pero posible en los mundos de Yupi. Díselo a tu hijo, qué haga eso. Que sea casto con 18 años. ¿Te quedas tranquilo...?
- No, la verdad es que no creo yo que sea capaz.
- ¿Y pondrías en riesgo la vida de tu hijo, arriesgarías su salud a su promesa de castidad? ¿qué harás si llega un embarazo deseado o una enfermedad?
- ¡A mí no me va a pasar nunca eso!
- No, a ti no...
- Es que, es que... ¡Yo soy provida!
- Mentira. Votaste a un partido que apoyó una guerra. Y mientras cayeron bombas sobre bebés inocentes, tú callabas.
- Es que, es que...
- ¿Qué diferencia hay entre un feto y un bebé de dos meses?
- ummmm, es que ... ¡no pueden ganar los socialistas, nos quitarán la enseñanza de la religión en los colegios!
- Ya... qué pobre ¿no? ¿y los catequistas, para qué están? ¿ y las parroquias?... Ya, ahí no se gana dinero ¿verdad? No es negocio la religión. La catequesis no es rentable. Pero las clases de religión, con profesores trabajando sin aprobar oposiciones, sí.
- Ummm, ¡Es que quieren quitar los crucifijos!
- ¿y para qué quieres un crucifijo impuesto? ¿no es mejor un crucifijo colgado al cuello, como el mío, llevado por convicción y no por imposición?
- Ummm..
- Es que tú, eres un rojo.
- ¿Y qué?
- ¡Qué se están cargando la familia!
- Y la Iglesia, tú y muchos os estáis cargando la Iglesia.
- Antipático. Me fastidia que seas católico como yo y no pienses como yo. Véte de la Iglesia.
- Pues no me voy. Es mi casa. Por más que te pese.
- Pues te insulto.
- Pues insulta. Ya sabes lo que te digo. Perdónales, Señor, porque no saben lo que hacen.

1 comentario:

Gu1ta dijo...

Y es que si se pudiera dialogar cuántas bobadas y odios evitarìamos.. el problema es que a veces nos ensordecemos y no hablamos... gracias por esta ficción tan ilustrativa y feliz 2009.