21 diciembre, 2008

Evo.


Ayyyy, hoy he tenido algo especial. Algo que hacía tiempo de lo que no gozaba, esos pequeños placeres que nos hacen la vida más feliz.
Me acosté con sueño, no pude dormir mi siesta, así que a las once, los párpados caían como persianas. M. estaba trabajando. Puse mi tele, y me quedé frito.
A las seis y cuarto de la mañana me desperté. Abrí un ojo. Miré a mi alrededor. Todo oscuro. Calentito. No escuchaba bramar a Losantos. Ah, es domingo.
Se me puso la sonrisa de oreja a oreja, y pensando, que iba conduciendo camino de mi trabajo pero que no tenía que hacerlo que me quedé dormidito otra vez.
Funga, funga, funga. Nueve y media. El sol fuera y me vecina, tocando la zambomba con su hija. Ah, me desperecé y encendí la tele.
A zapear. Teletiendas. Dibujitos de Mortadelo, me quedé viéndolos. Terminó. A zapear otra vez. CNN+ en español. Umm. Los informativos me enganchan. Y ahí va. Entre tantas noticias malas, una buena. Muy buena y que me ha alegrado el día. Sí, de verdad, a las redacciones les podrá parecer una noticia secundaria, pero yo la pondría en primera plana.
La noticia era esta:

Evo Morales, presidente de Bolivia, avalado por la UNESCO, declara a Bolivia, territorio libre de analfabetismo. Se han alfabetizado cerca de 900.000 personas. En 2001, el 26 por ciento de la población no sabía ni leer ni escribir.
Evo ha tenido la ayuda de su misma población, y de Cuba y Venezuela.

No me digan ustedes que esto no es maravilloso.
Donde yo vivo, en Andalucía, no se da ya, pero sí lo he conocido, a muchas personas que no sabían ni leer ni escribir. Mi madre aprendió en el colegio, aunque lo tuvo que dejar para ir a trabajar de planchadora, pero consiguió aprender a leer y escribir. Mi padre no, mi padre tuvo que esperar al Servicio Militar para que le enseñaran allí. Pero también lo consiguió. Hoy es un lector de periódicos empedernido, y un especialista en sopa de letras a sus 82 años.
Pero como digo, he conocido a gente que no sabía leer. Y le pregunta, pero ¿cómo puedes vivir así? ¿Qué haces cuando vas por la calle y ves una tienda? ¿si no sabes leer, como adivinas lo que venden allí?
Me decía, pues entro y miro, y luego me acuerdo de lo que venden. También me acuerdo de las formas de las palabras. No sé lo que pone. Pero sé que ahí venden el pan.
Hoy, que las familias tanto se pelean por las herencias, equivaliéndolas a dinero, me doy cuenta, que la mejor herencia que te pueden dejar tus padres es la educación.
Sin leer y escribir, no existiría el blog éste. No estarías tú al otro lado tampoco. No podríamos escribir cartas de amor. Ni quejarnos a alguien. Ni leer cuentos. Ni escribir poemas.
Sin leer y escribir, seríamos personas incompletas. No tendríamos acceso a las ideas. No conoceríamos nuestra historia. No podríamos vencer al tiempo que deja grabada su existencia en las letras.
Yo, soy lo que soy porque escribo. Sé lo que sé porque leo.
Uno de mis grandes placeres son los libros. Desde chiquitito. Yo creo que se tiene que llevar en los genes, y también, influye mucho en lo que ves hacer a tus padres. Como contaba, no lo tuvieron fácil. Pero tengo grabada esa imagen del dormitorio de ellos, con mi padre y las novelas del oeste de Marcial Lafuente Estefanía y mi madre las novelas de Corín Tellado, la Historia Sagrada y Genoveva de Brabante.

He pasado los momentos más felices de mi vida infantil con el patito feo, con la ratita presumida, con el gato con botas, con caperucita, con la bella durmiente, con Blancanieves, con el flautista de Hamelín..
Mis risas más grandes con Mortadelo y Filemón, con el botones Sacarino, con Zipi y Zape, con Carpanta, con Pepe Gotera y Otilio, con 13, rue del Percebe...
Mis sueños más grandes con Cinco semanas en globo, con Veinte mil leguas de viaje submarino, con Viaje al Centro de la Tierra, con De la Tierra a la Luna, con Héctor Servadac...
He llorado de emoción con Heidi y Otra vez Heidi, con Corazón, con Tom Sawyer, con los Cinco, con los siete secretos, ...
Y aprendí a hacerme mayor, con el Cantar de Mío Cid, con la Celestina, con El Conde Lucanor, con el Lazarillo de Tormes.
Hoy, tengo mi casa llena del libros. Leídos. Releídos. Abandonados. A la espera.
Mis libros indican, si eres listo o lista lo que yo soy. Por eso, cuando entro en una casa de alguien por primera vez, lo primero que hago es buscar los libros. Qué libros tiene. Qué libros lee. Porque una cosa es tenerlos y otra cosa es leerlos. Cómo son. Edición de lujo, o de bolsillo, rotos, arrugados, gastados de tanto cogerlo.
Hoy me he alegrado mucho de que en el mundo, en Bolivia, un millón de personas, puedan disfrutar de la felicidad que yo he podido tener desde pequeño: leer y escribir.






5 comentarios:

lichazul...elisa dijo...

ALFONSO

EVO es sin duda un paradigma para nuestras sociedades tan elitistas y excluyentes.
EVO es la concreción de todo derecho humano y social
EVO es la puerta del sol
otro golpe de timón Barack OBAMA sin duda también dará que hablar:-)

MUCHAS FELICIDADES PARA TI Y LOS TUYOS

FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO
jo jo jo jo

Agata dijo...

Me alegro de una noticia así.El Mundo puede ser mucho mejor.Y entre todos lo podemos conseguir...De eso estoy segura.

Colo dijo...

Realmente has colocado una hormaosa noticia. Acá en mi país y es mi zona también hay gente que aun no sabe leer y escribir,...

Gracias por compartirla

Un abrazo!

Ego dijo...

Es ciertamente maravilloso.
Y, sí, Venus y Júpiter brillaron. Pero no sé a cuál de los dos puse de fondo de pantalla.
Un (b)eso y feliz lo que te dé la gana

Carlos Benítez dijo...

Bien por el Gobierno Bolviano.

Me cansan mucho la criminalización constante de los medios al Gobierno de este señor,que si no es demócrata y demás.Y en esto incluyo a El País,que con Latinoamérica le desaparece el ramalazo "progre"y piensan en sus intereses económicos.

Resulta que en una tierra donde la mayoría son indígenas pobres,el que gobierne un blanco rico era lo normal y ahora que gobierna un indígena es sospechoso de antidemocrático.

En fin...