14 noviembre, 2008

Rajoy no escucha la COPE, y yo, un ratito ná más.



Reconozco que escucho la COPE por las mañanas, en la franja que va desde las seis y cuarto (cuando me levanto) hasta las siete de la mañana, hora en que me monto en el coche. Luego, pongo la SER hasta las siete y media, y ya me pongo a trabajar. A veces pongo Canal Sur para escuchar las noticias de aquí, hasta que Tom Martín Benítez empieza a explicarte alguna noticia como si fueras lelo, y me pone de los nervios. Y mira que me cae bien el hombre, pero me pongo malo cuando explica algo.


Lo de la COPE no es una promesa, ni un autocastigo, ni siquiera morbo. Son varios motivos por lo que la escucho.


Primero me espabila. Segundo, me enseña a insultar o lo que es lo mismo, me enseña a saber qué es lo que no tengo que decir nunca para ser una persona educada. Me informo de cuáles son los trapicheos de la derecha. También me sirve para ver como mi Iglesia se hunde en la miseria y se tira al vacío sin frenos y cuesta abajo, lo cual es muy práctico, para tener conciencia de que estamos en tierra de misión. De evangelizarnos a nosotros mismos.


Pero ahora resulta que me entero, que Mariano, no escucha la COPE.


Desde luego al pobre lo ponen bien cada día.


Y más que le van a dar. Ahora, en un momento de lucidez, se ha opuesto a Rouco. Ha dicho Rajoy que de referéndums de matrimonios homosexuales, nada. Que los problemas de los españoles son otros. Plas, plas, plas. Lleva más razón que un santo de los del pueblo. (Hay santos que sabemos que han subido tan rápido que no podemos poner como ejemplo.)


Esto le va a costar a Rajoy por lo menos más de cien piropos. Pero digo yo, que ya puestos, podía tener más valor aún: retira el recurso de inconstitucionalidad contra la ley de matrimonios que tantos votos le ha hecho perder al PP. Así, haría tres cosas: una, darle motivos a Rouco para seguir manteniendo la COPE como está, favorecer a los homosexuales del PP, que los hay, y sobre todo, haría un gran acto de justicia con uno de los sectores que más han sufrido en este país.


Qué tiempos aquellos en que la COPE, por lo menos en Jerez, era una emisora humana, de servicio al público y comprometido con los más necesitados.

2 comentarios:

yoyoyo dijo...

me llamaba la atención pero es así. Conozco periodistas y gente de radio que hace lo mismo, oir un ratito al día la COPE. Debe ser la profesión que da amplitud de mente. El problema es la gente como mi padre que solo oye eso, hay días que ni pestañea después. No sé que contarán pero los tienen asustadísimos. Mi dial no debe tener ese número porque yo es que no la pillo ;) un abrazo

Carlos Benítez dijo...

Yo tampoco escucharía una emisora que estuviera todo el día,no criticánsome,sino insultándome.