23 noviembre, 2008

¿Quién paga los pecados del hombre?

A estas alturas, lo más seguro es que ya habréis oído hablar del polémico cartel con el que la ONG italiana Telefonodonna ha ilustrado su campaña contra el terrorismo contra la mujer, que se conmemorará el próximo martes 25.

El cártel es éste:


Representa a una mujer semidesnuda, en una cama, víctima de la violencia, en posición en cruz, y con una frase que pregunta:

¿Quién paga los pecados del hombre?

La imagen ha causado rechazo en la derecha católica. Lo sienten como una falta de respeto, como un insulto a la figura de Jesucristo. Pobres ignorantes, no ven más allá de sus propias narices. Les pasa como a los visitantes que tengo en mi blog de Religion Digital. Aquí escribí sobre la violencia a un joven transexual en Jerez, y todos, fueron muestras de apoyo y solidaridad. Allí, en el otro lado, poco importa la sangre y el dolor, lo que importa es el honor de la Iglesia Católica. Qué pena, pero así es la derecha de nuestra Iglesia.

Pues en Italia igual, en vez de gastar esfuerzos en luchar contra la violencia que mata a las mujeres, se preocupan del cartel, de su orgullo y de su honor.

Yo soy católico, y de izquierdas. Y para nada me ofende la foto. En absoluto. ¿Acaso no muere Cristo en cada mujer que matan? ¿Acaso no es una Cruz lo que sufren tantas y tantas mujeres en sus propias casas, en sus propias camas?

Qué irónico de verdad, las cosas de estos ultracreyentes. Que se preocupan más de las coronas divinas, y se olvidan de las coronas de espinas, que día a día, colocamos sobre cada mujer que muere, sobre cada mujer que se hiere.

El martes que viene, día 25 habrá una manifestación en Jerez que partirá desde las Puertas del Ayuntamiento, por Calle Consistorio, Calle Larga, Alameda Cristina para terminar en la Plaza del Banco. Tenemos que ir todas. Tenemos que ir todos. Con más motivo por las personas que no pueden ir. Por las muertas, que en Jerez en este año van dos. Por las heridas que no pueden hablar. Por ellas.

Y como católico, me gustaría que saliera mi Iglesia a la calle. Con la misma fuerza que salen en Semana Santa. Me gustaría ver a todas las monjas como las vi en Madrid, por la calle, clamando en contra de los matrimonios homosexuales.

Me gustaría ver a todo la sociedad, diciendo NO de una puñetera vez a este cáncer que está matando a las que nos han parido.


4 comentarios:

Ana Belio dijo...

A mí, como mujer tampoco me ofende...y lo siento pero la iglesía de derechas se queda enganchada en el clasismo dañino que profesan todos sus seguidores.

A dios rogando y con el mazo dando.

Agata dijo...

A mí el cartel no me ofende.Pero no me llega.No me atrapa.No me hace falta que me pongan un cartel para posicionarme.Porque ya entenderas que estoy en contra del maltrato.Yo hubiera hecho otros...Por ejemplo una esquela,la foto de una mujer entrando en una comisaria,unos niños escondidos y asustados,una corona funeraria al lado de un ramo de novia...No sé...Algo más impactante.

Thiago dijo...

Esto es demencial, es decir no es lógico que cualquier cosa que tenga los brazos extendidos y simule estar en una cruz, sea una burla a la religión católica....!!! No es esto exactamente lo mismo que le criticamos a los islamistas cuando se ponen intransigentes con las imagenes de Mahoma?

En fin, qué vas a esperar ya de las autoridades católicas....para manifestarse contra la politica educativa de Zapatero y el matrimonio gay si, pero claro, ya sabes la teoría de la iglesia: la mujer en casa cuidando a sus hijos..

Bezo

Nerina Thomas dijo...

La Iglesia está muy cerrada Alfonso. Yo también soy católica, pero tengo la mente abierta.Además la iglesia en estos últimos años deja mucho que desear. A las pruebas me remito.
No me molesta bajo nungún aspecto la forma del cartel, además creo que Cristo está en cada uno de nosotros. Somos una chispita de su esencia.
Lo importante, es contar con la conexión con el cielo.
Gracias por compartir la información. En mi imaginación, estaré caminando a tu lado amigo.Cuenta conmigo.