23 noviembre, 2008

Maquillaje.

Voy a contar algo a petición de El Peregrino Ruso. Así me sirve para terminar este domingo, después de dos post, la verdad, que duros.
Se pregunta mi amigo que si me he cambiado el color del pelo en la foto que tengo ahora a la izquierda, con la copa de helado, con el Photoshop.
Pues no, señor. La foto esta así porque tenía el pelo así. Pero es una larga historia.
Yo iba hace unos cinco años así a una peluquería superguay, superpija y megachupi.
Iba a una cerca de donde suelo parar (para no dar datos).
Me pelaba alli, y lo hacían muy bien. Hasta que llegó el día.
Clic.
Uy, señor, me parece que le he pinchado la oreja.
No te preocupes hija, no me ha dolido.
Es que le sale sangre.
Es que la oreja es muy escandalosa, y yo las tengo muy grandes.
Pero es que le sale MUCHA sangre.
Grita y sale llorando.
Yo miro hacia atrás, y veo todo mi hombro rojo, y el suelo lleno de sangre.
La que me pelaba grita: ¡écharle alcohol! ¿estás loca?, le dije.
Grita otra vez: ¡echarle polvos de talco! ¿chiquilla, me quieres hacer ahí un emplaste?
Y no paraba de llorar.
A esto que entra una madre y un niño, y el niño al verme ensangrentado se pone a chillar: Yo no, mamá, yo no, yo no quiero. La madre ve la sangre y se desmaya.
En medio de todo esto, una señora que se estaba haciendo algo en la parte de señoras, grita ¡soy enfermera! Y me tapona la herida con una gasa. ¡Corre para el centro de Salud!
Y allí que voy yo. Llego. ¿qué te ha pasado, te has caído de la moto?
No, que me han cortado la oreja cuando me pelaban.
Dios, todo el mundo corriendo. Y la pregunta era en vez de cómo ha sido, que DÓNDE ha sido.
Así, que curaron mi oreja. No era un pinchazo. Con la tijera me había rebanado toda la piel interior de la parte superior de mi oreja, que al tenerla grande, pues imaginaros.
Así que decidí cambiar de peluquería, aunque no me cobraron este pelado.
En la otra, me atienden perfectamente. Cuento mi peripecia de la oreja, y ya lo sabían, se ve que se comunican en este mundillo.
Al terminar me dice el muchacho: ¿Quiere usted un baño de color?
Eso qué es, pregunto. Pues se le quita el color de las canas.
Yo tengo muchas canas desde pequeño, en mi familia somos así.
A ver si me dejas como Paco Gandía, le dije.
Dice no, no es un tinte, quedan canas y apenas se nota.
Total, digo, bueno, peor que lo de la oreja no va a ser.
Y salió bien, y ahí está la foto.
Hasta que un día, no estaba el muchacho de siempre, sino otro jovencito.
Oiga, me pele y baño de color.
Sí, señor, eran las tres y cuarto, recién salido de trabajar.
Cuando me pone el color observo que no es mi color de siempre.
Oye, ese no es mi color.
Es que hemos cambiado de marca, pero es el mismo.
Pero no era el mismo, cuando me di cuenta sobre todo del cambio de color de la cara del muchacho.
Me echó otro producto para quitar color. Luego me echó otro color, y me lo volvió a quitar. Yo ya tenía el color como La Caoba, rojo, pelirrojo.
¿Tú me quieres dejar como a Lucía Bosé?
El muchacho, perdona, pero es que me he equivocado. La caja del tinte estaba bien, pero el tarro de dentro era otro.
Salí de allí a las siete de la tarde, con el pelo quemado y rojo.
Encima me cobraron el pelado. Con lo cual, obviamente no he vuelto a pisar una peluquería de éstas.
Y así sucedió en mi breve aventura por el mundo de los colorines.
Ahora tengo mi pelo normal, me tengo que pelar, porque al tenerlo rizado se me pone la cabeza horrible, además de que nunca me ha gustado el pelo largo.
Vivir para contar.

13 comentarios:

Agata dijo...

Anda,vente "pa mi casa" que yo pelo a mi hijo con una máquina de cortar pelo.Todavía no le he hecho un "estropicio" trabajo en Sanidad,tengo gasitas y además te doy una coca-cola con ración de volaores...¿HACE?

Alfonso dijo...

Calla calla, que me pela M. con una máquina de esas, y ahora ha visto no sé dónde un bote de color en el Mercadona y quiere hacer pruebas... ya verás...

Ana dijo...

Alfonso, yo he llevado el pelo de todos los colores menos dos, nunca he sido rubia (mi pelo en principio es negro) y nunca me lo he puesto verde.
Lo he llevado, morado, caoba, marron en todos sus tonos (menos aquellos que tiraban a rubio), azul, hoy lo llevo rojo (lo he llevado de todos los tonos de rojo) y todo el mundo pregunta ¿pero de verdad que no eres pelirroja?
También lo he llevado con todos los tipos de corte.
Me gusta jugar con mi pelo

Alfonso dijo...

Ya Ana, pero los hombres somos más tontos para eso, para cambiarnos el color del pelo, y mira que me gusta.. sobre todo el azul. Pero no sé, aquí en Jerez, puede ser un escándalo jj

Nerina Thomas dijo...

Son accidentes tan sólo. Experiencias. A los peluqueros les encanta hacer pruebas. Del color que lo uses, siempre vas a seguir siendo tu mismo. El locutor,el que escribe, el que investiga.El que se siente niño cuando lee a una rosarina escribiente que vive en Argentina.
Has venido alguna vez a mi país?
Un abrazo y que termines bien el domingo.Recién llego desde el viernes que estaba en Funes, de casera en el nido de mi hijo acompañando a su mascota, Blas y la pasé muy bien. Pileta, sol, el libro de Santiago y comiendo un asado con una gran amiga.

¸.•*♥¸.Angy¸.•*♥¸. dijo...

Eso sí, que fué todo un detalle... ¡No te cobraron el pelado!!!jajaja

Un abrazo

Angy

Agata dijo...

Quiero foto del "después".

El Peregrino Ruso dijo...

Me he hartado de reir con tu historia, porque es la ma de graciosa. Un Abrazo

SOMMER dijo...

JAJAJAJAAJAJA, Alfonso, Alfonso... me has hecho llorar de risa....

Si es que cuando te pones, nadie te gana.

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJ

Raúl Perales Acedo dijo...

JAJAJAJAJAJA! Creo que tod@s tenemos anécdotas al cortarnos el pelo. Mi madre me estaba cortando al 3 con una maquinilla cuando me dijo- Raúl, esto no corta muy bién, no tendrá batería, vamos a dejarla cargando un poquito. Cuando la máquina se cargó y me pasó otra vez la maquinilla escuché como mi madre decía - Ay!Le había quitado el peine y me había rapado una raya desde el cogote hasta le frente al 0. Cuando me ví frente al espejo con mis pelánganos y una franja que me partía la cabeza en dos me quise morir... Solución... rapado al 1 y por la franja al 0... un poquito de corcho quemao por las mañanas... en el instituto nadie se dió cuenta!

Un abrazo

Anónimo dijo...

Muy rekete bueno.
Me he reido uun montonazo.

Desde Valladolid un saludo
Manuela

Blas de Lezo dijo...

En esto los calvos llevamos ventaja.
Aún así pido que pelen con máquina, ahora ya se porqué.

Un abrazo.

Blas

Alfonso dijo...

Ya veo que tenéis experiencia, jjj bueno estoy hoy pelado a ver si me hago una foto, pero de colorines todavía no jjj