15 noviembre, 2008

Corazón de poeta.

Yo no sé exactamente cuando me acerqué a la poesía. Pero creo que fue con La Canción del Pirata y su

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Yo era un niño, y me gustaban esta cantinelas. Eran tiempos en los que, sin play station, sin internet, sin judo, sin clases de equitación, etc... teníamos tiempo para jugar y distraernos con tebeos, y en mi caso, con libros también.

Este poema de abajo venía en uno de los libros de texto. Esos libros que olían tan bien cuando eran nuevos.

Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.

Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.

De Miguel Hernández. Mientras la del pirata, me la aprendí porque me gustaba, la segunda la tuve que aprender de memoria a tortazos. Y a palazos. El profesor se empeñó en que la teníamos que saber de caterrilla. Nosotros, niños y niñas de ocho o nueve años, que no entendíamos que quería decir este poema, al contrario, que el del pirata.
Este profesor yo creo que estaba contratado por el enemigo, y con esta actitud, lo que conseguía, y consiguió, aunque no en mi caso, es que muchos niños odiaran la lectura y la poesía, al ser sinónimo de castigo.

La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.


Esta sonatina de Rubén Darío volvió a sacar del niño feliz el amor por la poesía. Y así, llegaron muchas, muchas más. Hasta quedarme prendado de las golondrinas de Gustavo Adolfo Bécquer, del huerto claro donde madura el limonero de Antonio Machado, de la cebolla que es escarcha de Miguel Hernández, de poder contar contigo de Benedetti, de la adolescencia de Luis Cernuda, del romancero de García Lorca, de las sombras de Rosalía de Castro etc, etc... y de mi Platero, pequeño, peludo y suave como si fuera de algodón.

Eran los poetas. Las poetisas. Estaban ahí en los libros.

De vez en cuando, caían en mis manos otros libros de poetas. Poetas que me gustaban o no, pero eran desconocidos.
Pero hoy, en la actualidad, internet ha democratizado la poesía. No tienes que ser un genio como Machado. Sólo tienes que ser tú. Escribir tus versos. Con rimas, sin rimas. Como tú los quieres. Como salen de ti. Y colgarlos en esa pared de tu alma que es el blog.
Sólo necesitas el dinero para pagar un ordenador y la conexión. Te puede leer todo el mundo, y yo os puedo decir que son maravillas.
Ya no somos esclavos de las editoriales. No somos esclavos de los que nos quieren decir qué tenemos que leer o qué es lo que tiene calidad.
La fuerza de la poesía, de la literatura, del escribir en la red, es muy fuerte, a prueba de malos profesores empeñados en hacer odiar la lectura y el arte de escribir.

Yo visito muchos blogs de poetas. Son figuras. Son genios. Son libres. Y tienen un sueldo: las visitas y la admiración de los demás.

No puedo poner todos sus nombres, porque son muchos, y no quiero olvidar a nadie. Pero ellos , ellas, saben que me refiero a sus personas cuando lean esto.

Gracias por hacer arquitectura dócil con las palabras. Las mismas que pueden herir y que ustedes, las combináis para hacernos más bonito el planeta y la vida cotidiana.

12 comentarios:

Mario dijo...

Afortunadamente, internet nos da la posibilidad de abrirnos y que nos muestren cosas que quizás, de otra manera, nunca caería en nuestras manos, sea blog de poesía, política, religión, etc...
Además, el conocer a personas que de otra manera no sería posible.

Encantado de tu amistad que internet nos ofreció, Alfonso.

Nerina Thomas dijo...

El poeta, cuenta con la sensibilidad del artista y cada día de la nada hace lo mejor siempre Son muy cálidas tus palabras, al definirlos.Además hoy internet nos permite entablar una relación humana, única cada cual a distancias increíbles y es como compartir un café imaginario. un abrazo andaluz!!Sabes que Andalucía me espera.Ya llegará el momento.

María dijo...

A mí me encanta, de los que has nombrado, el poeta Miguel Hernández, y de los que no has nombrado de los blogs conozco a varios blogueros que escriben poemas maravillosos, y es un placer leerlos, este mundo de internet nos ofrece amplios abanicos para conocer a grandes poetas que no son reconocidos, y deberían serlo.

Un beso.

PD.- Hace pocos días puse esta canción en mi blog, me gustan las canciones de mis tiempos de juventud.

María dijo...

Alfonso que no soy tan vieja jaja que las canciones de mi adolescencia, mejor dicho, eran las de Miguel Bosé y Los Pecos jaja.

Ana Belio dijo...

Que post tan bonito Alfonso.

Siempre me emociono cuando al leer un blog amigo, me veo entre sus letras, y en tu blog me pasa a menudo, aunque hables en general.

Yo a este medio solo le debo agradecimiento.
Hace unos seis años, la primera vez que me puse delante de esta pantalla, no sabía ni poner acentos, y aquí he aprendido, lo que en el colegio no aprendí.

Gracias a ti por formar parte de esta comunidad.

Feliz día.

Agata dijo...

Me has puesto tierna.Y me han entrado ganas al escuchar la canción de bailar una lenta.Voy a ver si me sacan...UN BESO.Me ha gustado mucho el post.Feliz domingo.Y ojalá te vea en el Rastro...Tú sí que tienes un corazón de poeta y además grande.Aunque se te "inyecten" los ojos...jajaja.Será un efecto secundario de ser bueno.¿no?

Alfonso dijo...

Hey, mira como se acercan los poetas como a un imán jeje , son maravillosos /as
Agata, ahora no puedo ir al rastro :(
M. trabaja hasta las tres de la tade. Con que nos iremos a la playa a dar un paseíto.

aLba dijo...

la de la prncesa sta triste......
me la tuve q aprender yo en el cole una vez ... jeje

un saludo ^^

Carlos Benítez dijo...

Yo de Miguel Hernández solo conozco el disco de Serrat,:P que aun no estando mal,prefiero el que le dedica a Machado,que em encanta.Quizás sea eso,por lo que me puse a leer "Campos de Castilla"(anteriormente había leído "Cantes flamencos y cantares" y sin embargo de este poeta no he leído nada.

Eso sí,el poema de "Para la libertad"es sublime.

Alfonso dijo...

Gracias, Alba, ya sé que no debe ser lo mismo aprender por fuerzas que escribir...
Carlos, yo que te conozco, te digo que deberías releer a Miguel Hernández. Amarías más la República :)

Agata dijo...

Bueno Alfonso...ese plan tampoco está nada mal.Yo me hubiera ido también.Qué de gente en el Rastro.

Laura dijo...

Por "tu culpa" Alfonso, estoy yo metida en este mundo de la red...nunca te lo agradeceré lo bastante.
Ah, lavate los ojos con infusión de Eufrasia (la venden en monodosis en la farmacia o en hierba en la herboristería) es inocuo pero fantástico para los ojos.
Un besote.