02 noviembre, 2008

Candados en el viento.



Cuando uno tiene un hijo, le gusta estar orgulloso de ellos. Enseñarlos, que la gente los conozca. Que hagan amigos, que se hagan mayores, y que luego, vuelen seguros por sí mismos.
Algo parecido pasa con los libros, con nuestros escritos. Son parte nuestra, que un día salen de nosotros y se quedan para los demás, nos hacen sentir orgullosos, los vemos crecer, ir de mano en mano, para quedar luego viviendo en casas ajenas en una estantería, esperando a ser recordados. Los libros son el verdadero tesoro que tengo en casa. Tengo muchos, pero nunca olvido, que son trozos de personas que un día decidieron hablar al mundo.
Escribo esto porque estoy muy contento de que una de las visitantes de este blog, Ana Belio, haya parido un libro. Está ahí para nuestra disposición. Gracias Ana por el trabajo y mi más enhorabuena. No exagero. Los libros para mí, son, han sido muy importantes en mi vida. Gran parte de lo que soy se lo debo a lo que he leído. Por eso un libro nuevo, siempre lo recibo como un soplo de vida.

El blog de Ana Belio está en Esbozos.

3 comentarios:

Ana Belio dijo...

Alfonso, muchas gracias.

Creo que difícil será que me publiquen en papel, pero no sabes lo agradable que es escribir sin animo de lucro, descargas gratuitas de pedazos de mi vida.

Gracias amigo Alfonso.

Bs.

Mario dijo...

Nuestra querida Ana... esa gran amiga... y con el corazón más grande...
¡felicidades para ella!

Ana Belio dijo...

Gracias mi dulce Mario.

Eres un encanto.

Bss para ti y nuestro Alfonso, que es una persona muy especial.

...Os hacéis querer.