09 noviembre, 2008

Alfard.




Esta historia no la sabe absolutamente nadie. Ustedes creen en lo que viven. Habitáis en lo verdadero, y sólo sois protagonistas de lo que os rodea.
De lo que ven vuestros ojos. De lo que oléis. De lo que escucháis.
Pero no es así. El mundo – vuestro mundo- en realidad no es así.
Es como una empanadilla de universos que de juntos que están a veces se superponen unos con otros.
Eso me pasa a mí, que una vez viví con vosotros, antes de que no fuerais nada. Y hoy, sigo aquí, entremezclado entre las gentes cuando bajo. Soy vigía cuando estoy encima.
Llega mi época de esplendor. Se acerca el invierno a la campiña jerezana y de nuevo, vuelvo a tomar el poder que un día cogí por amor y por desamor.
Hace tiempo yo viví en el Alcázar jerezano, allá por vuestro siglo XII. De hecho mi alma ronda a veces por lo que ha quedado de todo aquello.
Sus muros saben de mi historia de amor imposible. De todo lo que lloré entre aquellas piedras.
Yo nací en el Jerez que oraba mirando a La Meca, desde cualquiera de sus 18 mezquitas. No hice nada para hacerlo, pero la primera conciencia de mí mismo, fue ahí.
Me enamoré y no podía ser. Los imanes me condenaron. Recé a Alá, y no me respondió. Pero me escucharon otros dioses. Aliviaron mi pena, pero me quedé atrapado en el tiempo mientras me hacía invisible.
Les vi morir. Les vi irse. Y volver. E irse. El Rey Alfonso hizo desaparecer la Mezquita, le puso de nombre Santa María y Jerez se hizo cristiano.
Entonces, los otros dioses vinieron a por mí. El mensajero, Hermes, me envío al caballo alado Pegaso para que me rescatará.
Me arrancaron del suelo y me colocaron allí, en el sur. De donde soy. En el corazón del monstruo de la Hydra.
En estas noches de invierno jerezana, aléjate de la ciudad, huye de la luz eléctrica, y cuando estés a oscuras, mira al sur. Verás una estrella anaranjada, brillante, sola, sin ninguna otra alrededor. Es la estrella Alfard, la alfa de Hydra, la más brillante de esta constelación sureña.

Cuando alguna noche queráis pasear por la noche jerezana, quedaros cerca de la muralla. Mirad al cielo. Cerrad los ojos. Y pensad. Pensad cuantos jerezanos y jerezanas antes estuvieron frente a la muralla. Cuántas vidas pasaron por allí viendo las mismas estrellas. Y os sentiréis parte de la Historia. Una pieza más de este puzzle que es el género humano.
Será por eso, por lo que un grupo de jerezanos y jerezanas se unen allí, cada cierto tiempo para mirar el cielo. Ellos piensan que miran al cielo.
Pero lo que no saben es que yo, les miro a ellos.
Por algo quien me transcribe se llama Alfonso. Yo era, soy, Alfard, el solitario. Y bajo a Jerez de cuando en cuando.

10 comentarios:

Laura dijo...

¡Qué bonita historia Alfonso!
Bruno y yo (Laura)vamos cada noche allí a pasear...correr tras las naranjas caídas, oler cada rincón de las murallas...

Satie dijo...

Qué bonita entrada, Alfonso. Alfard me gusta, pero sigo prefiriendo a Vega :)

Alfonso dijo...

Gracias por los elogios, es verdad Laura, es un sitio bonito, pero muy dejado, parece estar a las afueras de la ciudad, aunque dicen que ahora se va a recuperar , a ver...
Satie, con que Vega, eh, je, a ti lo que te pasa es que te gustan las jóvenes y de cerquita, como Vega está a 26 y Alfard a 180 años luz... pero vamos normal, que te deslumbres ante unos ojos azules antes que unos rojos ... jeje

Ana Belio dijo...

Me ha encantado tu forma de contar en primera persona una historia que parece te toca mucho.

Siempre te percibo en esas notas de tristeza por lo que se fue y que tanto te hizo llorar, eso te hizo ser más fuerte y ahora te toca vivir.

No olvides, pero vive, ya sabes que ambas cosas son compatibles.

Precioso.

Bs

Mario dijo...

Preciosa narración, Alfonso... Por un momento, te creí Alfard...

Thiago dijo...

Ay, cari, que post tan bonito y tan poético... de los que te reconcialian con los blogs.

A mi me gusta mucho una estrella de indudables ecos jerezanos: Aldebarán, nombre ideal para un caballo andaluz. Pero yo tengo una estrella que solo es mía, mia propia, se llama Levi's y lo que la distingue de las estrellas de los demás, es que la mia es etiqueta roja, jajajaaja

Bezos

Anónimo dijo...

encantada de haberte encontrado, paisano.

lacomunidad.elpais.com/yoelchoto/2008/9/20/abuelito-luis-aranda-torres dijo...

http://lacomunidad.elpais.com/yoelchoto/2008/9/20/abuelito-luis-aranda-torres

Mi abuelo fundador del PSOE en Sabiote.(de Alfonso el SABIO) Como a muchos, no se le hizo justicia
Hoy estaria orgulloso de vosotros

Anónimo dijo...

encantada de haberte encontrado, paisano

Alfonso dijo...

jejej, pues casi que soy yo el Alfard... gracias por vuestras visitas Mario y Thiago, Y Ana.
Leyendo lo del abuelo D. Luis Aranda... mira ahora que yo estoy en la ejecutiva de mi partido a nivel local, el otro día hablando de que TODAS las ejecutivas del PSOE durante la guerra fueron aniquiladas, no pude más que sentir un escalofrío.
Con lo cómodo que es hoy ir al partido o por internet hacer las cosas... y lo valientes que había que ser antes.
En verdad, todavía no se les ha hecho justicia a tantos y tantos que dieron su vida por España, por la de todos, no por la roja y gualda.
Un homenaje a la memoria del abuelo allí donde esté. También estará orgullosos de sus nietos.