11 octubre, 2008

De regreso...

No podía permitir que M. todavía no hubiera conocido el paraíso. Muchas creen que - con todos mis respetos - está en Cacún, en Acapulco o las Seychelles, pero yo sé, desde hace mucho tiempo, que el paraíso, está en Granada. No pude - no puedo - comprarle un palacio, pero si he podido, llevarle a soñar bajo el cielo que un día vio llorar como un niño al Rey que se tuvo que desprender de tan maravilloso sitio, donde a M. se le saltaron las lágrimas: la Alhambra.

5 comentarios:

Agata dijo...

Granada es un canto a los sentidos.Me gusta pasear por El paseo de los tristes.Que se llamaba así porque pasaban por ahí los cortejos fúnebres que iban a un cementerio que había detrás de La Alhambra.Granada me trae unos recuerdos muy agradables.Mis hijos quieren visitarla.Y ver la nieve,por supuesto.BIENVENIDO......Y que M. me cuente el viaje la próxima vez que me vea.Que espero que sea pronto,hijo.

Alfonso dijo...

Pues estando allí, nevó , ah , que cosa más bonita ver la sierra blanca...

Satie dijo...

Cinco años viviendo en la ciudad en la que ser ciego es una desgracia horrible, imagínate mi opinión.

yoyoyo dijo...

No me extrañan esas lágrimas, me encanta La Alhambra. raro es el año que no me dejo caer por allí. Buena elección, mucho mejor que Cancún. Feliz regreso

Olga S.Isidro dijo...

¡Dios, que gana tengo de conocer ciudad tan soñada!
Aún no tuve ocasión de ir hacia allá, pero sé que no moriré sin haberla conocido profundamente.
Saludos.