14 octubre, 2008

De los nervios...


Ummmm, estoy de amo de casa. Esto de estar de vacaciones me permite dedicar más tiempo a una de mis aficiones: la cocina. Y escribo el post mientras estoy haciendo unas sardinas encazueladas, con su tomatito, su pimientito, su cebollita, ... ummmm que rico.
He ido al supermercado a comprar lo necesario (¡15 euros y no traigo ná!) y cuando abro la puerta recuerdo del mosqueo que cogí el otro día y que os tenía pendiente de contar.
Ya venía rebotado del super.

A mí me gusta mucho utilizar el colutorio, el enjuague o como se llame, después de cepillarme los dientes. Yo compro Pamplinine. Antes compraba uno color ámbar, que escocía pa sus mulas, pero me dejaba sensación de limpio, así, como si te explotara la boca. Cuando fui a comprar el siguiente, porque el tarro se me había acabado, había otro Pamplinine, pero no ámbar, sino verde, color clorofila. Ea, a cambiar. Ponía nuevo. Pues venga. Cuando se me acabó otra vez el tarro, lo había azul, fresco decía. Fresco el que lo sacó, porque lo puso más caro. Y cuando volví a los días, después de mis dientes bien Pamplineados, me encuentro que mi Pamplinine ahora es naranja, sabor cítrico. Sabor suave. Zus muerto. Y yo cociéndome la boca, días atrás. Hoy, he ido a comprar el Pamplinine, y resulta que se llama ahora ultra total extra nuevo o yo que sé. Es lila. Y un euro más caro. Ahggggggg. Pues que le den. Que cojo mi licor del polo de toda la vida. Cuatro gotitas en un vaso de agua y a juí. Que a mi nadie me toma ya el pelo o los dientes.
Y en eso venía pensando cuando recordé lo que me pasó hace poco.
Sabéis que estuve varios días fuera. Bueno, estaba esperando por correo un dossier de los cristianos socialistas de Almería que me tenían que mandar. Y llegó. Llegó con la carta hecha polvo, arrugada y torcido, y en condiciones de leerlo, gracias a la vecina amable que tengo, que le salvó la vida.
Porque el buzón de correos (el de verdad, no éste) estaba lleno de publicidad del Carrefour, Dia, Hipercor, Pc City, Toys aras, Lidl... y digo yo. Si en la puerta de mi bloque de pisos hay un buzón especial de publicidad, para que lo depositen ahí... ¡¿POR QUE ME LLENAN MI BUZON DE PUBLICIDAD, Y MIS COSAS NO CABEN?! ¿Qué pasaría si el diploma de un curso que está esperando M. llega y lo arrugan como un higo?
Aaahhggggggggg. ¿Qué hago? ¿A quién protesto? aaaaahgggggg. ¿Me quemo a lo bonzo? agggghhh. O mejor, ya sé... cogeré mi Pamplinine y se lo echaré a los ojos de los que no saben leer que en mi buzón no hay que echar publicidad. Ahgggggg. Contrólate, Alfonso. Contrólate.

10 comentarios:

Agata dijo...

Eso,contrólate e invítanos a sardinas encazueladas.Pero sin Pamplinine por favor...jajaja.
Que me quiero quedar con un buen sabor de boca,oiga...jajaja.Anda.Mañana ¿qué nos vas a hacer de comer,sentrañas?

Thiago dijo...

Pero lo de esa marca Pamplinine es cierto? Es que no me ha quedado claro si es un nombre que pones de coña y de "incogito" jajaaj pq vaya nombre....

Lo de la publicidad es tremendo, todos esos folletos que total todo el mundo tira sin mirarlos.. cuanto dinero y cuantos arboles...

Bezos

Angie dijo...

Respira hondo y cuenta hasta tres!
o como decía el de la serie de Steve Urkel, el padre de Laura...

mmmmmmm (uysss, que no se poner n respiro, jajaja..)...1, 2, 3... yo me calmaré... mmmmmmmmm.... 4,5,6....todos lo vereis...mmmmmmmm...7,8,9....

Besos.Angie.

Satie dijo...

Si yo fuera tú, les pondría una demanda y que pagaran daños y perjuicios, a cinco céntimos por folleto no deseado...

Gracia dijo...

Pues sí buzones llenos de publicidad... Pero hace unos meses vi como una vecina se ponía hecha una fiera con la chica que iba repartiendo la publicidad y me dió bastante pena, porque al fin y al cabo la chica se gana un dinerillo con eso de repartir por los buzones y a mí no me cuesta nada recoger el montón de papeles y tirarlos a su vez en el buzón de reciclaje no? Pues eso.

Ana dijo...

Yo también uso Pamplinine y es verdad lo que dices, vamos yo esto pelin desconcertada con sus cambios de color y de "poder" pero no lo puedo remidiar, sin el Pamplinine no soy nadie.
Por cierto ¿que tal cocinas? ¿es verdad que es relajante?. Yo no sé cocinar y en cima no puedo comer, se casa una de mis hermanas y como voy a ser la hermana soltera de la novia tendre que lucir palmito.

yoyoyo dijo...

hablando de publi, te han puesto una al abrir el blog... con musiquita y todo. Estad al loro con el diploma de M. que a mi me lo rompió un poco bastante correos. Un abrazo

Imperator dijo...

jajaja, los relatos costumbrista, o domesticos en este caso, son los mejores!

Ruth dijo...

Un saludo Alfonso, ya desde ayer vuelvo a estar conectada, la verdad que me ha resultado difícil estar sin conexión, te acostumbras a este medio y vaya lío cuando no dispones de él aunque sea por unos días, pero bueno. No te enojes que no conseguiremos nada, las marcas, los productos, los cambian como vienen en gana, y para remate los aumentan de precio como quieren y cuando quieren, y digo yo, ¿A quién nos quejamos para que nos amparen y defiendan los derechos del consumidor? de la misma manera, ¿Por qué llenan nuestros buzones de correo o propaganda publicitaria? vaya cosas, nos ocurran en este peregrinar de la vida diaria.
Un abrazote en esta mañana.

Alfonso dijo...

Gracias por vuestros comentarios, me he quedado mosqueado por lo que dice yoyoyo ¿de veras os sale publicidad en mi blog? Yo no la tengo puesto, tendré que investigar...