19 octubre, 2008

Cáncer de mama.


Era un día como hoy, domingo. Yo vivía en casa de mis padres, y estaba como ahora, en el ordenador. Mi hermana entró en mi cuarto, como solía hacer, y pensé que tenía que coger algo de la alacena. Pero no. Me dijo: nene, mañana tengo que ir al médico. Yo, que estaba de espaldas me volví, porque me extrañó que mi hermana quisiera ir al médico, ella, que no iba nunca.
¿Qué te pasa? Que tengo algo, me dijo, en el pecho. Un bulto y se me ha metido el pezón para adentro. Y salió llorando. Llorando tan desconsoladamente como nunca la había visto. Yo tenía 41 años y ella 47. De esto hace unos tres años. Entonces le dije, no te preocupes, que eso puede ser un quiste de grasa, lo que tienes es miedo, tranquila, ya verás como no pasa nada. Qué le iba a decir, porque yo sabía que eso era algo serio.
No se lo dijimos a mis padres, sobre todo a mi madre, con 72 años, diábetica. Sólo lo supo mi tía, que es como mi segunda madre.
Fue al día siguiente al médico, y éste le mandó al cirujano. Le hicieron pruebas, mamografías, de todo. Hasta que llegó el día de la consulta. Ibamos ella, mi tía y yo. Cuando entré me fijé en la mesa del médico, y vi un papel que decía algo así como protocolo del cáncer de mama. Mi hermana estaba sentada con mi tía. Yo de pie. El cirujano fue claro. Carmen, lo que tienes es un tumor y es maligno. Mi hermana salió llorando, y le dijo el médico algo que he agradecido en el alma. Le preguntó: ¿Por qué lloras? Le dijo mi hermana: cómo no voy a llorar con lo que usted me ha dicho. Le dijo el médico: pues no llores porque aquí te vamos a curar. Y lo dijo con tal rotundidad que le inyectó la vida a mi hermana.
Salió llorando, y yo llegué a casa y claro, me lo notaron en la cara. Qué pasa, me dijo mi madre. Que la niña está mala, mamá. Qué tiene. Digo le tienen que quitar un pechó, mamá. y entonces yo salí llorando porque no podía más. Mi madre su puso muy seria, con la cara de pena más grande que le había visto en mi vida, y dijo, qué mala suerte. Y ya nunca volvió a hablar más.
La operaron un tres de enero. Mis padres, se quedaron en casa. Mi padre es un abuelo de ochenta años, y mi madre no podía bajar las escaleras. Mi hermana afrontó la operación bien, aunque en el momento de ir al quirófano, tuvo miedo, pero bueno, todo salió muy bien. La operación duró una hora y cuarto. Yo esperaba más tiempo y me asusté cuando me llamaron para que entrara a verla. ¿Me lo han quitado todo, me lo han quitado todo? era la pregunta de mi hermana. Si, Mari, te lo han quitado todo, puedes estar tranquila. ¿No me mientes? No, no te miento.
Allí te das cuenta de lo que es el cáncer de mama. Una planta del hospital de Jerez llena de mujeres operadas. Mujeres que cambiaban cada semana. Algo pasa aquí en la provincia de Cádiz, porque no es normal, tantísima mujer enferma. En la consulta del médico, había más de setenta mujeres. De todas las edades.
Luego, vinieron los tratamientos. Primero la quimioterapia. La caída del pelo. El comprarse una peluca, que la hacía estar más guapa que antes. Pero luego estaban los vómitos, los mareos, el cansancio, el asco. Es muy dura la qumio. Pero cuando estaba allí en el hospital, poniéndosela, y uno ve, a los demás enfermos de cáncer, a niños que venían con su uniforme del colegio, a ponerserla, a tantas y tantas personas allí sentadas, te das cuenta de que has de ser fuerte.
Pasó la quimio y vino la radioterapia, en Cádiz. Autobús va y autobús viene, menos mal que pronto la ponen en Jerez. Menos duro. Pero mucho cansancio.
Mientras, mi madre, empeoró. Ella tenía la visión del cáncer antiguamente, y lo relacionaba con la muerte, y hoy eso, gracias a Dios y a la ciencia, no es así.
A mi madre se le descompesó el azúcar. Se quedó en la cama. No se podía levantar. Tenía el azúcar en 600. Le afectó a las piernas. No podía comer. Se hacía caca encima. Teniamos que limpiarla. La diabetes le atacó luego el sistema digestivo, la tuvimos que ingresar porque tenía una obstrucción intestinal, que no superó, y hace dos años, murió, con la pena de ver a su hija enferma. Mi madre no pudo superarlo.
Pero mi hermana sí, los tratamientos dieron resultado y hoy del cáncer está bien. Tiene problemas de ansiedad. Tiene muchos nervios. Un medicamente le sentó mal. Y tiene miedo. Es normal que tenga miedo, pero yo confío en que todo va a salir bien. El hospital de Jerez es un buen hospital. Recuerdo que le diijeron: aquí tenemos todo lo que Rocío Jurado se ha puesto en Miami. La única diferencia es que tendrás que compartir tu habitación con alguien y los enfermeros no son exclusivos tuyos.
He sufrido mucho y sufro a cuenta del cáncer de mama. Porque se te presenta en la vida, tú crees que le toca a los demás, y te toca a ti también.
Hoy se hace un homenaje a todas estas mujeres que deben ser unas heroínas ante esta afrenta que les pone la vida. Hay que hacerse mamografías, hay que controlarse, para evitar disgustos posteriores. Que si las cosas se cogen a tiempo, se superan. Que hoy no es como antes.
Desde aquí mi abrazo y mi solidaridad a todas las mujeres, que lo sufren, lo han sufrido y a todos sus familiares que debemos ser fuertes y hacernos de hierro, y sacar sonrisas y despreocupaciones de donde no las hay, para ayudar a superar esto a las personas que tenemos al lado.
En Con dos tacones de mujer, también se habla de ello. Gracias.


12 comentarios:

Ana Belio dijo...

Sin dud alguna, pasar por algo así debe de ser muy fuerte.
Yo tengo 47, y el año pasadoe encontré un bulto, pero afortunadamente resultó sr un quiste de grasa...pero te diré, que hasta ue supe que e un quiste, lo pasé muy mal, tenía el rsstro de mis hijas siempre delante.

Ahora en a actualida, sé deuna mujer, que lo tiene, y horalo combate con radioterapia, y va muy bien.

No dejes de hablar con tu hermana, que sepa que siempre estás ahí.

Verás que todo irá muy bien.

Bss a los dos.

Thiago dijo...

Bueno, Alfonso un post desgarrador, duro y sincero, aunque con su toque positivo y esperanzador.

Es absurdo este miedo al cáncer y a la muerte, pq nos va a tocar a todos y si no es una cosa es otra. Hoy en dia, el cancer de mama que tantas mujeres padecen (pq será? tendra algo que ve el que no se alimente hoy a los hijos dando de mamar y se este perdiendo la utilidad del organo?) es de los que mejor se curan. Mas normal es lo de tu madre, aunque supongo que es un experiencia triste y desoladora que hay que pasar, ver a tu madre en cama sin poder moverse.

En fin, un abrazo para ti y para tu hermana.

Bezos.

MIGUEL ANGEL dijo...

Después de oir tu testimonio sobre la enfermedad de tu hermana me he quedado sin aliento. Maldita enfermedad que a tantas personas atrapa sin razón alguna¡¡¡. Lo importante de todo esto, a pesar del sufrimiento, es el apoyo que tú y tu familia le habeis dado.
Estoy seguro que podreis salir adelante.
Debo reconocer Alfonso que eres todo un ejemplo para las mujeres que sufren el cáncer. No es fácil sobrellevarlo, es como un duero entre la vida y la muerte que muchas veces somos muchos/as los consecuentes del mismo.

Ruth dijo...

Un beso para ti y otro muy grande para tu hermana, factor imprescindible la fuerza de voluntad del enfermo, y el amor que le transmitan sus seres queridos, aun cuando esta esté enfadada o anñimicamente triste, tienes que hacerla reir, mas cuando a ti eso se te da de perlas.
De igual manera reivindicar, decir a todas las mujers, que no den en pereza el somenterse a una revisión anual, prevenir es curar, y hoy en día muchas personas superan a esta fatídica enfermedad.
Un saludo en esta tarde.

Ruth dijo...

Hola Alfonso. No se muy bien como he llegado hasta tu página. Supongo que enlazando páginas entre compañeros de partido.
Ahora tengo 27 años y a mi madre le diagnosticaron cáncer de mama, cuando yo solo tenia 11 años, mi hermana 9 y mi hermano 6. Mi madre sólo tenia 36 años. Por suerte, aquello quedó como una pesadilla en nuestras vidas. Hoy podemos disfrutando de ella. Los efectos de la quimioterapia se dejan notar incluso 16 años después, pero podemos estar con ella... eso es lo que cuenta.
Ahora las cosas han avanzado mucho, gracias a Dios. Y como dice en el comentario anterior Ruth no debe dar pereza hacerse las revisiones anuales e incluso si se nota que algo ir al médico. Más vale prevenir.

Saludos,

yoyoyo dijo...

Alfonso, me impactó la forma en que lo cuentas. Mi experiencia cercana con esta enfermedad es muy positiva. Hace más de 25 años a dos de mis tías les diagnosticaron esta enfermedad, las dos viven hoy y felices disfrutando de sus nietos. Hace poco, mi madre me contó que al salir de la operación de una de ellas les dijeron a ella y a su hermano(el marido de la enferma): está muy extendido, hemos quitado todo lo que hemos podido, pero está muy extendido, son unas semanas ¿intentamos el tratamiento? mi tío dijo que sí y mira, hoy la sigue teniendo a su lado. La parte mala... es hereditario y su hija, mi prima, con 36 años está pasando por ello, eso sí, como es persona de riesgo le hacen mamografías cada 6 meses, tenía el tamaño de una cabeza de alfiler y todo ha sido más fácil. Anima a tu hermana, que lo peor ya lo ha pasado, todo va a ir bien. Seguro!!!!

Agata dijo...

...
Mañana acompaño a mi hermana pequeña al cirujano.Afortunadamente son quites.Pero grandes y se los van a quitar.Tengo una tia paterna que hace más de 19 años que se operó.Y ahí está.Sus revisiones que salen estupendamente.Admiro a estas personas.Admiro la fuerza que tienen.Y tienen tanta fuerza porque siempre están rodeadas de personas que las quieren y ayudan.Como tú.Siento haberte pedido,precisamente hoy,el dominical.Lo mismo no lo escribiste por algún motivo...

Mario dijo...

Ya me contaste esta historia. Pero fue emocionante recordarlo hoy. El final será bueno... seguro...
Un abrazo.

Laura dijo...

Es curioso, Alfonso, que todos hemos pasado por esta experiencia de una manera cercana, madres, hermanas, amigas...
Hace dos años y medio murió mi amiga Yolanda, ella no lo pudo superar, aún así vivió hasta el final con fuerza y valentía...mi homenaje hoy es para ella.
Bessos miles a tu hermana...y un abrazo enorme, con besos también, para ti...eres grande.

Laura dijo...

Ah, y las canciones y los vídeos son preciosos...el de la Mari de Chambao es una maravilla...la familia unida...eso hace mucho, seguro que esa familia es la que la ayudó a superar su cáncer.

Alfonso dijo...

Gracias por vuestros apoyos, es una alegría teneros, de verdad. Pero hoy las cosas han cambiando mucho, por eso tenemos mucha esperanza. Gracias especialmente Mario, tú sabes por qué te lo digo. Y a todos y todas, por supuesto.
Por cierto, Laura, yo también estuve en aquella celebración del Ayuntamiento de las bodas gays, y no te vi, de hecho, como sólo te conozco por la voz jajaja, vamos tener que hacer caso a Angie y hacer un día una quedada bloggera de Cádiz Sevilla jajaja
Un abrazo, Alfs.

Laura dijo...

Siiii...me apunto, por supuesto...y lo más seguro es que aquel día coincidieramos hasta en más de una conversación porque veo que tenemos amigos comunes...aunque tu y yo que vivimos en Jerez lo tenemos más que fácil...
Un beso.