02 septiembre, 2008

¡Salvemos el directo!






El colectivo de músicos profesionales y noveles, asociaciones culturales (MusicArte,Rock Action Sur ,Akople Local,Casa del Blues); propietarios de locales de pequeño y mediano aforo y el público concurrente, junto con el resto de los abajo firmantes, aficionados a la música en directo , EXPONEN un grave problema que afecta al Municipio de El Puerto de Santa María:




Cada vez son más frecuentes las intervenciones de las autoridades para suspender conciertos en locales de pequeño y mediano aforo, sin que sean claros y transparentes los criterios seguidos para llevar a cabo estas restricciones, y sin comtemplar ninguna opción legal para solicitar permiso regular para este tipo de salas . La ausencia de regulación municipal, unida a las ambigüedades del catálogo andaluz de espectáculos han generado un amplio espacio para la incertidumbre y para la arbitrariedad del poder público.Tampoco parece afectar a la actividad de peñas flamencas o carnavalescas o a otro tipo de espectáculos que en principio estarían afectados por la misma ambigüedad normativa. De hecho, las restricciones municipales no afectan en la práctica a todos los bares por igual, y ni siquiera se actúa igualmente en unos días o en otros. El absurdo de la situación ha sido especialmente patente cuando la policía local ha llegado a suspender conciertos organizados por el propio Ayuntamiento. La situación de radical incertidumbre vulnera los principios de seguridad jurídica e interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos consagrados en el art. 9.3 de nuestra Constitución.




¿Tiene sentido que un bar pueda poner un disco a todo volumen pero no ofrecer un concierto en directo?




Queremos llegar a un acuerdo con la competencia municipal que de ello se encargue y encontrar una vía de entendimiento y compromiso mutuo. La radical restricción de los conciertos de los últimos tiempos parece llevarnos a una conclusión claramente absurda: bajo ningún concepto es posible programar ningún tipo de música en directo en los bares. Esta realidad tiene graves consecuencias sociales, económicas y culturales. En primer lugar, y esto es especialmente grave desde un punto de vista social, condena a la inactividad y al paro a muchos músicos profesionales cuya garantía de ingresos dignos depende en gran medida –o incluso completamente- de la actuación en salas pequeñas o medianas . En segundo lugar, impide el surgimiento de nuevos artistas profesionales; muchísimos grandes artistas han comenzado tocando en pequeños bares, y, de hecho, casi ningún músico comienza su carrera profesional interpretando en salas de gran tamaño, dejandolos sin lugar donde comenzar e impulsar su carrera . En tercer lugar, desincentiva radicalmente la inversión de los empresarios de bares como promotores de la música en directo (han tenido que cancelar programaciones enteras de ciclos de música ) contribuyendo a conformar una oferta cultural monocorde y muy limitada para los vecinos del Puerto y para potenciales turistas y visitantes. En cuarto lugar elimina la posibilidad de que exista música desarrollada y compartida por ciudadanos aficionados más allá de las grandes corporaciones de la música y de la industria del ocio; del mismo modo que se habla del “deporte de base” ¿cuál es el espacio para la música “de base”?




La MUSICA EN DIRECTO en pequeñas salas tambien supone una aportación cultural para la sociedad, ofreciendo nuevos contenidos artísticos . Es la expresión de un pueblo aparte de ser una alternativa sana de ocio , sobre todo para la juventud.




No pretendemos la desregulación ni la ausencia de límites, sino que, por el contrario, consideramos oportuno definir estos límites de manera clara. Entendemos que las actividades musicales habrán de disponer de las condiciones técnicas adecuadas para garantizar la seguridad y comodidad del público, así como evitar la contaminación acústica y las molestias a los vecinos. Asumimos que puede ser necesario poner limitaciones a la intensidad del volumen de la música o a los horarios de concierto . Pero no creemos que sea razonable impedir radicalmente cualquier actividad musical. Lo que pedimos es posible, lo que se demuestra porque existen precedentes. Recientemente, el Ayuntamiento de Barcelona ha incorporado a su ordenanza municipal la categoría de “Bar musical con música en directo”, local que dispone de servicio de bar y música reproducida o en directo que no cuenta con pista de baile o espacio asimilable (modificación de la ordenanza publicada en BOP nº 60, de 10-3-2008, p. 58).




Para expresar nuestro malestar con la situación descrita y para EXIGIR a las autoridades competentes que tomen cartas en el asunto y traten de buscar una solución razonable al problema, presentamos y firmamos este escrito como instrumento de participación ciudadana.



PEDIMOS QUE NO SE CONSIDERE LA MUSICA EN DIRECTO COMO RUIDO SINO COMO CULTURA.



Para más información:







1 comentario:

Omega dijo...

muchisimas gracias por apoyar nuestra causa de forma tan efectiva como una entrada de blog...

Tienes toda la gratitud de un musico y webmaster.

Para lo que sea, contacta con nosotros por los medios que damos en la web...

Gracias!