27 septiembre, 2008

Profesión de Fe.

Advierto, post para pensar.




Miro al cielo. Mucho al cielo. Desde pequeño. Con mis ojos. Con prismáticos. Con telescopios. Tarde o temprano te encuentras con alguien que te habla de Dios.
Hace tiempo ya, llevamos los telescopios a la residencia de ancianos de La Granja. Los abuelos lo pasaron muy bien - me gustaría repetir la experiencia, la verdad - y una abuela, de Salamanca, recuerdo, me preguntó: ¿Y por aquí se puede ver a Dios? Le sonreí y la verdad que no le dije nada, porque no tenía el tiempo necesario para hablar, había muchos abuelos esperando en la cola, para meternos en un tema tan extenso.
¿Ver a Dios a través del Telescopio? ¿Por qué lo diría? ¿tal vez intuía que era un ser muy lejano y que necesitaba de aparatos para verlo? La misma pregunta me indicaba de que sí, que la abuela era consciente de la existencia de Dios, pero no lo veía en su vida cotidiana. O al menos, no lo sentía.
Otra vez, en el campo, observando el cielo, alguien me preguntó: ¿y tú como puedes creerte toda esa patraña de Dios sabiendo lo que sabes de astronomía?
Dios, Dios y Dios.
En la astronomía, en la ciencia, tarde o temprano sale. Y a su lado, la sombra alargada de la Iglesia.
Yo creo en Dios, he creído desde pequeño. En el principio, porque mis padres me lo inculcaron. Luego, por la experiencia. Más tarde, por la formación que recibí en la catequesis y la deformación que recibí en mis tiempos en que el Opus coqueteaba conmigo por ser un empollón.
Pero creo en Dios, y sé distinguir la Trinidad. Mucha gente no lo entiende. Pero en esta tierra que vivimos, Andalucía, poca gente cree en Dios. Hay mucha fe, pero en Cristo. Aquí somos muy cristológicos y muy marianos. Pero en el Dios creador, en el Dios Padre, poca gente cree y poca gente se lo plantea.
Cuando miro por las noches al cielo, me encuentro ante un universo inmenso. De día, también es bonito observarlo. Hoy veía el Sol sobre el Guadalete y no dejaba de maravillarme por todo lo que existe.
Mis compañeros de la Agrupación de Astronomía me critican. Porque yo digo una cosa: ellos salen al campo a observar, a medir. Yo salgo a contemplar, a gozar con lo que veo.
Ver las estrellas te hace plantearte muchas cosas. Cómo nacieron. Por qué son tantas. Por qué nuestro planeta es como es. Porque surgió la vida aquí. Por qué estamos solos aún.

Todos estos pensamientos de viernes por la noche, vienen a colación de un texto que leí ayer de Stephen Hawking, sobre Dios. Mezclar a la Física, la Ciencia y Dios. Un experimento interesante. Fue publicado en La Vanguardia.

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Dios y la teoría total

El gran reto teórico que está abordando Hawking, inasequible al desaliento, es "conseguir una sola teoría que describa todo el universo. Hoy lo explicamos todo mediante dos teorías parciales, grandes hitos intelectuales de la primera mitad del siglo XX: la teoría de la relatividad, que describe la estructura a gran escala del universo, y la mecánica cuántica, que trata fenómenos a escala reducidísima, como una billonésima de milímetro. Desgraciadamente, ambas teorías no pueden ser correctas a la vez.
Para entender cómo comenzó el universo, el big bang y lo que sucede con los agujeros negros, tenemos que combinar ambas teorías, creando una teoría cuántica de la relatividad". Si se esclarecen las dudas acerca del big bang,¿qué pasará con Dios? "La cuestión -responde- es si el modo en que comenzó el universo fue escogido por Dios o determinado por una ley científica. Yo creo en la segunda opción. Si quiere, puede llamar Dios a las leyes científicas, pero eso no es un Dios personal al que interpelar... Si Dios es la encarnación de las leyes de la naturaleza, no puede intervenir para romper esas leyes y eso choca con la visión usual de él como agente independiente".

Dice Hawking que la ciencia no deja mucho espacio, ni para los milagros ni para Dios.

Y es verdad, es verdad, que lo pone todo muy difícil... pero difícil a quien no tenga la experiencia de Dios.
No creo en todas las fábulas que nos han contado todas las civilizaciones habidas y por haber en la historia de la Humanidad sobre Dios.
Pero sí creo en algo, fuera del alcance de mi mente de hombre del siglo XXI, que marca las pautas en este Universo. Creo que hay algo que construye. Algo que en un momento creó.
Llámele usted Dios, llámele Buda o llámele Manolo. Un algo silencioso, no comprensible, y que nosotros a lo largo de la Historia, como Humanidad, como sólo un ser humano que aunque seamos miles de millones debemos algún día comprender.
Ese constructor, o ese conjunto de leyes de la ciencia que hacen funcionar todo, está presente en cada rincón del Universo.
Creo también que ese algo se manifestó de forma tangible, como Hombre, hace dos mil años, y nos tradujo en primera persona toda la fuerza del universo, y nos enseñó unas normas para vivir y no morir jamás.
Ese es el milagro. Sí, hay sitio para Dios. Aunque en realidad, y ahí creo que Hawking se equivoca, Dios no necesita de espacios físicos. Simplemente está.
El resto: Iglesias, religiones, etc... son añadidos humanos. Cada cual vivirá lo que cree dependiendo de la tierra y la cultura donde le toque nacer.
Pero la esencia, yo, al menos, la siento cada segundo en cada espacio en el que me muevo.
Y muy especialmente, por la noche, cuando veo las estrellas.



P.D. Ya, lo que dices está muy bien. Pero yo no creo nada. Yo no tengo Fe.
Te entiendo, ojalá yo tuviera la fuerza y la inteligencia para explicártela y para dártela
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7 comentarios:

Mario dijo...

Yo creo que hoy la gente no se para a pensar en Dios como el creador, como tú dices.
Los que son creyentes, quizás sean marianos como narras en este escrito o cristológicos. Es más cómodo...
Pero, ¿pensar más atrás?
La vida se vive más al día, hay menos tiempo para dedicar a volver la vista tan atrás...
Quizás nos quedamos con lo que nos cuentan y así no tenemos que hacer el esfuerzo de pensar.

yoyoyo dijo...

Sí, es para pensar. Yo sigo siendo creyente, de forma muy muy diferente a la deformación de cuando coqueteaba y algo más con el opus pero creo de fondo.
Me ha gustado lo que dice Hawking a quien, como física que soy, sigo desde siempre. Veo su evolución personal en este tema y dice algo que yo siempre he considerado: Dios no es incompatible con la ciencia, las leyes científicas son SU expresión y no interviene en su contra.
Una forma de entender a Dios (Buda, Alá o Manolo) es conocer esas leyes físicas que rigen el mundo. No veo incompatibilidad, sino todo lo contrario, en saber mucho de astronomía y creer.
Mil gracias por estas reflexiones Alfonso.

Anónimo dijo...

Alfonso,antes que llegue otro Big Ben me gustaría que te pronunciaras respecto a las listas alternativas del próximo e inminente congreso local del PSOE.

Soy un fiel seguidor tuyo y dado el éxito de tu blog,Frontera radio y todo lo que toca,te pido el favor de que te marques una crónica dando tu punto de vista sobre el tema.

Recibe un saludo de 45º Norte,41 Oeste.

Satie dijo...

No sé Alfonso, para alguien que perdió la fe hace mucho tiempo, en parte gracias a la ciencia, es difícil opinar sobre un tema como este. Debo reconocer que ser ateo (pero de verdad, no de los de yo no creo en Dios y después en los funerales dicen de los muertos, "esté donde esté") es complicado porque la cultura nos ha envuelto siempre en la idea de la existencia de Dios. Me encantan estos debates, tú lo sabes, y también la situación de la iglesia, seguro que tendremos oportunidad de hacerlo delante de una cervecita.

Alfonso dijo...

Sí , Mario, hay que pensar más atrás. Joe, sólo se vive una vez, y ¿no nos vamos a plantear quiénes somos?

yoyoyo veo que has captado la idea, gracias. ¡Dios mío, esto está lleno de Físicos/as! (Emulando a David Bowman en 2001 jeje)

Vaya anónimo, me escribes desde enmedio del Atlántico, cerca de donde se hundió el Titanic... escribiré algo luego

Satie, para hablar de la Iglesia, mejor una tila que una cerveza jajajaa

Ruth dijo...

Ahora vengo yo a dar mi opinión al respecto de esta entrada, desde bien pequeña he tenido mis dudas y mis incertidumbres acerca de la Iglesia Católica, todo ello y mi curiosidad por saber acerca de la persona de Dios, me llevó a buscar, a preguntar, a no conformarme con lo que otros me dijeran o me compartieran al respecto, así que buscando, comparando, preguntando y contrarestando, llegué a la conclusión que la verdadera Fé en Dios es por Fé, con esto quiero decir que no podemos creer por lo que nos inculquen, no podemos creer por lo que otros quieran imponernos, se cree cuando llegas a la plena convicción de que ese ser, esa persona excepcional es un Dios creador, no creado, no lo puedo ver, pero lo veo, no se como es su rostro, pero creo, mi Fé es ciega pero creo.
Creo en un Dios creador, pero no creado, y cuidado pecadora como la primera.

Anónimo dijo...

Querido Alfonso. Me ha parecido un comentario muy bonito.
Me gustaría hacer una pequeña reflexión sobre la Fe. En general, en esta sociedad moderna científica materialista no se suele ver con buenso ojos que alguien tenga fe en algo que no se puede percibir directamente con los sentidos. Pero cada vez más, estoy notando una fe ciega, casi fundamentalista en la ciencia. Hoy en día los erejes son los que creen en Dios, en Alá, etc.
¿Tiene usted algún comentario que hacer sobre esto?
¿Puede explicar usted algo más de la Trinidad?
Gracias por su tiempo.