10 septiembre, 2008

Manifiesto por la laicidad de Redes Cristianas.



Pudo haberlo hecho de muchas maneras, pero eligió hacerlo como lo creyó oportuno. Pudo elegir nacer hijo de Rey, nacer jefe de gobierno, pero eligió ser hijo de una mujer - ¡Mujer en la Palestina de hace dos mil años! -. Pudo haber sido sacerdote, entendido, fariseo... pudo haber sido autoridad del estado romano opresor... pero decidió ser pueblo. Quiso ser ciudadano. Uno más entre los pobres. Uno más a pesar de ser Dios.Al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios. No participó de las leyes civiles. Cumplía la ley. Y la ley que era injusta, la denunciaba, pero nunca tomó partida por el poder. Nunca llegó a ser funcionario de aquellos gobiernos romano-judíos.Que alivio. Que soplo de aire fresco para nuestro Pueblo de Dios en estos días de bochorno.


El manifiesto por la laicidad de Redes Cristianas, nos muestra como un faro, de que hay una Iglesia viva, comprometida con los valores del Evangelio, que a pesar de lo que llueve, es signo de Esperanza, signo de que el Reino, está entre nosotros.
Habla claro sobre los cristianos que somos ciudadanía en un país que no necesita más injerencias de un estado, el Vaticano, de la manera que suele hacerlo. Sólo creando conflicto. Creando desunión, todo lo contrario a lo que nos pide Jesús. Es verdad, nuestra Iglesia, nuestra jerarquía sobre todo, no debe tener privilegios sobre nadie. En España, todos somos iguales, y en la Iglesia no podíamos ser menos.
Necesitamos un pacto por la laicidad, donde todos quepamos. Una Iglesia integrada en el pueblo,no en frente del pueblo, y mucho menos subida en un pedestal. Nuestra Iglesia se debe adaptar a las leyes que democráticamente nos hemos dado los españoles. Que gusten o no, son nuestras leyes, aprobadas por el pueblo soberano.
Me explico. Yo pertenezco a una asociación científica, de astronomía. Cuando hicimos nuestros estatutos tuvimos que hacerlo de acorde a las leyes. Tuvimos que corregir algunos puntos.Pero, si nosotros llegamos a poner que en nuestra asociación las mujeres no pueden llegar a puestos de responsabilidad, simplemente por la razón de que lo creemos así, los estatutos hubieran sido denegados, aparte de ser denunciados por ir contra uno de los valores de nuestra Constitución: todos los españoles somos iguales ante la ley, sin distinción de raza, sexo, creencias...


La Iglesia tiene que cumplir nuestras leyes. No podemos consentir que discrimine a la mujer como la discrimina. Fuera de España pueden hacer lo que quieran (aunque es el Evangelio quien manda). Pero aquí, con nuestras leyes, no. No se puede consentir las barbaridades que dicen algunos sobre las personas homosexuales. Que si son antinaturales, que si no tienen derecho al matrimonio, que si... NO.
El estado debe velar por los derechos individuales y colectivos de cada persona. No puede permitir esto, ni situaciones análogas, donde desde colegios privados, se da una enseñanza discriminatoria con respecto a las personas homosexuales, y luego cobran el concierto con los impuestos de los ciudadanos, y entre ellos, lo de los mismos homosexuales.
No podemos tolerar una Iglesia inmiscuída en misas espectáculos por víctimas aéreas y muda con las víctimas menos numerosas. No queremos una Iglesia mediática.
Queremos una Iglesia libre, sin dependencia de los estados, comprometida con los pobres, y sin el riesgo de dejar se cristianos para convertirnos en publicanos de sabe Dios qué ideas.
Evangelio, evangelio, y evangelio. No más, porque todo lo demás sobra. Es así de sencillo.
Un Sí como la catedral de Sevilla al
Manifiesto por la Laicidad.

2 comentarios:

El Peregrino Ruso dijo...

Estoy deacuerdo con este manifiesto, aunque cambíaria algunos conceptos para aclarar mas las cosas. Un abrazo

Lobogrino dijo...

La foto del Papa Hereje es vomitiva como los dos personajes decadentes que aparecen. Ni Dios les va a poder evitar encontrarse en el infierno que es la ausencia absoluta de Dios. Su miedo será su condena.
Pero más lo fue la de la reprimenda a Ernesto Cardenal: la foto de la ingnominia para cargarse el cristianismo como tan bien hizo el Papa Hereje y regalárselo a sectas destructivas.
En fin...