21 agosto, 2008

Tragedia

Se queda uno mudo cuando siente de cerca una tragedia como la vivida hoy en Madrid. No hay palabras.
Qué curiosa la mente humana. Nos quedamos consternados, hundidos, ante una tragedia de una magnitud como la de hoy. Sin embargo, tenemos una mujer muerta a manos de su maltratador cada semana. Miles de muertos en la carretera, y ya, parece que lo oímos como quien oye llover.
¿Nos hemos vuelto insensibles o tenemos en el cerebro un chip que nos protege del terror?
Qué más da que la muerte llegue rebozando un vaso, como hoy, o gota a gota, como cada día.
Es la muerte al fin y al cabo.
Descansen en paz. Y para sus familiares, la presencia de una España que llora.

13 comentarios:

Agata dijo...

Lo siento muchísimo.

Rukaegos dijo...

Supongo, Alfonso, que hemos acabado acostumbrándonos al horror porque necesitamos seguir viviendo ...

Por cierto, me ha indignado la decisión del Comité Olímpico Internacional de prohibr que la bandera de la delegación española ondee a media asta. Lo escuché esta mañana en algún informativo y todavía me dura el cabreo. Creo que incluso con la prohibición, el COE debería actuar como es hoy obligado: recordando a las víctimas con todos los símbolos a su alcance, bandera incluida.

SOMMER dijo...

Ayer viendo en la Tv la noticia hablábamos en mi casa precisamente de eso. En cualquier puente del año mueren el doble de personas de las que han muerto ayer, y incomprensiblemente no es noticia.

Es una tragedia tan grande la vivida ayer que no se puede comparar a ninguna otra. Pero eso no es óbice para que pasemos por alto otras.

En mayor o menor medida, hoy toda España está de luto. Toda España está triste. Toda españa llora.

Alfonso dijo...

Efectivamente amigos, y como dice Rukaegos, he comprobado y me he quedado de piedra, parece que todo el mundo está triste menos el COI. ¿Ahí no es donde está nuestro amigo Alberto de Monáco?

Ruth dijo...

Me uno al sentir de todos y de todas hoy en nuestro país, pero además recalco las palabras de Alfonso en su entrada que las muertes aquí en España son diarias y parece que pasen desapercibidas.
Solo puedo decir:
Tendré el coraje del sol matinal,
que a pesar de la miseria de este mundo,
sale de nuevo cada mañana.

Juanjo Ferrer dijo...

Siempre he pensado que la explicación es sencilla... en la carretera o a manos de su pareja una muerte se considera la muerte de otro. Uno piensa "a mí no me va a pasar eso".
Sin embargo en catástrofes multitudinarias, por ejemplo aviones o autobuses, la cantidad de muertes aunque estadísticamente sea menor nos hace pensar. Y pensar que "eso" le puede pasar a cualquiera en cualquier momento.
Resumiendo : la muerte no es muerte hasta que piensas que te podría pasar a tí.

David Santos Holguín dijo...

Lo del COI es de impacto

Un fuerte abrazo

mi despertar dijo...

gracias por comentar. me ha encantado lo que esribiste, corto,claro bueno
Besos sin conocerte

Mario dijo...

Un abrazo, Alfonso.

Rukaegos dijo...

Sobre Alberto de Mónaco (por cierto, y va en serio, pariente lejanísimo mío jajajaja) siempre dije "no hay cosa más mala que una marica mala". Y menos si es tipo Sissí.

Alfonso dijo...

Vaya has dicho lo que yo pensaba pero no quería decir jejej, y anda, también llevas el gen Grimaldi... jeje , aquí en Jerez, por cierto hay muchos Grimaldis. Siempre me pregunté si tendrían que ver con ellos.

Rukaegos dijo...

jajajaja no llevo el gen Grimaldi, pero tenemos una antepasada, más bien ligeruela de cascos, en común jeje. Yo soy la rama buena, o sea, la bastarda :) Un Grimaldi se enamoró de una paisana (madre soltera) en Barruelo de Santullán (norte de Palencia). Se casó con ella pero dejaron al chaval a cargo de la familia. Ese chaval era mi tatarabuelo Facundo jeje, ella La Puchi, y el Grimaldi, el abuelo de Rainiero. O sea ... bisabuelo de Albertito.

Alfonso dijo...

Pues sí que es chula la historia jjj