18 agosto, 2008

El culto a los muertos y el respeto a los demás.

Cruz y flores en la rotonda del Consejo de Europa, en Jerez, en memoria de una señora fallecida en accidente en un paso de cebra.


Menuda polémica se crea en el portal cofrade de Jerez, Cofrademanía ante un comentario de Alvaro Ojeda, calificando de ‘catetadas’, y por ende, de catetos, a las personas que, ponen flores, crucifijos u otros objetos, en los sitios donde se ha producido un accidente de tráfico, y ha fallecido un ser querido.Esta polémica salta en el foro de La Trabajadera, al haber varios foristas, quejándose por las expresiones vertidas en el artículo, que podéis leer aquí, y pidiendo la retirada del mismo. Después de esto, y sin que en Cofrademania se diga nada al respecto, el artículo fue retirado.
Yo no sé si esta costumbre se está extendiendo mucho. En Jerez, hay varios sitios ya donde se ven flores, crucifijos, velas... En alguna carretera también lo he visto.
¿Qué está bien? ¿está mal? No soy quién para juzgarlo. Muchas personas necesitan de un vínculo con el fallecido para superar el luto. Hay quienes se aferran a la tumba. Hay, otros, que necesitan, como en este caso, un sitio para llevarles flores. Hay, otros, como yo, que evita al máximo ir a estos sitios, a no ser que sea un verdadero compromiso. Para qué ir a un cementerio y quedarse sólo en la muerte, si mi Dios es un Dios de vivos, no es de muertos (o al menos, así pienso yo). Hay otros, que necesitan de este tema, para montar su espectáculo hipócrita y tenebroso que vemos todos los primeros de noviembre, y luego, hasta el año que viene.
Resumiendo, que en el tema de las creencias, no ya religiosas, sino en las actitudes personales, hay que andar con mucho cuidado, porque sin intención, se falta el respeto muy rápidamente a la libertad de cada uno.

7 comentarios:

SOMMER dijo...

Polvo somos y en polvo nos convertiremos. Reminiscencias del pasado, de guardar luto y demostrar que seguimos acordándonos del fallecido. Como si llevando flores lavásemos nuestra conciencia.

En todo caso, lo que es evidente, es que lo principal es el respeto a quien coloca flores y guarda culto...

Nada de catetadas, sino simplemente formas de comportarse.

Abrazos

Agata dijo...

Ya sabes lo que opino del tema.Me refiero al de los cementerios.Pero respeto a los que van,a los que ponen cruces en el lugar donde fallecen los automovilistas o peatones.Porque también quiero que me respeten.Ultimamente esto es lo que menos me importa.El ir a los cementerios.Lo único que te digo es que las cosas hay que hacerlas en vida de la persona,cuando nos necesitan.Y hasta aquí puedo leer.Ya leerás más...a lo mejor.Un beso.

Ruth dijo...

Me uno a vuestras conclusiones y comentarios, Alfonso pienso igual que tú porque mi Dios es un Dios vivo y para los vivos, después de muertos ya sabes nos pasa lo que ha dicho sommer Polvo somos y en polvo nos convertiremos,pero como dice Agata, no lo podemos entender, pero si respetar.
Aquí en el pueblo, hay varios sitios donde han fallecido personas por diversos accidentes y familias que incesantemente retornan a ese lugar a colocar flores, creo que este uso se lleva a cabo en diferentes comunidades autónomas, hay que respetar siempre las decisiones de las personas, yo es algo que me es indiferente porque a quien he querido le llevo siempre en mi corazón, indistintamente de llevar flores o no, siempre va conmigo.
Un abrazote a todos en esta tarde.

Olga S.Isidro dijo...

Totalmente de acuerdo con lo que dice en el último parrafo.
Saludos.

El Peregrino Ruso dijo...

Hermano cada uno tiene sus cosas para pasar su duelo, yo sufri una gran perdidad, ahora hace un año y la verdad, me dio coraje que sus cenizas esten esparcidas. A mi me gusta tener un lugar donde poder rezar y llorar.

Guita - Emevecita dijo...

Aquí es una costumbre muy arraigada. Hay cruces por todos lados, y en las carreteras ni veas. Y luego las historias de las cruces del camino, que si el borrachín que se durmió sobre una y no apareció más, que si la dama de blanco de la curva que acaba con cuanto camionero pase a tal hora.
Para mi (que convivo con espectros) es parte de la cultura de mi pueblo. Cuando era opusina y creía que quien no murió confesado se había condenado, solía rezar en cada cruz. Ahora, que soy menos ridícula, y pienso que yo no soy quién para saber el destino de un alma... ya casi ni me fijo en ellas. A lo mejor debería.

Anónimo dijo...

Me parece que el cementerio es el sitio mas tranquilo de Jerez. Es el "patio de los callaitos" y te obliga a pensar de lo efímero que es nuestro paso por acá y que debemos irnos habiendo hecho algo por mejorar a lo9s demás y la sociedad.

República de Cuartillo