22 agosto, 2008

Argentina construye América: un paso más contra la homofobia.


Uno de los actos homófobos más crueles es el de negarles a una pareja de homosexuales, hombres o mujeres, su derecho a casarse.
Les cuento un caso, el de Pedro y Manolo, aunque sus nombres verdaderos son distintos.Pedro murió en accidente de tráfico y su pareja Manolo, no pudo ir ni a su entierro porque no estaban casados entonces en España. En el trabajo no le dieron permiso. No podía justificar que Pedro era su pareja. Para un católico eso es una cosa muy grave. Que no te dejen ir a celebrar un acto religioso. Por menos que eso te montan en España una manifestación en la plaza de Colón. Pero sucedió. Con el silencio de muchos de sus – hermanos – católicos, que estando en la celebración religiosa, sabía que faltaba alguien: quién más le amaba y a quién más amó.
No entiendo a los que se dicen católicos - más aún con ministerios sagrados – que son capaces de participar en estos actos indignos de discriminación, causantes de dolor total en las personas.
En España, hace varios años, dimos un gran paso hacia la libertad. Hacia un país donde hoy podemos decir que todos los ciudadanos tenemos los mismos derechos y obligaciones.
Pero no es sólo España. Es una bola imparable, porque la justicia, el bien y las cosas que se lo merecen, tarde o temprano, se abren camino.
Es Argentina, quien reconoce ahora el derecho a la pensión de viudedad de las parejas gays – y lesbianas, que siempre se olvidan –
De ahí a las bodas civiles, sólo queda un paso.
Y después de Argentina, más, vendrán más países.
Ojalá que a las dictaduras, como Cuba, llegue también la ansiada libertad, incluyendo a las personas homosexuales.
Leyendo a Reinaldo Arenas, cubano, homosexual, perseguido por el régimen castrista, te das cuenta de que no están muy lejanos estos comunistas del partido cubano de los integristas de derechas españoles, bautizados como católicos. Y es que al final, como siempre, los extremos se juntan.
Entonces, yo padecía todos los prejuicios típicos de una sociedad machista, exaltados por la Revolución; en aquella escuela desbordada de una virilidad militante no parecía haber espacio para el homosexualismo que, ya desde entonces, era severamente castigado con la expulsión y hasta con el encarcelamiento. Sin embargo entre aquellos muchachos se practicó de todos modos el homosexualismo, aunque de una manera muy velada. Los muchachos que eran sorprendidos en esos actos tenían que desfilar con sus camas y todas sus pertenencias rumbo al almacén, donde, los demás compañeros debían salir de sus albergues, tirarles piedras y caerles a golpes. Era una expulsión siniestra, por cuenta conllevaba también un expediente que perseguiría a esa persona durante toda su vida y le impediría estudiar en otra escuela del Estado- y el Estado empezaba ya a controlarlo todo. Muchos de aquellos jóvenes con sus camas a cuestas parecían muy varoniles. Al ver aquél espectáculo me sentía avergonzado y aterrorizado. "Pájaro, eso es lo que tu eres", volvía a escuchar la voz de mi compañero de estudios cuando estaba en la escuela secundaria y comprendía que ser "pájaro" en Cuba era una de las calamidades mas grandes que le podía ocurrir a un ser humano".
(De "Antes que anochezca" de R.Arenas)

2 comentarios:

SUSANA dijo...

Qué bueno ha sido encontrar su blog!

Es de una gran importancia dar un paso más contra la homofobia, y a favor de la igualdad de derechos para todas las personas.

Creo Alfonso, que la sociedad está madurando los temas importantes. Ya no resiste análisis la marginación de las personas por sus preferencias sexuales.

Ha sido un placer.

Saludos cordiales!

César dijo...

Es increible cómo la ignorancia humana, nos lleva a destruir a seres tan válidos, "sólo" por la opción de vida....que es precisamente lo que toda nación civilizada se jacta de tener, personas libres que deciden sobre qué vida llevar...¿Se puede marginar de tal manera a un ser humano por este derecho a ser libre, por querer aprovechar este gran don divino que es el libre albedrío?...impactante el video. Gracias Alfonso.