22 julio, 2008

Mi amigo Curro

Este fin de semana he hecho un nuevo amigo. Se llama Curro. Es un perro. Le abandonaron sus dueños a su suerte. Y la tuvo. Llegó perdido a casa de mis primos, donde éstos lo recogieron, le dieron de comer, y allí se quedó. Es fiel, bueno, divertido, es como un niño chico pero en perro. Ha aprendido a abrir la cancela de la casa, porque por las tardes va a ver a una novia que se ha echado. Es feliz. Pero muchos no tuvieron su suerte y murieron de hambre, de enfermedad o en la carretera.

¿De qué color tiene que tener el corazón un ser humano para abandonar a un animal de esa manera?

Con ustedes, mi - vuestro - amigo, Curro.



6 comentarios:

Guita - Emevecita dijo...

Besos a Curro...
A mi s eme parte el alma cuando veo a los perros en la calle... ay Alfonso, pero si vieras a los niños en cada esquina pidiendo limosna y notes que un día ya se te hace un paisaje familiar?... ese día hay que hacer algo..

(PD Estás muy guapo)

Alfonso dijo...

jaja gracias. Pues mira, ahora que lo pienso en España, o por lo menos, en mi ciudad, hace mucho tiempo que la mendicidad infantil está erradicada. Eso no quiere decir que no exista. Pero desde luego, no se ve. Lo cual no sé si será bueno o malo. Aunque es bueno, que no se permita que los niños trabajen ni se utilicen para pedir.

Nacho G.Hontoria dijo...

El año pasado, mientras hacía el camino de Santiago, nos encontramos a un perrito en un pueblo pequeño, Miraz. Al principio nos acompañó unos kilómetros, después otros cuantos y, al final, se nos unió a la expedición. Se hizo con nosotros 23 kilómetros, aguantando estoicamente el calor sofocante de aquel día. Le pusimos de nombre "Granpro", porque nos supuso un problema después. Llamamos al número que tenía puesto en la plaquita del cuello y nos atendió un veterinario que estaba en Vigo (nosotros en Lugo), así que al final el perrito se quedó allí, en Sobrado dos Monxes, esperando un dueño o, quizás, unos nuevos peregrinos.

Ruth dijo...

¡Hola Alfonso! ayer hizo 1 año que mi querida perrita baby falleció, bueno para no verla sufrir la pusimos la inyección era una preciosa pastor belga, negra azabache, teníua 15 años y sólo le faltaba hablar, ahora me queda el consuelo de mi perro bugui, que le recogí de la calle porque no se que clase de gente le abandonó, con esto quiero decir que el corazón de quien hace algo así, es más negro que el color azabache que tenía mi perra.
Puedo entender, respetar que no te gusten, pero que los abandones, o que les hagan daño, no lo tolero.
Un saludo.

LuisGui dijo...

He disfrutado mucho con la sencillez de tu post. Algunas veces, un ejemplo tan frágil como este evidencia la desidia humana. Es muy lamentable. Agradezco que hagas tu pequeño aporte. Es significtivo.

SOMMER dijo...

Que majo el jodío.....