29 julio, 2008

Dominator Hércules Fundator



Tengo la suerte de vivir en una tierra mágica, cargada de miles de años de historia. Posiblemente, ustedes también. Pero cada uno siente su tierra de una manera especial. Es como si un cordón umbilical invisible te uniera a ella perennemente.

La tierra. Mi tierra. Y el mar. Tengo esa inmensa suerte que cubre una necesidad casi elemental. Vivir cerca del mar. Cerca de la brisa, cerca de la sal.

Ayer llegué después de mucho andar – aún me duelen los pies – hasta un lugar mágico: fui desde la playa de Camposoto, en San Fernando, hasta el islote de Sancti Petri.

Ya desde Cádiz, se puede ver a lo lejos. Pero cuando te vas acercando los tambores de la historia empiezan a resonar en tus oídos.

Sancti Petri. Donde estuvo el templo de Melkart, construido por los habitantes de Tiro que llegaron a estas tierras. Melkart, primitivo Hércules, que anduvo por estas tierras fundando Gades, la actual Cádiz.

Ves el islote en medio del mar, no muy lejos de la costa. Abatido por las olas, e intuyes, entre las rocas, ese camino, hoy cubierto de agua, que llegaba desde el templo a Cádiz.

Te sientes eterno ante tanto mar, tanto aire y tanto planeta vivo.

En este templo, Aníbal le rezó a los dioses para que le ayudaran en la conquista de Italia.

En este templo, que ya no está, lloró Julio César por no haber conseguido con la misma edad que Alejandro Magno un éxito de la misma magnitud.

Y yo, ayer, diminuto, allí estaba, cansado, acompañado de M. que dormía en la arena, frente a tanta y tanta historia. Yo, también, como ellos, tenía la suerte de poder contemplar el mar. Aproveché para rezar, por si Hércules, aún andaba por allí.

Ay, Hércules andaluz,

semidios de las tierras viejas,

veo tus pasos en las olas,

veo en la arena tus huellas.

Capaz soy de enamorarme de ti.

Sentir la suavidad de la piel del león de Nemea,

poder abrazarme a tu musculosos brazos.

Sentirme acunado,

para que tu fuerza pueda elevarme

hasta donde estás ahora,

para poder convertirme como tú,

en polvo de estrellas.





(Aunque vivas lejos del mar, si estás en el Hemisferio Norte, Hércules, en forma de constelación, está todas las noches de verano, justo sobre tu cabeza. También puedes ver su señal en la Vía Láctea, que no es s ino la leche de Hera derramada por el mordisco que le dio Hércules cuando era bebé y estaba siendo amamantado por ella. Como ves, Hércules te rodea. Como a mí.)

5 comentarios:

Cat's dijo...

historia, religión y astronomía, sin duda... me enseñas, y mucho.

todavia no he ido a esa playa, pero ya varios me han dicho que alela pena la caminata, no?

besitossssssssss

Alfonso dijo...

Es una plata estupenda Cat's, tienes la zona de servicios con duchas, chiringuitos, protección civil, de todo, pero sin agobios ni grandes edificios, y luego, la que está en el vídeo, salvaje, tranquila.

Eso sí, si es fin de semana, llega antes de las doce, si no , tendrás que aparcar un poco lejos.

Pero la caminata vale la pena. ES una playa extensísima, con un oleaje que te da una paliza en el baño, pero para mí quizás la mejor de Cádiz.

Marga Fuentes dijo...

Maravillosa playa. Tan maravillosa como las playas de Uruguay, kilómetros y kilómetros desiertos donde se siente verdaderamente que le mundo te pertenece.
Ahora vivo en Madrid y nada es igual pero leer tu blog me reconforta. Gracias.
Si te interesa, te puedes dar una vuelta por el mío: marga-fuentes.blogspot.com
Un saludo. Me encanta cómo escribes.
Marga

Mario dijo...

Efectivamente, todos vivimos en algún lugar con su gran o pequeña historia. El problema es darse cuenta, o mejor, querer vivir esa historia.
Creo que tú eres un afortunado por saber y querer revivir y disfrutar de todo aquello.

Un abrazo.

Miguel Serrano dijo...

Andalucía es mágica, Andalucía tiene bellos rincones sin explorar muchos de nosotros mismos; que salimos fuera a buscar los paisajes bellos que no sabemos encontrar en nuestra tierra........VIVA MI ANDALUCïa