11 julio, 2008

Cielo, fuego, montaña ... mis brazos, y tú.



Todavía no podemos viajar. Pero hoy vamos a hacerlo. Te llevaré a la montaña consagrada a Hércules - dios andaluz - , que saltó en mil pedazos, 79 años después de que Cristo naciera.
Nos sentaremos en su falda, emulando a Plinio el Joven, sintiendo el calor de la tierra.
De la tierra viva que palpita, notando el fluir del magma por sus venas. Hasta que estalle, parando el tiempo en la historia. Para poder quedarme contigo para siempre, como una estatua víctima – e hija – del Vesubio.
En la Bahía de Nápoles; ahí quiero amarte, como si fuera de nuevo. Para siempre.
Subirte hasta lo más alto. Para que puedas ver Francia, Proceta y España. Subirte hasta la cima, para que puedas tocar el cielo.
Subirte en mis brazos como si fuera un funicular...

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Uy, que bonito lugar¡¡¡.A mi si me gustaría que me llevaran a ese lindo place a poder compartir con mi media naranja toda la pasión.
Además creo saber que tiene una gran riqueza histórica, artística, cultural y gastronómica, lo que llevó a la UNESCO a declarar su centro histórico Patrimonio de la Humanidad.
La verdad que este post merece ser considerado lugar de destino de vacaciones para muchos de los que te visitamos señor Alfonso.
Un saludo.

Agata dijo...

Sólo con las palabras que has escrito hacen que cualquier viaje,aunque sea a la vuelta de la esquina,sea especial...A disfrutar y poner en práctica lo que has escrito...Que como me encuentre a M. yo le pregunto...jajajaja.
¿Puedo ir,puedo ir,puedo ir?Lo siento,no me podía aguantar...jajaja.
El video genial,no lo había visto.

Ana Belio dijo...

Seguro que está encantada de hacer el viaje contigo.

Muy bonita la forma de expresar lo que sientes a través de ese viaje.

Bs.

Mario dijo...

Que bello lugar para viajar, para amar y dejarse amar, para contemplar en silencio abrazados.
¡Qué bello lugar!
¿Qué bien viaje!

SOMMER dijo...

Bueno, está claro que M. tiene que estar encantado. Sea en Nápoles o en Manzanilla del Moquete, si le subes a tus brazos como un funicular, qué más da el lugar...

Abrazos amigo.

lola dijo...

Hola Alfonso, paseandome por algunos blogs, ´di con el tuyo, el video es bello y además la presencia de Pavarotti es como siempre fue, única y magistral.

Un saludo desde México.