03 junio, 2008

Que no te tomen el pelo.



Una de las páginas más leídas de los periódicos sin duda, son los horóscopos. A mí me interesaron desde pequeñito. Eso de que se pudiera adivinar el futuro, me fascinaba.
Así que cuando ya tenía edad de hacer cuentas, me compré un libro sobre astrología, pero de los buenos, con tablas y todo, para poder hacer mis cálculos, y cómo no, mi carta astral.
Tenía yo quince años, entonces no había ordenadores con programas para hacer la carta astral. Había que hacerla con calculadora, papel, lápiz y goma.
No era fácil.Tenía que saber que hora local había en España en el año de mi nacimiento, mi longitud, mi latitud, y luego la posición de los planetas con respecto a las constelaciones zodiacales. Porque claro, no me bastaba con saber que soy Virgo por nacer el 19 de septiembre. Tenía que saber también, que constelación estaba en el horizonte este saliendo en el momento de mi nacimiento, para calcular mi ascendente. Cuál estaba sobre mi cabeza para calcular mi Medio Cielo. Y luego los planetas, para ver cuadraturas, trígonos, oposiciones, conjunciones, etc...
Así que un día - plash - terminé mi carta astral. Héla aquí. El cielo el día que yo nací. Y así averigué como soy y mi futuro. Ejem.
Pero claro, yo era inquieto. Vivía en el campo y me gustaba ver las estrellas. Así que aprovechando esas tablas empecé a mirar el cielo, para aprender a localizar estrellas, constelaciones, planetas, etc... Pero aquello, no me salía; algo había que yo no hacía bien. No me cuadraban. No encontraba las constelaciones donde decía el libro, ni los planetas. Estaban, pero una constelación para detrás.
No sabía a quién preguntar, hasta que me dije - eso fue ya más mayor, con 20 años así - ya tenía ordenador, un pc con msdos jeje - lo mejor es preguntar a alguien que sepa.
Así que ni corto ni perezoso, me dirigí al Real Observatorio de la Armada de San Fernando, a unos treinta kms. de mi casa. Allí debían tener la respuesta. No en vano, aparte de observatorio, yo sabía que allí se marcaba la hora oficial española. No tenía muchas esperanzas en que me contestaran, pero no fue así.
Me contestó un señor, el Jefe de Servicio de Efemérides del Observatorio. Me explicó que no me podía salir bien lo que hacía, porque esas tablas estaban mal. Que los astrólogos, que no son científicos, utilizan tablas muy antiguas y que no tenían en cuenta, movimientos de la Tierra, como la precesión de los equinoccios. Que tampoco tenían en cuenta constelaciones por las que el Sol también pasaba aparentemente, como Ofiuco o la Ballena.
Me envío un programa de ordenador, Cosmos, en msdos, para que yo mismo calculara las posiciones de las estrellas y planetas. Y ahí sí. Exacto. Lo que me salía en pantalla era lo que yo veía en el cielo. Lo aprendí a identificar todo. Efectivamente, las tablas astrológicas estaban mal. Y por tanto, los horóscopos y las predicciones, peor.
Luego, cuando estudié un poquito más, me di cuenta, que las características psicológicas de cada persona, viene marcada por su genética, por la estructura de su cerebro y por la interacción que haya tenido con el Medio Ambiente a través de la experiencias.
También aprendí que el futuro, no se puede adivinar. Ni con horóscopos. Ni con tarot. Ni leyendo las manos. Y mira que me gustaba a mi todo eso. Era hasta buen vidente. Tan bueno, porque era mentira todo.
Hoy sólo tengo que agradecer a la astrología que me ayudó a conocer la astronomía para poder salir del lado oscuro, como en broma digo.
La verdad está en la ciencia. Déjemonos de mancias y supercherias porque yo creo ya, que en los albores del siglo XXI, la humanidad ha avanzado lo bastante.
No entiendo como los medios de comunicación: periódicos con horóscopos y televisiones con los programas adivinatorios, siguen tomándole el pelo a la población, y lo que es peor, sacándoles el dinero.
Pero así de duro es. Atrae más decir que te vas a morir de pronto por que eres Cáncer y tienes el Sol enfrente de Urano, que sentarse en un sillón y leerse un libro de Carl Sagan.
En fin, es lo que hay. Pero no se preocupen. Aquí estamos los amantes de la astronomía para luchar por la verdad, y dar caña.
Tú no creerás en los horóscopos ¿verdad?
Buenos cielos para todos, amigos /as.


2 comentarios:

Agata dijo...

Hay mucha gente que va a echarse las cartas.Sacan dinero,juegan con ilusiones,con sentimientos,con la salud.Los que viven de esto no sé si duermen tranquilos.Cuando le dicen a una persona que su marido le engaña con otra...no sé si se paran a pensar que esa mujer puede abandonar a su marido o incluso suicidarse por tal noticia.Es duro lo que digo pero puede pasar.La gente que va a ellos están desesperadas a veces.Cuando van por temas de salud ya es para gritar.Muchos van diagnosticados por médicos de enfermedades muy graves,los echadores de cartas les dan falsas esperanzas.No sé si se paran a pensar que pueden dejar de tomar la medicación dada por los verdaderos médicos porque ven que ya su enfermedad no es tan importante...porque se lo dice un "matao" que cobra por ello.O,lo contrario,te pueden asustar por algo que tú no tienes...Además,los ¿videntes? de la tele tienen anuncios de contenido altamente sexual que puedes ver mientras te echan las cartas.Grotesco.Una manera de pillar a la peña.En fin,que deberían prohibir estos timos.Una ley que los prohiba.¿Acaso los jueces creen que son fiables?¿Que son profesionales titulados en algún tipo de carrera?¿No creen que timen a la gente?...Bueno,que me enrollo.

Satie dijo...

Desgraciadamente hay mucha gente que sigue creyendo en eso, posiblemente porque la ilusión de conocer el futuro es muy poderosa.