30 mayo, 2008

Hacerte la vida imposible.

Pues sí. Eso es lo que vamos a tener que hacer contigo. Hacerte la vida imposible. Tendrás que aprender nuestras costumbres. No te basta con sufrir por no vivir las tuyas. Tendrás que aprender las nuestras. Pero no en un proceso normal de adaptación a un país, siguiendo el refrán Donde fueres haz lo que vieres. Las aprenderás de pronto y con un certificado que lo demuestre.
Yo entiendo que tú comprendes que debes respetar nuestras leyes. Los españoles llevamos aquí puf, la tira de años, y es normal que si vienes a casa, pues respetes nuestras normas.
Yo sé que tú lo haces porque tú eres como yo. Sólo nos distingue que nacimos en un lugar, que por cierto, no elegimos; simplemente nos tocó.
Yo sé que tu no extirpas clítoris ni que te casas tres veces. Que no vas llamando maricón a las personas ni que crees que la mujer es la esclava de tu hogar.
Pero ya ves, que mala suerte has tenido. Ahora quiere Sarkozy que aprendas idiomas, como si no los aprendierais, como si no fuera lo primero que hicierais al llegar a un país extraño. Hablar. Bueno, en España, no te será una dificultad. Los americanos del Centro y del Sur (que también sois propietarios de América, no sólo USA y Canadá), nos resultáis encantadores con vuestros voseos y vuestros acentos. Eso sí, si recaéis en alguna Comunidad Autonóma con lengua propia, aparte del español, quizás os obliguen también a aprenderla por decreto.
Si no tenéis papeles, iréis a la cárcel. Eso quiere Berlusconi. Mientras esté aquí el presidente Zapatero, no creo que se os encierre, pero temo que estas ideas tomen fuerza dentro de la Unión Europea y nos puedan contagiar.
Yo también sé que no tienes nada que ver con lo que nos cuentan los informativos. Que nunca hablan de ti. Porque cuando alguien secuestra, siempre nos dicen la nacionalidad. Igual que cuando matan. O cuando roban.
Un argentino roba en un bar. Un boliviano mata a su mujer.

Sin embargo, no nos cuentan nada bueno de lo que se hace en vuestros respectivos países. Un científico crea la vacuna para la malaria y dona sus derechos. Para qué especificar que es colombiano. Qué más da. Entonces, en estos casos buenos, no tenéis ni nombre ni apellidos.

En fin . Yo sé que aquí no cabemos todos. El problema de la inmigración es un problema grave, de difícil solución. Como digo, por lógica, no cabemos todos, como en mi casa particular, tampoco cabe todo el mundo que yo quisiera.
No cabemos todos, repito. Pero, para la buena gente, para los que trabajan y se lo merecen, ¿no nos podemos arrempujar un poquito para poder caber? No olvidemos que a nosotros, los españoles, cuando nos hizo falta, también nos hicieron sitio.


5 comentarios:

Emeve dijo...

Yo no soy inmigrante, pero soy americana del sur y me duele lo que le pasa a quienes se tienen que ir de a´quí para buscarse un mejor futuro fuera.
Me duele porque son personas que no encontraron esperanzas en su tierra. No pudimos construir un país que brinde esperanzas a quienes sólo querían trabajar.
Me duele porque ayer murió un chico peruano de 22 años en Madrid, mientras cavaba una zanja... igual que aquí.

Agata dijo...

Ya estoy a moco tendido...Y es que este tema del que hablas a menudo...No había escuchado esta canción.La podría haber cantado mi padre o mi madre.Quizás se sintieron así o no.Pero me duele que fuera lo primero.Y me duele que sigan sintiéndose así las personas que sólo quieren tener una vida digna.

Alfonso dijo...

Hablo a menudo porque es un tema que me duele. La gente habla muy mal, y yo que sé, a mi que me gusta leer tanto, hablar por internet con gente de fuera, ... cuando ves que existe este rechazo, me pongo negro.

Agata dijo...

Si no habláramos de ello,Alfonso,no sería justo.Porque es una realidad.Me alegra que tú lo hagas con tanto respeto y dulzura.Que hay cada "cayo malayo"...

El Peregrino Ruso dijo...

Es un tema doloroso, yo sufro cada vez que veo un telediario y veo una patera, sobre todo, cuando van mujeres embarazadas y meneros de edad. Pienso sobre todo en todos aquellos hermanos nuestros que se quedaron en el mar y que nadie sabe de ellos. El problema de la emigración es un problema de egoísmo de los que nos llamamos países desarrollados y que en el fondo no queremos que de la tarta todos tengan la misma porción. Nadie sale de su país por gusto abandonándose a su suerte buscando un futuro mejor, porque también hicieron muchos españoles en su tiempo, o muchos andaluces a la misma cataluña. Reconozco el choque de culturas sobre todo con el mundo islam no es facil, porque a veces ocurren problemas de convivencia. Lo que más miedo me da es que por culpa de dos o tres un barrio se vuelva xenófobo o racista. Porque delincuentes hay en todos los sitios y en todas las culturas. Ojalá no tengamos que ver episodios xenofos y racistas. Dios no lo quiera. Si la riqueza estuviese mejor repartida seguro que no existiria emigrantes de los países pobres.