04 abril, 2008

Quincho Barrilete

En 1972, yo tenía siete años, aunque de lo que voy a contaros, como sucedió el 23 de diciembre de ese año, yo había cumplido ya ocho.
En julio de aquel año – con la paga del 18 de julio – llegó la primera televisión a casa, un wegner en blanco y negro claro, con un solo canal. Televisión Española. Todo un espectáculo. La casa cambió por completo, aunque ya dejamos de escuchar la radio, o contar cuentos a la luz de una vela, porque la luz se iba mucho por aquél entonces.
Pero en diciembre, cuando yo vivía mi primera navidad televisiva, conocía a mis primeros dibujos animados y disfrutaba con los payasos, los telediarios hablaron de un gran terremoto en Nicaragua. Yo no sabía lo que era eso. Pero las imágenes que veían me impactaron y me aterrorizaron. Casas destruidas, miles de muertos y heridos. Mucha gente sucia llorando. Y grietas, grietas en el suelo que me asustaron mucho.
Me asusté. Aquello se me quedó grabado en la mente.
Empecé a crecer, y vinieron más terremotos: Guatemala, Chile, Turquía, China, Irán, México... Y Huracanes, grandes catástrofes.
Qué duro. Luego, vi que a todas estas desgracias, había que sumar la que el mismo hombre provocaba. Las guerras.
En 1977, en el festival de la OTI, que ya ni existe, ganó una canción de Carlos Mejía Godoy y los de Palacagüina que se llamaba Quincho Barrilete.
La escuché y me gustó. Su ritmo musical. Y su letra. Nos contaba la vida de Quincho, un niño como yo de Managua, con mi misma edad, pero con una vida totalmente distinta.
Su vida se me quedó grabada. Su historia. Yo creo que ahí, me nació la conciencia.
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De la marimba de chavalos de la Tirsa
este tal Quincho se las gana a los demás
con sus diez años no cumplidos todavía
es hombre serio, como pocos en su edad.
Mientras su mamá se penquea en la rebusca
Quincho se faja como todo un tayacán
mañana y tarde vende bolis en los buses
para que puedan sus hermanos estudiar.
Que viva Quincho, Quincho Barrilete,
héroe infantil de mi ciudad,
que vivan todos los chavalos de mi tierra,
ejemplo vivo de pobreza y dignidad.
Que viva Quincho, Quincho Barrilete
su nombre, no se olvidará,
porque en las calles, plazas, parques y barriadas
el pueblo lo repetirá.
Joaquín Carmelo viene a ser solo un membrete
que le pusieron en la pila bautismal,
pero su nombre de combate es Barrilete
se cae al pelo, con su personalidad.
Allá en el Open, vive desde el terremoto,
a hacer lechuzas este Quincho es un campeón,
por un chelín, te hace un cometa prodigioso
para ponerle un telegrama al colochón.
El tiempo sigue, incontenible, su camino
y el chavalito que vivió en el Open tres
no volverá a ponerse más pantalón chingo
ni la gorrita con la visera al revés.
Un día va a enrollar la cuerda del cometa
y muy feliz mirando al sol se marchará
enfrentará las realidades de su pueblo
y con los pobres de su patria luchará.

1 comentario:

PAMELA dijo...

Gracias, no sabia de quien era esta canción que la última vez que la escuche debe ya haber sido hace 20 años.
Pams