20 abril, 2008

No todos son iguales.


Hoy fui con M. a misa, a un sitio que no solemos ir, y que no voy a decir, pero de aquí, de mi Diócesis, de la de Jerez.

El sacerdote, en las peticiones, entre otras cosas, pidió por todas las personas que sufren discriminación por su condición sexual.

Ole ahí. Con dos pares de narices.

No todos son iguales.

Hay caminos de esperanza.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Llevas razón Alfonso, por fin podemos ver aunque sea a pasito lento pequeños progresos en aquéllos- sacerdotes- que predican la palabra de Dios.
Me parece bien que hagas eco de las personas que sostienen y predican con voz libre sin ataduras su libertar de expresión y tolerancia hacia el colectivo homosexual.
Miguel.

SOMMER dijo...

Ojalá todos fuesen iguales. Desgraciadamente será un átomo en la inmensidad eclesiástica.

Conozco unos cuantos, desinteresados, solidarios, que verdaderamente dan su vida por el necesitado. Esos y sólo esos merecen mi respeto y mi admiración.

Abrazos para ellos y para ti.

Alfonso dijo...

A ver si pongo más noticias como ésta :)

Satie dijo...

Pero bueno, voy a tener que cambiar mi idea sobre la curia jerezana. Veo que no está todo perdido. Deberían haberle dado un aplauso.

Agata dijo...

Me alegro por cosas que deberían ser naturales.Reconocer que todos somos iguales..Un beso.

Alfonso dijo...

Yo seré que soy muy positivo, pero es que al igual que me he encontrado con curas como los que todos sabemos, me los he encontrado con otros que son santos en vida. Los curas son personas, y como tal, son reflejo de nuestra sociedad. Lo hay de todo, como en botica. Por eso confío. :)